El ‘volver a empezar’ de las pequeñas salas de teatro, circo y magia de Zaragoza

Enrique Abenia 20 junio, 2020

La Casa del Circo, uno de los espacios que ha retomado su actividad

Teatro Bicho, La Casa del Circo y El Sótano Mágico retoman andadura con las medidas sanitarias necesarias

El anhelado regreso de la cultura con público genera alivio al reflejar que empieza a recobrarse la normalidad. A la vez, los aforos limitados y las medidas y protocolos aplicados para desarrollar con plenas garantías sanitarias las actuaciones manifiestan que lo que había antes tardará en volver, a lo que se suman los males sobrevenidos por el trimestre de obligada parálisis. En esta coyuntura, las pequeñas salas de artes escénicas han retomado su actividad. Teatro Bicho, La Casa del Circo y El Sótano Mágico abordan su regreso y su situación en Made in Zaragoza.

Teatro Bicho

De modo oficial, el Teatro Bicho (Don Pedro de Luna, 33) está operativo desde el pasado 11 de junio con funciones los jueves y los viernes ante un máximo de 20 personas por sesión. “Hemos tenido suerte porque al ser un espacio pequeño asumimos pocos gastos, y además hemos recibido una comprensión total por parte del dueño del local”, explica Fran Martínez, responsable junto a Pedro Javier Mora de un espacio con matices propios por el hecho de sustentarse en una asociación cultural con sus socios y usuarios, muy implicados.

La programación de junio de Teatro Bicho

Martínez, que como actor deseaba reencontrarse con el escenario, señala la buena acogida de las primeras representaciones, aspecto favorecido por un público fiel. Eso sí, admite que la situación entraña una cierta rareza en el sentido de que, con los asistentes separados debido a las preceptivas distancias, no se siente el mismo calor que cuando están bien apretados.

“La cultura va a cambiar mucho y en general va a tener que plantearse llevarse a cabo con pocos medios”, considera. La solución, añade, pasa por “hacer teatro lo mejor posible, con corazón y con calidad”. Un espíritu de trabajo interiorizado en una sala que en paralelo ha reiniciado las clases con sus alumnos, durante un tiempo realizadas por videollamadas.

La Casa del Circo

La Casa del Circo, ubicada en una nave de Cogullada (Benjamin Franklin, 5), se encontraba en una situación delicada. “Se produjo un parón absoluto de todo lo que se generaba para pagar. Los gastos eran imposibles de asumir, sobre todo al pensar que igual en verano no se podía volver”, expone César Talavera. Esa realidad motivó una petición de ayuda vía redes sociales (#SalvaLaCasaDelCirco) respondida con aportaciones desde varias vertientes, una de ellas la de los socios colaboradores, que han posibilitado que siga adelante.

Parte de la programación de junio de La Casa del Circo

El apoyo también se plasmó en las galas de magia emitidas a través de la app Zoom y en las que participaron artistas de toda España. Como colofón, el cuarto de los actos, desarrollado el 31 de mayo, tuvo lugar con público y supuso de facto la reapertura de la Casa del Circo.

Talavera, Chéchare sobre el escenario, comenta que el respaldo ha supuesto un empujón para una reactivación encaminada a luego “enganchar” en septiembre. “Nos hemos lanzado a la piscina para hacer del verano nuestra temporada de primavera”, indica. Fruto de esa intención, el 11 de junio comenzó Cabriola, el primer Festival de Artes Escénicas de Verano, que se prolonga hasta el 18 de julio y en cuyo marco se ofrecen 38 shows distribuidos de jueves a domingo en horarios de mañana y de tarde.

Cabriola, que también ha vuelto a su actividad formativa, se ha concebido como una carta de presentación relativa a este nuevo comienzo, enfocada a su vez a dar soporte a los artistas y también a que el público (ahora 40 personas por sesión) descubra que puede disfrutar y estar tranquilo con las garantías que ofrecen las medidas adoptadas.

El Sótano Mágico

Este sábado 20 de junio se abre el telón en El Sótano Mágico (San Pablo, 43) con una actuación de Pepín Banzo, uno de sus responsables, y una gala posterior con Tinin, Oihan Palacín y Juan Capilla. “Va a ser un poco prueba-error, también para ir viendo la respuesta del público”, afirma el propio Banzo acerca de los primeros movimientos en el regreso. “La gente tiene ganas de pasarlo bien y olvidarse de los problemas, pero como es lógico también hay miedo”, añade.

El cartel de la reapertura de El Sótano Mágico

“No queda más remedio que reinventarse”, dice el mago en referencia a la necesaria adaptación de los espectáculos, no solo en alusión a la distancia entre asientos, las reservas previas, las mascarillas, el gel y la toma de temperatura a la entrada, ya que el contacto y el juego con los asistentes durante las funciones también tiene que reformularse.

Banzo habla asimismo de la incertidumbre latente y del progresivo surgimiento de trabajo después de que el parón forzoso provocado por la pandemia conllevara en la práctica perder la temporada. Lo sufrió como parte de El Sótano Mágico y a nivel artístico individual por su gira por los municipios. Tras adaptarla a la coyuntura, ‘Pepín on the street’, creada junto a Elena Suárez-Perdomo, echó a andar el 13 de junio en Alagón.

Autor: Enrique Abenia

Periodista autónomo que ha hecho del cine su forma de vida y su especialización profesional. Desde hace siete años es crítico cinematográfico de ‘Heraldo de Aragón’, donde antes trabajó como redactor. También escribe en la revista temática 'Imágenes de Actualidad'.

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