Las coctelerías y los cócteles de autor se ponen de moda en Zaragoza

Elisabeth G Iborra 24 junio, 2019
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Más allá del vermut torero y el tardeo, está surgiendo con fuerza una tendencia entre los zaragozanos a determinada hora de la tarde-noche de tomarse unos cócteles en lugar de los típicos combinados de ginebra, whisky o ron en los típicos pubs con música comercial que a muchos ya nos aburren. 

 

Para cubrir esta demanda (o para incitar a ella), están surgiendo por toda la ciudad cantidad de coctelerías superchulas, cada una con su propio concepto de decoración, música y tipos de cócteles, con las especialidades únicas que elaboran cocteleros tan profesionales que están ganando campeonatos de coctelería de distintas categorías, como Roger Guevara, en la foto.

 

Roger Guevara, campeón de Aragón de categoría clásica y fundador de la coctelería Mai Tai.

 

La última novedad es la del  Mai Tai Cocktail bar y restaurante de cocina exótica, que se esconde en el Caracol, a la entrada al Centro Independencia por Marcelino Isabal. Y es garantía de hedonismo puro y duro dado que es la apuesta personal de Roger Guevara, que se hizo con el título de Campeón de Aragón de Coctelería clásica en la categoría sparkling, así como el de ganador del I Campeonato de Buñueloni, cóctel inspirado en el Negroni que disfrutaba Luis Buñuel. Lo logró durante su reinado en La coctelería de Martín, pero en su nueva apuesta personal aprovecha que puede hacer su propia carta para introducir deliciosos combinados con probióticos, tan saludables que hasta los apoya la nutricionista Esther Navarro porque entiende que, al estar recién hechos, el alcohol no tiene el tiempo suficiente como para cargarse las bacterias beneficiosas de los fermentados en la flora intestinal. Aunque, evidentemente, para que los probióticos hagan su efecto a largo plazo, ya es tu responsabilidad tomarlos todos los días y para desayunar, ¡sin alcohol!

 

 

 

En cualquier caso, Roger elabora los fermentados caseros, y así podemos probar el Cacao Fondue, con kéfir, ginebra con Pedro Ximenez y Jägermeister de cacao, el Se te va la olla, con kombucha natural y sirope de frambuesa casero; o el Garden Manzano con kimchi de melón más pisco infusionado con roquefort, delicioso. Pero es que ¡hasta los sin alcohol como el Mandarina al grill con shurb de menta y gengibre están golosísimos!

 

 

El Sherman’s es algo más que una coctelería. Es una licorería especializada en destilados premium de diversos países inspirada en los bares que se saltaban al potro La Ley Seca en los años 20, como se puede ver en su decoración. Entre sus cócteles, hay clásicos como el Dry Martini y el Martínez, o reinvenciones de Quique Visiedo como el Fran Nitty, en honor a la mano derecha de Alcapone que manejaba el cotarro del contrabando para que todo el mundo pudiera beber tan a gusto como en esta esquina de La Magdalena.

 

 

 

El Moon Light Experimental Bar destaca en la plaza Nolasco con la idea de emular a una coctelería de toda la vida, donde los parroquianos charlan en la barra entre sí y con el barman y en las mesas se sientan parejas o amigos que quieren compartir sus confidencias en la intimidad mientras se toman un cóctel largo, original y único. Porque Borja Insa te pone por delante una preciosa carta con ilustraciones que representan los ingredientes de sus creaciones propias, como el Principito (en la imagen que encabeza el artículo), el Mole o el One hundred balloons.

 

Sus 14 invenciones van bastante más allá de los cócteles que todos conocemos aunque, por supuesto, los tienes en la carta clásica. No tengas miedo en arriesgarte a probar: si no te gusta, te lo cambia, lo importante es que el cliente se sienta como en casa, pero en una atmósfera intimista y relajada. Plaza San Pedro Nolasco, 2.

 

 

El Distrito México, en el Tubo, además de por el colorido, sobresale por una peculiaridad: la mayoría de sus cócteles tienen como base el tequila de diferentes marcas y clases. Y el local es perfecto para ir en pequeños grupos de amigos y sentarse en las mesas altas y pedir cada comensal un cóctel diferente para ir probándolos todos durante el vermú, la comida o la cena.

 

Por ponerte algún ejemplo, te puedes tomar el Cantarito Oaxaqueño, el Flor de Jalisco, El Jefe de Montenegro o el Acapulco Smash mientras escuchas música mexicana o incluso se pasan unos mariachis a improvisar unas rancheras, según nos cuenta Miguel Ángel. Próximamente agrandarán el local con el bar Tragos y Tacos, donde habrá más cócteles que tacos.

 

 

Umalas es la primera coctelería del grupo homónimo y, con una amplia carta de cócteles que te sirven en recipientes muy peculiares y hasta con una jeringuilla en algunos casos, está ambientada para semejar un american bar, es decir, un bar clandestino con grandes éxitos de hoy y de siempre donde te llevan las bebidas a las mesas los camareros, no tienes que ir tú a la barra a pedirlas. C/ Giuseppe Martínez, 7.

 

 

El Chilimango es el más gamberro del grupo Umalas y tiene una carta más extensa, con sabores picantes, más novedosos, para gente que va allí a bailar, a interactuar, a estar de pie mayormente, aprovechando el tardeo de Copacabana o los conciertos en directo o la música electrónica hasta la madrugada. C/ Santa Cruz, 11

 

Socios y trabajadores del Grupo Umalas, en el primer local que abrieron, el Umalas.

 

El Dieciséis es el último que ha abierto el grupo Umalas y se inspira en el estilo de grandes locales madrileños con dos plantas: una para tomarse un cóctel o una copa, bailando su música comercial; y otra con jazz y blues para poder bajarse a comer un buen menú degustación y continuar la sobremesa degustando los cócteles que siguen el concepto misology. 

 

Nos lo explica Jonathan Pallaruelo: se trata de creaciones del barman más elaboradas que, basándose en tus gustos y en las combinaciones de sabores, intenta transportarte a un espacio sensorial diferente, como ya se hace con la gastronomía. Av. Cesar Augusto, 16.

 

 

El loco Yibril es, para empezar, llamativo, desde la decoración muy de cantina mariachi hasta sus cócteles y los curiosísimos recipientes donde los presentan, léase las calaveras o las caretas típicas mexicanas en forma de copa y todo su imaginario. Su especialidad son los mojitos de varios sabores, todos ellos de fruta natural. C/ Sepulcro, 46

 

 

La Torre. Esta coctelería adyacente al restaurante La Torre, enfrente de la plaza de toros, cuenta con una gran ventaja sobre las demás: el velador que la mantiene calentita en invierno, a la temperatura ideal para tomarse cualquiera de los cócteles que se ha inventado Sergio, con combinaciones de tendencia que responden a nombres como Marea (con vodka y curaçao) o Moscow Halibo (vodka, zumo de limón y soda maridado con chucherías Halibo); Ron Meloso… y otros más clásicos, con café, sin alcohol, smoothies…

 

 

En el Maremoto Café&Cocktail, debajo del hotel Boston, tienen mucha actividad coctelera. Aparte de ofrecer desde los cócteles más clásicos hasta sus cócteles de autor, como el Seventh Pillar, tienen todos los siropes de frutas naturales y participan en todos los concursos y campeonatos que pueden. No en vano, su barman Jesús Ortiz Carrasco quedó finalista en el reto The Excellent Project y en Campeonato de Aragón de coctelería Tiki, que es otra especialidad muy particular. En este vídeo podéis ver las virguerías que es capaz de hacer con la coctelera don Tupac Kirby Alibaba Airam Bahba, alucinante. Av. Cesáreo Alierta, 20

 

 

El Garbo Gentlebar es idóneo para ir en pequeños grupos de amigos y sentarse en las mesas a tomar un Bloody Mary de aperitivo, compartir raciones de su ecléctica carta para todos los gustos y alargar la sobremesa probando el Irlandés, el Ruso blanco… Y, como siempre pinchan dj’s en directo, da para pasarse después a los mojitos, caipiroscas, etc.  Plaza de los Sitios, 18

 

 

Ginger Fizz: Es del mismo grupo que el Garbo pero cambia el concepto porque no es raro ver a padres modernos con sus hijos pequeños tomando algo tranquilamente, aparte de grupos de amigos que quedan allá antes de ir a cenar por la plaza de Los Sitios o La Zona. Sus cócteles también son clásicos, los que nos suenan a todos incluso de las películas. Desde el Vermut preparado, pasando por el Cosmopolitan, el Pisco Sour o el Manhattan. C/ Joaquín Costa, 16.

 

 

35 Gin Club: Su especialidad es el gintonic, de hecho, el bar se abrió como un Gin Club y tienen habitualmente unas 35 ginebras Premium, pero además cuentan con una pequeña carta de cócteles o te los hacen a demanda, que para eso tienen barmen expertos en la disciplina. C/ Madre Vedruna, 34-36

 

 

No en vano, uno de los socios del 35 es también socio del Makoondo Coctelería, donde imparten cursos de coctelería para formar a profesionales que luego servirán en los stands de cócteles de los eventos que ellos mismos organizan para empresas o para bodas, despedidas de soltero, etc. También realizan talleres para todo tipo de públicos, te enseñan a hacer cócteles sanos, a maridar y ligar bien los ingredientes…

 

 

Pero no es el único espacio para formarse en el arte coctelero, no: está también la Cocktails & Food School, que integra: Bartrainers -una escuela de coctelería profesional- y el aula Royal Bliss, un espacio de formación para profesionales y no profesionales donde imparten talleres de coctelería o de gastronomía. Ojo, que te puedes convertir en el sucesor de Juan Pérez, que ostenta el galardón a mejor joven barman del Campeonato de Aragón de Coctelería, si te preparas para el próximo Congreso Nacional de Coctelería.

 

 

Este reportaje está en continúa actualización, así que si tenéis sugerencias, no dejéis de recomendarnos otras coctelerías en los comentarios!

 

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