Objetivo: recuperar la danza que puso a Zaragoza en el mapa mundial

Pocos maños somos conscientes de que Zaragoza tuvo una vez una gran reputación mundial en el panorama de la danza gracias a María de Ávila, una zaragozana de adopción que fue maestra de grandes bailarines que se formaron en su escuela de danza clásica y después han triunfado por todo el mundo como Víctor Ullate, Ana Laguna… Su innegable talento la llevó a fundar el Ballet Clásico de Zaragoza y el Joven Ballet María de Ávila, y el reconocimiento internacional propició que, en 1983, fuera nombrada directora del Ballet Nacional de España y del Ballet Nacional de España-Clásico, de cuya web conseguimos esta fotografía de ella.

 

 

 

Y tiene que venir a recordarnos su figura y su legado la masterballet Patsy Kuppe-Matt, que también fue directora del ballet municipal unos cuantos años hasta que el anterior equipo de gobierno decidió fulminarlo allá por 2005. “El Ballet de Zaragoza era una cantera para los bailarines que salen del Conservatorio de Danza, tenía treinta y tantos bailarines, lo que suponía el 30-40% de la danza en España. Pero lo cerraron, los políticos no le dieron el valor que tenía”, lamenta.

 

 

Taller Laboradance de Patsy Kuppe-Matt, ex directora del Ballet de Zaragoza.

 

Para paliar ese vacío que dejó la compañía municipal, ella misma organizó, desde el Patronato Municipal de las Artes Escénicas y de la Imagen (PMAEI), el taller Laboradance, una especie de preparación para que los bailarines sepan cómo enfrentarse al abrupto mercado laboral después de su formación profesional, “porque la mayoría no sabe ni redactar un currículum”, comenta Patsy. Lamentablemente, este servicio tampoco se está impartiendo ahora, si bien, señala Gemma Rodríguez como portavoz del Centro de Danza (parte del PMAEI), “dentro del programa Apoyo a la Creación, hay residencias artísticas para los creadores de la ciudad tanto para la exhibición como para la investigación de las artes del movimiento”. Y se fomentan los intercambios con creadores de medio mundo. Hasta están recuperando a los bailarines famosos formados en ZGZ a través del programa Cartografía Danza, “para que traigan de vuelta su experiencia y su bagaje tanto a nivel exhibición como de formación”.

 

Ensayo en una sala del Centro de Danza.

Pero si diferenciamos entre profesionales y amateurs, que no es lo mismo querer dedicar tu vida al ballet que bailar para expresar tus emociones o realizar alguna actividad física, hay que acudir a los programas de Divulgación y Formación que coordinan los cuatro técnicos en Actividades Didácticas y Proyectos Artísticos (TECAD) del Centro de Danza. Por poner dos ejemplos de Formación, el programa BCCB (Barrios creando, creando Barrios) o Pares Sueltos, que es danza para personas con y sin diversidad funcional.

 

 

En Divulgación, en cuanto a la sensibilización de jóvenes y niños, hace años que desarrollan con éxito los proyectos de “Danza en el Centro de Danza, dirigido a alumnos de primaria, y Danza en Acción, para secundaria; que han llevado a la necesidad de crear Distrito Danza, un proyecto que se desarrolla a lo largo de todo el curso escolar. En él participan varios centros de secundaria de diferentes distritos de la ciudad y tanto profes como alumnos, con nuestra guía y asesoramiento artístico, forman parte del proceso de creación de un espectáculo de danza que culmina con la representación del mismo en el Teatro Principal”.

 

Otra opción para aficionarse son las casas de juventud de los barrios y las escuelas privadas, como la de María de Ávila, que dirige ahora su hija, la de Arantxa Argüelles, o “decenas más que se juntan en el Teatro Principal o en el Auditorio para celebrar el fin de curso o el fin de año mostrando al público lo que han aprendido a lo largo del año”, señala Jonnie, un bailarín británico afincado en Zaragoza desde que estudió en el Ballet Clásico de Zaragoza. Para los que se inicien con suficiente talento, el siguiente paso es el Conservatorio Municipal de Danza de Zaragoza, donde se imparte ballet clásico pero a nivel más profesional.

 

La Compañía Aragonesa de Danza.

 

Ahora bien, sólo los grandes podrán optar a formar parte de las dos patas que conforman la Compañía Aragonesa de Danza: La Mov, de Víctor Jiménez, y Arkhé Dance, de Miguel Ángel Berna. Ambas compañías privadas tienen su sede habitual en el IAACC Pablo Serrano, de hecho, algunos jueves se puede asistir como público a sus ensayos previa reserva (difusionmpabloserrano@aragon.es). Y, también de cara al público, el 29 de abril del año pasado celebraron el Día Internacional de la Danza con su actuación gratuita, llevando la música y sus diferentes estilos por todos los espacios del museo, con suficiente éxito como para que este año se repita y sigan acercando la danza a la gente de la calle.

 

La Comapañía Aragonesa de Danza, en la terraza del Pablo Serrano.

 

Que es justo lo que hace el Festival Trayectos, (del 28 de junio al 8 de julio 2018), en el que las compañías locales apuestan por intercambios con otros artistas de fuera y por “estimular artísticamente y estabilizar profesionalmente a las compañías y bailarines de Aragón”. Pero además están fomentando la danza en las escuelas colocando en sus patios una “Máquina de bailar” que les incita a interactuar con la música dentro de su espacio. Participan en este festival compañías como Phase, Dos en Paralaje, Nexus o Tarde o Temprano Danza.

 

La máquina de bailar de Danza Trayectos.

 

Gemma Rodríguez confiesa: “Como bailarina, puedo decir que hace décadas que no teníamos en la ciudad una programación de Danza tan amplia, actual y de calidad como ésta, empezando por la programación del Festival de marzo de mujeres “Pies para que los Quiero” y siguiendo por la temporada de danza en nuestros teatros:

 

El CDZ también celebrará el Mes de la Danza Contemporánea en Zaragoza, que tiene especial protagonismo en el Teatro de las Esquinas (que, por cierto, ofrece un curso de Danza Contemporánea para adultos). Hay que estar atento a su programación de este 2018 porque son muy interesantes los talleres intensivos abiertos al público que organizan unas cuantas compañías aragonesas, sobre expresión corporal, técnica, desarrollo y movimiento, relajación, improvisación, uso del espacio, comunicación no verbal… Talleres seguidos del espectáculo interpretado por sus bailarines profesionales, para demostrarnos cómo todo lo aprendido se transmite en el escenario.

 

Imagen del espectáculo de danza Jentu, de Stafano Mazzotta, en el Teatro del Mercado.

 

Otra alternativa accesible para adentrarse en este mundillo del ballet y la ópera es el ciclo de proyecciones en los www.cinespalafox.com/eventos.html, Cervantes y Aragonia, que emiten obras en directo desde el Royal Ballet (Londres), la Ópera de París y el Ballet de San Francisco, entre otros, aunque Patsy echa de menos “que se explique previamente a los asistentes el origen y otros detalles importantes de la obra que van a ver, para que puedan contextualizarla, como se hace en otros países”.  

 

 

También hay que estar pendiente de la agenda de mayo para saber cuándo se vuelve a celebrar el acto Palafox a Escena, dentro del marco arquitectónico del patio del Antiguo Cuartel de Palafox, donde se ubican los cuatro centros de Enseñanzas Artísticas del Ayuntamiento de Zaragoza (el Conservatorio Municipal Profesional de Danza, el Conservatorio Municipal Elemental de Música, la Escuela Municipal de Música y Danza y la Escuela Municipal de Teatro). La gracia de este día es que los profesores y los alumnos aúnan sus artes y conocimientos para compartir sus actuaciones con la ciudadanía sin coste y al aire libre.

 

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