José Moñu, la cara de la expresión y el gesto

Sergio Sevilla 13 diciembre, 2016
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Objeto de Deseo VI: José Moñu.

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José Moñu (Zaragoza, 1981) es un inquieto artista plástico que desarrolla su trabajo creativo en el contexto del nuevo arte figurativo, relacionado con el expresionismo abstracto pero con características únicas que se desarrollan en su universo personal. Además, su inquietud vital y cultural le ha llevado a Berlín, ciudad en la que residió una larga temporada o incluso a embarcarse en proyectos culturales como la Galería Hans & Fritz Contemporary que abrió en Barcelona en 2015. A pesar que en la actualidad ya no forma parte de este proyecto, su objetivo fue crear Un espacio artístico híbrido regentado por artistas y que funcionase como una plataforma híbrida entre la mediación comercial y la aportación cultural, con el objetivo de difundir tendencias artísticas actuales.

Analizando su obra, podríamos decir que José Moñu es como un pintor clásico; es casi un artesano de la pintura que investiga dentro de las formulaciones plásticas de su interés abriendo puertas a su inconsciente y su universo personal. Un mundo plagado de imágenes figurativas que se desplazan desde una figuración con ciertas características realistas a un expresionismo abstracto donde se pierde casi por completo cualquier referencia a la persona. Un convulso vaivén de formas y expresiones para centrarse en su referencia figurativa por excelencia y donde parece sentirse más cómodo: el retrato.

El retrato ocupa un lugar más que destacado en la obra de este artista. Su gran producción se centra en luminosos y coloristas retratos de personajes que pueblan su imaginario, rostros repletos de carga emocional y expresividad. Como decimos Moñu transita de una figuración expresiva donde reconocemos los rasgos físicos a primera vista, a un expresionismo abstracto donde apenas queda cualquier atisbo de figuración. Tanto unos como otros, tienen gran interés. Los primeros por su fuerza representativa próxima al Art Brut y al expresionismo alemán. Los segundos por su fluidez, su carga explosiva y por ser casi como retratos líquidos donde la pintura fluye desdibujando los rostros con toda su fuerza, su expresión y su gestualidad.

1Moñu trabaja con el dripping, con la acción, con la fuerza y con el movimiento, con pinceladas casi grotescas cargadas de materia pictórica. Le gusta la luz y el color; también le gustan las referencias a la cultura popular, a la música y a la actualidad cotidiana y su realidad más  próxima. En muchas de sus obras vemos como incluye referencias pop: desde objetos de consumo a marcas comerciales como Coca-cola, Heineken o Pirelli entre muchas otras. El humor y la acidez también juegan un papel fundamental en la obra de Moñu quien transita en el filo de lo irónico y lo trágico. Los títulos de las obras dan sentido a las obras y, en ocasiones, explican aquello que no vemos en la imagen representada. En ellos se enfatiza su sentido del humor, su sentido crítico y la ironía con la que trabaja su figuración desfigurada.

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«La presencia de lo intangible, o en su defecto, el objeto de deseo soy yo y mi corazón de zanahoria» es el título de la instalación con la que Moñu llega a Córner MIZ, con toda su fuerza explosiva, expresionista y gestual para presentarnos fragmentos de su universo pictórico. Una intervención colorista cargada de materia pictórica para hablarnos de su objeto de deseo, de sí mismo y de su corazón de zanahoria.

Autor: Sergio Sevilla

Gestión e Innovación cultural (I+C) Búsqueda de conexiones culturales en espacios de tránsito. Take a walk on the Art side.

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