Hay reencuentros que sirven para medir el paso del tiempo. Hace diez años, entrevistaba en este mismo blog de Made in Zaragoza a Mamen Marcén, una joven ilustradora con poquita experiencia y con ganas de comerse el mundo. Como seguidora de su trabajo desde entonces, he podido ver como esa «Chica con flequillo» – que ahora bromea con que se siente más «Señora con flequillo»- ha consolidado su trayectoria con cuarenta álbumes a sus espaldas y con el lanzamiento de su primer cómic para el público infantil, Mika y Kuro.
Hablamos con Mamen de la profesión de ilustradora, su conexión diaria con el público infantil a través de la docencia y de esa niña interior a la que siempre consulta antes de ponerse a dibujar.
Hace 10 años te hice una entrevista en este mismo medio. ¿Qué ha cambiado en tu forma de entender la ilustración desde entonces?
Hace diez años era una recién llegada a la profesión. Tenía muchas ganas pero muy poquita experiencia, y todas las dudas del mundo de si este era un camino realista o no. Ahora ya lo veo como una realidad.
Si miras a aquella Mamen de 2016, ¿qué crees que no sabía todavía del oficio?
¡No sabía casi nada! Revisando la entrevista, me he dado cuenta de que en aquel momento había quedado finalista de algún premio y publicado un par de álbumes ilustrados. Ahora llevo ilustrados aproximadamente unos cuarenta álbumes y me he estrenado como autora. El ganar experiencia me ha dado la seguridad necesaria para disfrutar de cada uno de los proyectos mucho más que al principio.

¿En qué momento sentiste que la ilustración dejó de ser una búsqueda para convertirse en tu profesión sólida?
Ha sido un proceso tan gradual que no podría identificar un momento concreto. Diría que han sido años de búsqueda. En cierto modo, al ser una profesión tan liberal, siempre tengo un poco la sensación de estar en una cuerda floja.
Has estado trabajando estos años en álbumes infantiles, ¿cómo ha sido la experiencia?
Ilustrando álbumes infantiles es donde me siento más cómoda. Es el estilo de ilustración que me sale de manera más natural. Me permite fantasear con los escenarios o dibujar animalitos parlantes. Disfruto mucho haciéndolos.

Además, fuiste ganadora del cartel de las Fiestas del Pilar hace algunos años. ¿Qué supuso un reconocimiento así?
Aparte de lo emocionante que fue ver Zaragoza con el cartel por todas partes, para mí supuso prácticamente el primer escalón hacia esa meta de dedicarme por completo a la ilustración. Me reafirmó en la idea de que quería seguir en esa dirección.
«Ver Zaragoza con el cartel del Pilar por todas partes supuso prácticamente el primer escalón hacia la meta de dedicarme por completo a la ilustración»
Mika y Kuro marca tu estreno como autora de cómic. ¿Qué te llevó a dar ese salto?
En la entrevista de 2016 me ha hecho gracia ver que ya nombro que me gustaría adentrarme en el mundo del cómic. Me ha llevado su tiempo pero, finalmente, ¡ha llegado! Había escrito algunos guiones antes, pero me salían tan largos que al final no veía la posibilidad de llevarlos a cabo. Me replanteé el tema y decidí hacer una historia más cortita y dirigida al público infantil, con el que estoy más familiarizada.
¿Cómo ha sido el proceso de creación de Mika y Kuro?
Cuando tuve una primera maqueta, me armé de valor y se la enseñé a María, editora en ese momento de Penguin Random House. Cuando me dijo que lo iban a publicar, ¡no cabía en mí! Pero claro, había que añadir muchas más páginas, pensar en una paleta de color, revisar textos, bocadillos… todo era como hacer un puzzle. Ha sido mucho trabajo, pero estoy muy contenta con el resultado y agradecida de que me dieran esta oportunidad.


¿Empiezas antes por la historia, por los personajes o por una imagen que te persigue?
En este caso ha sido la historia y lo que quería transmitir. Mi profesión de ilustradora la compagino con la de profesora de dibujo para niños de primaria. Es muy bonito verlos mejorar cada día con pequeños trucos y consejos. Quería que el dibujo y la imaginación fueran el eje principal. A partir de ahí surgió el resto.
«Al crear para niños intento hacerme la pregunta: ¿A mi yo de niña le habría gustado?»
En Mika y Kuro hay aventura, humor y primeros lectores. ¿Qué te interesa especialmente al crear para público infantil?
Al crear me interesa que rían, jueguen y sueñen. Intento hacerme la pregunta: ¿A mi yo de niña le habría gustado?
Tu trabajo tiene mucho humor y juego visual. ¿Lo buscas conscientemente o es algo que aparece solo?
Creo que en general en mi vida tengo un humor bastante naïf, así que aparece bastante solo. En muchos casos me doy cuenta de que, mientras dibujo algo que me parece gracioso, estoy riendo sola.
¿Qué tiene el cómic que no te da la ilustración editorial o el álbum ilustrado?
Me permite jugar más con las expresiones y el movimiento de los personajes. En el álbum es como si hicieras una foto instantánea, y en el cómic he sentido como si el tiempo y la velocidad también pudieran dibujarse.

¿Cómo ha evolucionado tu proceso creativo en estos 10 años?
En lo que más ha evolucionado es en la agilidad. Tanto en la manera de cómo representar una idea, como también técnicamente. Y en la búsqueda de un estilo. Eso es algo que al principio me obsesionaba mucho porque consideraba que no lo tenía muy marcado, y que ahora ya no siento que tenga que buscarlo.
¿Cómo es para ti trabajar desde Zaragoza en una industria tan conectada a Madrid, Barcelona o el exterior?
Es muy cómodo y una suerte no haber tenido que salir de mi ciudad para dedicarme a lo que me gusta. En mi caso, a través de correos y videollamadas, trabajo en los proyectos de forma fluida sin necesidad de desplazarme.
¿Qué te sigue inspirando ahora mismo?
Muchas cosas. Libros, series… Aunque más que «Chica con flequillo» cada vez soy más «Señora con flequillo», intento seguir en lo posible conectada a la actualidad, aunque no acabe de entender bien por qué lo del 6-7 o el pipi kiwi.
¿Próximos proyectos? ¿Qué te gustaría hacer ahora que todavía no hayas hecho en tu carrera?
Me gustaría poder seguir desarrollándome como autora y, en especial, de cómic. ¡Son muuuuuuchas más horas dibujando que un álbum ilustrado!, pero lo he disfrutado mucho. También (por pedir que no quede) me gustaría probar a hacer algún proyecto fuera de España.
Si algo nos queda claro tras este reencuentro es que el universo de Mamen Marcén no deja de expandirse y que lo mejor está siempre por venir. Para no perderos ni un solo detalle de sus próximos proyectos, os invito a seguir muy de cerca sus pasos en Instagram (@chicaconflequillo).


