Víctor Jímenez: Luchemos por la cultura, sencillamente, trabajando

MadeinZGZ 3 enero, 2013
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Llegas justo a tiempo. El teatro aún está oscuro. De pronto, el escenario se enciende, de una esquina a otra. Suena una pieza que no conoces. No esperas palabras mientras sube el volumen, cuando la bailarina ya ha entrado y ahora se mueve, cada vez más despacio, cada vez más cerca de la música. Y tú la sigues sin preguntarte adónde irá, cómo doblará el cuello o si bailará sola. Ella baila ahora en tu cabeza y tú recuerdas otro tiempo, la nieve, los cuentos, aquella casa, fotografías que había que revelar. Ella baila y la música la sigue, porque la música vive en su cuerpo.

Pina Bausch dijo una vez «bailad, o seréis malditos», y es que a veces la danza se convierte en un refugio para la imaginación, en una puerta salida de lo cotidiano, o incluso en una forma de vida. De este modo la entiende LaMov, la compañía zaragozana que, desde su creación, en 2008, recorre los escenarios de toda España y recoge aplausos e incondicionales allí donde cuelga un cartel. Su puesta en escena tiene mucho de teatro, pero en sus números bailan a la vida. Juegan siempre con los personajes complejos, sentimientos directos e historias que todos conocemos, como la que nos cuenta su Cenicienta. Dos años y una gira han pasado de su estreno en la Capital del Cierzo. Ahora regresan a ese escenario que es como su casa, el del Principal, con esta exquisita versión del cuento en cuyo atrezzo colabora otro artista zaragozano de excelencia, el pintor Pepe Cerdá. Elena Lozano es esta vez la encargada de dar vida a una Cenicienta moderna, decidida, inteligente y más auténtica. Quienes ya disfrutamos de este mágico cuento en su estreno, recomendamos esta cita inolvidable… y algunos repetiremos, mañana viernes, día 4, a las 12.00 h. y a las 18.00 h. y el sábado, 5, a las 12.00 h.

Con motivo de este esperado re-estreno, hemos hablado con el director de la compañía, Víctor Jiménez, un zaragozano que tiene a sus espaldas una esmerada carrera junto a figuras como Víctor Ullate o Maurice Béjart. Desde Made in Zaragoza, admiramos sus ideas y su entusiasmo por la danza, el trabajo, el arte y su ciudad.

1. ¿Qué sientes por la danza? ¿Qué significa para ti bailar en un escenario?
El ballet para mí lo es todo. Es como respirar, no hay día que no lo sienta, que no lo viva. Le he dedicado toda mi vida, mucho esfuerzo y mucho tiempo y me ha dado muchísimas alegrías… me lo ha dado todo, porque a través del ballet me he formado como persona, he recorrido el mundo, he tenido infinidad de experiencias… Por eso lo es todo.
Bailar en un escenario es el resultado de un duro trabajo diario. Realmente es lo que da el significado final a ese esfuerzo diario y continuo, porque para eso trabajamos. Para sentir eso tan especial que sentimos cuando salimos a escena y, sobre todo, para hacer sentir algo al espectador, a la persona que dedica su tiempo y su dinero en verte. A esa persona hay que intentar transmitirle lo que tú estás sintiendo… sólo así el significado de bailar es completo.

 

 

2 ¿Cómo trabajas un personaje? ¿Va primero escuchar la música y dejarse guiar por el ritmo, establecer unos pasos o poner en el personaje algo de ti mismo?
El personaje, la música, el movimiento… realmente va todo junto, es todo uno. Primero tienes que saber lo que vas a hacer, por supuesto, tienes que conocer muy bien la piel en la que te vas a meter, después tienes que dejarte llevar por la música… y por lo que el coreógrafo quiere hacer contigo. Eso y contar números, porque al final bailar es contar… para no perderse.
Un ejemplo. Como bailarín en el Béjart Ballet Laussane, Maurice Béjart me eligió para enfundarme en la piel de Salvador Dalí. El reto era muy difícil, la verdad, por eso tuve que estudiarme la personalidad del pintor, sus lienzos, sus entrevistas, todos sus movimientos, las expresiones de su cara… La caracterización hizo el resto. ¡Hasta yo mismo me asombraba cuando me miraba! Béjart, que fue amigo de Dalí, me felicitó por el papel y el público tenía la sensación de estar viendo al pintor catalán… Fue genial.

3 Como artista, conoces la importancia de formar un público culto e inquieto desde la juventud, ¿Cómo ves el futuro de la cultura en España con los últimos recortes y la subida del IVA en espectáculos? ¿Crees que el interés por la cultura decrecerá, o que se seguirá exigiendo una buena oferta pese a las medidas del gobierno?
El futuro de la cultura lo veo con nubarrones… No sé si ya ha llegado la tormenta, pero sí que amenaza. Lo tenemos difícil, sí, pero realmente, los que nos dedicamos a esto de forma privada sabemos que nunca ha estado fácil. Nosotros nos dedicamos a dar espectáculo y vivimos de esos espectáculos. Así que los recortes en las ayudas, en nuestro caso, tampoco nos afectan demasiado, porque nunca hemos disfrutado de ninguna porción de pastel. Y se han repartido unos cuantos y muy apetitosos.
Nosotros vivimos de nuestro esfuerzo, pero, en cualquier caso, sí que lo notamos en que todo va más lento y cuesta más que antes. Cuesta más que te contraten los ayuntamientos, cuesta más que te paguen… Y que suba el IVA en este mundo, pues sí, ¡es una faena!, para nosotros y para el espectador. Sólo espero que no aleje al público del producto cultural, pero también sé que nos dedicamos a algo prescindible.
Es una pena, la verdad, porque la cultura también genera beneficios, forma parte del motor de la educación y del motor de la inteligencia. Espero que no se descuide más y que todos luchemos por ella, sencillamente, trabajando.

 

4 ¿Qué consejo darías a los jóvenes que ahora sueñan con bailar en grandes escenarios?
A los jóvenes que sueñan con bailar en grandes escenarios les animaría a hacerlo. No digo que sea fácil, pero, y aunque suene a topicazo, tampoco es imposible. A mí me costó mucho hacer entender a mi familia que quería ser bailarín… “¡bailarín! ¡estás loco!” me decían. Pues sí, y lo conseguí. Me formé con Víctor Ullate, me adoptó el genio Maurice Béjart, después me fui a la Ópera de Lyon… y el salto a director lo di con LaMov. Y merece la pena. No cambiaría esta profesión por ninguna otra.

5 ¿Qué te ha aportado Zaragoza a tu trabajo?
A Zaragoza siempre me ha unido el amor. Los grandes amores de mi vida han tenido relación con esta ciudad… y ahora también el amor que siento por la danza. LaMov nació en Zaragoza y como zaragozana tiene esa fuerza, ese genio, ese tesón y ese buen humor que tienen los zaragozanos.  

Zaragoza inspira, sí. La primera pieza que creé para LaMov –y va a hacer ya cinco años- fue El Trovador y ni sé la de paseos que me di por el Palacio de la Aljafería. Es uno de mis lugares preferidos, le tengo mucho cariño desde entonces. Pero más allá de puntos concretos de la ciudad, lo que te inspira realmente de Zaragoza es ese “no sé qué” que se respira en el ambiente, que sientes cuando caminas sin rumbo fijo, cuando miras a la gente… y también cuando te da ese viento que te quita hasta las ideas… Lo odio y lo quiero al mismo tiempo, porque me hace sentirme vivo.

 

 

Autor: MadeinZGZ

Red de comercios y emprendedores creativos de Zaragoza impulsada por ZGZ Activa.

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