Emprendo y te lo cuento

Diario de una emprendedora in(formada)

 

Emprender es un verbo que se conjuga con ilusión pero también con miedo.

 

El proceso viene a ser así: se te ha ocurrido una idea fantástica que une lo que se te da tan bien hacer con lo que piensas que podría ser tu futuro trabajo. Y además sientes que es algo necesario y no te van a faltar clientes, porque todos se van enamorar de tu producto.

 

Es el momento de la revelación, te sientes flotar, oyes música de violines de fondo y tienes una visión de tu idea que si los pensamientos brillaran éste sería una bola de espejo de una discoteca.

 

Enseguida te das cuenta que para hacer realidad esa visión hay que bajar un poco a la tierra y seguir un camino. Y no tiene pinta de ser uno facilito, más bien lo que se llama un camino de cabras, empinado y lleno de cuestas, pero eso sí, con unas vistas impresionantes.

 

En ese camino que vamos a emprender siempre viene bien ir acompañado, con provisiones y compañía. Y a eso aspiramos desde Made in Zaragoza, a daros esas provisiones que son información y recursos y a acompañaros  en este blog contando vivencias de primera mano y consejos. Porque en este diario de una emprendedora (in)formada, yo estoy como tú, en pleno proceso de emprendimiento.

 

Y creo que no hay nada mejor que escribir sobre algo que conoces de primera mano.

 

Como el storytelling es una de mis debilidades os diré que este diario podría ser una actualización del cuento de Dorothy y el mago de Oz. Dorothy somos todos los emprendedores, avanzando por el camino de losas amarillas, en busca de nuestro proyecto viable en la Ciudad Esmeralda. Y por ese camino nos vamos encontrando con personas y circunstancias que nos pueden ayudar o dificultar mucho el trayecto.

 

El camino que tenemos por delante

 

Para perfeccionar esa actualización del mago de Oz me he comprado como Dorothy unas zapatillas rojas, en este caso no son de tacón ni pertenecieron a una bruja, son de deporte y comodísimas, ¡que para eso emprender es ya bastante duro!

 

Mis  propias zapatillas rojas

 

Antes de compartir contenidos sobre recursos e información en este primer post me gustaría simplemente plantearos un par de preguntas. Podemos ahorrarnos mucho tiempo y malos ratos si nos hacemos las preguntas correctas, las contestamos y obramos en consecuencia.

 

Como imagináis las preguntas no son cosecha mía, las formula Ana Hernández Serena en su Test del Algodón a modo de análisis personal previo al emprendimiento.

 

Ahí va la primera: ¿Quiero ser emprendedor?

 

Y no vale un sí o un no. Vamos a ser sinceros y a razonar esas respuestas. Tómate tu tiempo porque la pregunta no es sencilla. Yo que soy una clásica para algunas cosas y amante confesa de las listas he preferido hacerlo en lápiz y papel.

 

Para ayudarte a contestar puedes formular preguntas complementarias como ¿qué te da más miedo de emprender?¿Cómo puedes solucionarlo?

 

La segunda gran pregunta que tenemos que respondernos es sobre nuestra idea. ¿Esa idea te convence a ti al 100%?

 

Porque si no te enamora la idea en que vas a invertir muchas horas de tu tiempo es muy difícil que transmitas esa pasión a tus clientes.  ¿Tienes dudas sobre tu idea? ¿Es la idea más importante que se te ha ocurrido hasta ahora? Si tienes dudas es el momento perfecto para ponerlas por escrito e imaginar las soluciones.

 

Para terminar os dejo un par de consejos:

 

Primer consejo de la emprendedora informada: el enlace de la App del Test del Algodón para que vayáis planteando por medio de preguntas y respuestas vuestras dudas y así perfeccionar vuestra idea.

 

Segundo consejo: debemos tener actitud Dorothy. Me explico, aunque lo que ella quería era conocer al mago de Oz para volver que la mandase a su casa sabía que no podía llegar a la Ciudad Esmeralda sola.

 

A nosotros nos pasará igual, nos iremos encontrando en el camino a gente que puede echarnos una mano en el momento que más lo necesitemos y a la que podemos aportar mucho. Tener tu propia pandilla de emprendedores a los que escuchar y con los que colaborar será clave para que completemos nuestro camino de losas amarillas.

 

Dorothy no lo consiguió sola. Seguro que nosotros tampoco.

Autor: Cristina Castejon

De letras hasta la médula, siempre he pensado que la narrativa es el pastel, no la guinda. Da igual que sea en un libro o una peli, las buenas historias siempre nos enganchan. Escribo para mi blog cdecontar y para todo aquel que necesite poner alma a su marca o servicio. Me encanta mirar escaparates, contemplar fachadas y descubrir rincones escondidos. Creo que Zaragoza está plagada de buenas historias: ziudadanos curiosos, ¡callejeemos para darles caza!

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