El #tardeozaragoza o de cómo salir airoso de un vermú torero

Hace ya unos años que el restaurante Marengo, en la Zona, puso de moda el concepto tardeo en Zaragoza, pero fue una especie de sueño de verano que, desde el año pasado, están retomando varios bares musicales con bastante éxito en la zona del Casco Histórico… ¡y expandiéndose!

 

 

El pionero fue Henry Ots, DJ y creador de una asociación para promover la cultura musical que se planteó que “quería mover algo por la tarde porque hay un público de 25 en adelante que está maltratado y tiene capacidad económica, energía, ganas… Veía a amigos que lo estaban haciendo en Albacete, Murcia y Alicante, y me pareció que el Tony Wilson era un buen lugar, pero a pesar del éxito me di cuenta de que, al estar recién inaugurado, y no caer cerca de la zona de donde la gente sale de tapear a las 16h, no tenía tanto tirón como podía tener el Marsella, en la Plaza Nolasco”.

 

 

La idea primigenia del denominado Copacabana Club (en honor a la canción de Izal porque es muy representativa del estilo fiestero escogido) era empezar por ese local con tanto soul y clientela joven, para acabar montando una zona de tardeo en toda la plaza, expandiendo a todos los bares las sesiones de sus Dj’s fijos: además del propio Henry Ots, sus colaboradores Zoe, Oddyysseyy, Eleven, Rialto, Mario Gazulla, Dei Millan y Eddy Charlez, más otros invitados como Fran Navarro, Mr+Mr y Last Invaders.

 

Henry Ots con alguno de sus djs del #tardeozaragoza

 

Lo petaron varios fines de semana, llenazo total, ambiente fantástico, todo el mundo divirtiéndose de forma mucho más sana que cualquier pub nocturno… Pero alguien de la plaza se quejó anónimamente a la Policía de que había mucha gente y, a pesar de comprobar que no causaban ningún problema de ruido ni de ningún tipo para los vecinos, de hecho, no hubo ni multa, decidieron generosamente dejarlo correr para evitar malos rollos.

Sin embargo, Henry no cesó en su empeño y decidió proponer sus sesiones de 16 a 22h, la hora de la cena, a otros bares en el mismo entorno, que se las aceptaron con amor. El primer adherido fue el Dolche, un bar grande donde la acogida ha sido sensacional, con sesiones cada sábado con un estilo musical acoplado a los gustos de su público, que, efectivamente, está entre los 25 y los 45, y se lo pasan pipa. Doy fe, y la foto, también:

 

 

 

Como Henry había sido Dj residente en el Umalas y había marcado su línea musical, los propietarios le llamaron para hacer también el tardeo en su local más nuevo, el Chilimango, primero por su aniversario, y tras el éxito, siguiendo cada fin de semana, básicamente porque da gusto pasarse la tarde tomando cócteles mientras escuchas pinchar al dj en semejante belleza de local, como se puede apreciar en la foto:

 

 

De tal manera que hay una suerte de ruta de varios locales con promociones cruzadas donde las tardes van mucho más allá de sentarte en la Terraza Libertad del Tubo a tomar gintonics, porque en el tardeo se baila, ¡y sin parar! De hecho, apúntate ya la fecha del 30 de junio como cierre de temporada, que van a hacer un tardeo en blanco, en Dolche y Chilimango, con decoración, cócteles especiales…

 

 

En la misma calle, el Viva la Vida también organizó ya hace un tiempo su propio Pe-tardeo montando cada sábado una fiesta temática muy divertida para su tarjet de 30 en adelante, en la que se entra dando una contraseña privada que pasa el propio Antílope, Óscar Vicente, propietario de El Poeta Eléctrico y el Mandanga de la Buena.

Hay público para todos, sin ninguna duda, puesto que finde tras finde, van ganando más adeptos, los maños del vermú torero, que somos muchos, e incluso quieren apuntarse más bares a la ruta del Copacabana Club. Y otros ya van montando sus propias fiestas vespertinas independientemente, como el Jane Birkin o el Bocachica, por la plaza de los Sitios, que ha patentado su #petardeo y dan hasta pinchos para empapar.

 

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