Rebeca Zarza en Córner MIZ

Sergio Sevilla 26 septiembre, 2017

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Punto de encuentro.

 

Este es el título de la obra que Rebeca Zarza ha realizado en el espacio Córner MIZ de Zaragoza Activa. Una colorista intervención muy rica en matices y llena de simbología. La obra está realizada bajo las características habituales de su universo personal: objetos recuperados, patrones, papel pintado, elementos naturales, múltiples referencias, símbolos y color, mucho color. Vamos por partes viendo las diferentes partes que la componen.

 

La intervención está dividida en dos partes, la primera de ellas situada en el arco de ladrillo está realizada con papel pintado impreso con el diseño que Rebeca ha creado de forma específica para este espacio. Casi todo el espacio está cubierto por un gran campo de color negro con múltiples elementos de color sobrepuestos que se van repitiendo en una suerte de patrón. Muchos de estos elementos están recuperados o extraídos del propio edificio que lo acoge, la Azucarera que dio origen a este lugar rehabilitado. Este es el caso de una especie de ajedrezado que utiliza en varias ocasiones y que provienen del patrón decorativo que podemos encontrar en la arquitectura del edificio, en concreto en la decoración de las chimeneas exteriores. Rebeca recupera así un elemento decorativo del pasado, del edificio original y lo trae al presente para integrarlo en su obra.

 

En el centro del arco ha situado una puerta que se abre a otro espacio, introduciendo así un espacio de tránsito ilusorio en otro espacio de tránsito real. Una puerta que da acceso a una nueva estancia realizando una metáfora con el propio edificio de la Azucarera. En esta puerta vemos una escalera, símbolo del conocimiento, y en lo alto una planta, una remolacha que de nuevo hace referencia al origen del espacio y su uso industrial. En primer plano, delante de esta composición, Rebeca ha dispuesto dos sillas recuperadas y tapizadas con un textil que lleva un diseño de la propia artista. Dos sillas reales para poder descansar, para habitar este espacio, para hacerlo más cómodo para el usuario; ese usuario que pasa horas y horas durante el día allí en Zaragoza Activa.

 

En la otra parte de la obra, Rebeca ha realizado un diseño basado en un patrón construido a partir de un elemento mínimo, un terrón de azúcar. De nuevo, Rebeca nos habla del origen del espacio, del elemento básico que se producía: azúcar. Ella toma el terrón cúbico como el elemento a partir del que construir una especie de patrón que va ocupando todo el espacio. Lo usa como una especie de píxel, igual que había hecho con el ajedrezado decorativo al que antes aludíamos.

Sobre el fondo negro va dibujando con azúcar y pintura su composición, un diseño que nos recuerda también a la representación gráfica del propio espacio (o de un espacio físico) visto en planta. Es como una especie de plano arquitectónico realizado con azúcar donde se van delimitando diferentes estancias -las de la Azucarera- y donde podemos apreciar también la presencia de algunas personas (o de su representación gráfica de azúcar) pululando por los espacios.

La obra que Rebeca Zarza ha creado de forma específica para el Córner MIZ es una obra muy rica en significados que enlaza el pasado y el presente en un mismo lugar. Las referencias al pasado del edificio original son constantes y a partir de ellas construye un discurso muy sólido y lleno de metáforas. Rebeca Zarza ha creado un punto convergente en un espacio mutante, reinventado y reescrito como es el antiguo edificio de la Azucarera. Transforma Córner MIZ en una ventana por la que observar como la arquitectura, la naturaleza y el ser humano conviven y se mezclan en el mismo espacio. Pasado, presente y futuro dan voz a un edificio que tiene mucho que contar.

 

 

Autor: Sergio Sevilla

Gestión e Innovación cultural (I+C) Búsqueda de conexiones culturales en espacios de tránsito. Take a walk on the Art side.

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