Sylvia Pennings trae la naturaleza a Córner Educa

Durante las sesiones de Corner Educa  en torno a la obra de Sylvia Pennings para el proyecto Corner MIZ nos acompañaron alumnos y alumnas de primero y segundo de ESO Colegio Británico de Aragón.  En la primera parte de la sesión establecimos un diálogo con los estudiantes sobre el arte contemporáneo. A muchos les parecía difícil de entender y preferían el arte clásico porque reconocían lo que se representaba en las obras. Sin embargo, hubo otros estudiantes que incluso habían tenido la suerte de estar en el MoMA y reconocieron “La danza” de Matisse al instante.

Foto: Alicia Felipe

Cuando pasamos a mostrarles obras de artistas contemporáneos, desmitificamos la idea que traían del arte contemporáneo y, a partir de preguntas que ellos mismos trataron de responder, pudieron entender perfectamente la intención del artista. Se dieron cuenta de que muchos artistas contemporáneos tratan con su obra temas muy cotidianos que todos podemos comprender.

En la segunda parte de la sesión, los alumnos y alumnas tuvieron el placer de ver la obra de Sylvia presentada por ella misma. La artista explicó que la idea que engloba la intervención de la Azucarera y del espacio de las Armas es la de causa y efecto plasmada en el bosque como metáfora de la sociedad. Como sucede en la vida real, todo lo que vemos es causa y efecto de algo que muchas veces no vemos, como las raíces que hacen crecer el árbol y bajo tierra se entrelazan con las raíces de otros árboles. Sylvia plasma esta idea mediante una instalación a partir de ramas de diversos árboles atadas las unas con las otras creando ramificaciones, y una segunda instalación formada a su vez por diecinueve pequeñas instalaciones donde combina elementos de la naturaleza, con elementos de “falsa” naturaleza, como setas hechas de papel maché o pequeñas figuritas de perros.

Los estudiantes se mostraron muy entregados y activos a la hora de preguntar a la artista sobre su obra, sus estudios, su inspiración… Sin duda un diálogo muy enriquecedor para ambas partes, pues la artista disfrutó al ver como estudiantes tan jóvenes asimilaban su obra y les despertaba dudas muy interesantes en torno a ella.

En definitiva, conocer a una artista contemporánea y tener la posibilidad de conversar con ella, fue una experiencia que ayudó a los alumnos y alumnas a darse cuenta de que el arte contemporáneo no es tan extraño a ellos como piensan y que el oficio de artista es una opción de futuro que pueden valorar si desean explotar su pasión por el arte.

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