El Festival de Cine de Zaragoza evoluciona desde sus rasgos distintivos en la 23 edición

Versión horizontal del cartel oficial de la 23 edición del Festival de Cine de Zaragoza

La cita se desarrolla del 15 de noviembre al 1 de diciembre, fecha de la gala de clausura en la que se anunciará el palmarés oficial y se premiará a Julia Gutiérrez Caba y a Laura Gómez-Lacueva

El Festival de Cine de Zaragoza (FCZ) sigue fiel a sus rasgos distintivos, entre ellos los cortometrajes, el apartado educativo y el acercamiento a la ciudadanía, a la vez que introduce apuestas y variaciones. Tras unos días de actos ofrecidos a modo de preámbulo, del 15 de noviembre al 1 de diciembre desarrolla su 23 edición, en la que destacan la creación de los certámenes de Visiones de la Historia y de Otras Miradas y el hecho de que haya una semana más de programación (tres frente a las dos habituales), decisión enmarcada en la redistribución y el espaciamiento de los contenidos para que cada acto tenga su protagonismo. Las actrices Julia Gutiérrez Caba (Premio Augusto Ciudad de Zaragoza) y Laura Gómez-Lacueva (Augusto de Apoyo al Audiovisual Aragonés) recibirán en la gala de clausura en el Auditorio los principales reconocimientos. Al igual que en años anteriores, MIZ detalla las claves de la cita, esta vez mediante una entrevista a su director, José Luis Anchelergues.

 

 

“Tu ciudad, tu festival” es uno de los lemas clásicos del Festival ¿Qué se busca ofrecer al público en esta 23 edición?

Con la nueva estructura hemos pretendido abarcar diferentes inquietudes. Otras Miradas, dedicado a temas sociales, y Visiones de la Historia suponen una doble vía para que el Festival llegue también al público al que a priori no le atraen tanto los certámenes enfocados al sector y a los aficionados. El Festival de Cine de Zaragoza siempre será generalista y de la ciudad, si bien apostamos porque estos dos apartados adquieran fuerza en el futuro y contribuyan a la diferenciación, lo que a su vez buscamos lograr en lo referente a las nuevas tecnologías, de nuevo protagonistas de parte de la programación complementaria, y a los actos vinculados al país invitado, esta vez Japón.

 

¿La decisión de prolongar el Festival una semana extra y espaciar los contenidos responde a que algunos actos quedaban difuminados?

Siempre hay que hacer autocrítica, y era conveniente reconducir o suprimir actos y apartados que, aunque se impulsaban con las mejores intenciones, se encontraban a la baja. Nos hemos asegurado de que todo lo programado para esta edición tenga su sentido y su importancia. Por otro lado, puede sorprender que no se haya contemplado una gala de inauguración como tal, pero queremos volcarnos en los hitos diarios y dar más realce a la clausura.

 

Julia Gutiérrez Caba aporta prestigio al galardón honorífico.

Julia es una de las grandes damas de la interpretación en España. Queríamos dar el reconocimiento principal a una mujer y que además tuviera una trayectoria dilatada. Su elección tiene también algo de sentimental, ya que hace años homenajeamos a Emilio, su hermano, y de este modo distinguimos por partida doble a esta gran familia de artistas.

 

También hay una distinción interpretativa de relieve aragonés, la de Laura Gómez-Lacueva.

Siempre buscamos cuidar y reconocer lo de casa. Con el galardón reconocemos la colaboración activa de Laura en cortometrajes y películas de la tierra y por otro lado también distinguimos una trayectoria en desarrollo, ya que Laura va a dar muchas alegrías al audiovisual aragonés.

 

José Luis Anchelergues (dcha.) y Fernando Rivarés, consejero municipal, en la presentación a los medios de la 23 edición del Festival de Cine de Zaragoza
José Luis Anchelergues (dcha.) y Fernando Rivarés, consejero municipal, en la presentación a los medios de la 23 edición del Festival de Cine de Zaragoza

 

Esta edición se añade el Augusto a los Pueblos de Cine, concedido a Belchite (allí se rodó ‘Las aventuras del barón Munchausen’) y a Mirambel (escenario de ‘Tierra y libertad’). Los galardones llegan en un contexto de potenciación de Aragón como gran localización cinematográfica.

Los festivales premiamos a los rostros visibles de una obra, pero por defecto solemos olvidarnos de los profesionales que se encuentran detrás de estos y también realizan un trabajo fundamental. Con ese espíritu nació el Augusto a los Oficios del Cine, al que ahora se suma el referente a los Pueblos de Cine. Mediante la distinción agradecemos la contribución de las localidades que se volcaron en producciones destacadas.

 

¿Hacia dónde debe evolucionar el Festival dentro del amplio y diverso panorama del sector?

El Festival de Cine de Zaragoza, respaldado por el Ayuntamiento, debe mantener su posición en el contexto de las citas cinematográficas e intentar mejorarla, así como potenciar su profesionalización organizativa y contar con mayores recursos. También me gustaría desarrollar eventos puntuales a lo largo del año al margen de las fechas en que transcurre cada edición.

 

Suele comentar que la mirada está puesta en el 25 aniversario. ¿Cómo se imagina la edición de 2020?

Los cambios que hemos introducido estos últimos años, en especial desde 2017, van enfocados a que estén implementados y consolidados en el 25 aniversario del Festival de Cine de Zaragoza para que la cita sea ante todo de celebración por el recorrido y por la nueva etapa que se abre.

 

Autor: Enrique Abenia

Periodista autónomo que ha hecho del cine su forma de vida y su especialización profesional. Su interés por escribir y comunicar también incluye la creación de contenidos digitales y la gestión de redes sociales. Desde hace seis años es crítico cinematográfico de ‘Heraldo de Aragón’, donde antes trabajó como redactor.

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