Cristina Huarte, coordinadora del programa “Somos Arte” de la Fundacion Cedes

Maria de Rada 19 abril, 2019

Cristina Huarte es la coordinadora del programa “Somos Arte” de Fundación CEDES que en estos momentos se puede ver en varios sitios relevantes de Zaragoza. Por una parte, han realizado un mural colectivo que se expondrá hasta finales de mes, hasta el día 28 en el espacio Tránsito del Centro de Historias. Y por otra parte, otra exposición que se podrá ver hasta el 30 de junio en el IAACC Pablo Serrano “Pinceladas libres. Somos Arte”. En Junio se presentará el libro “ Somos Arte”, que se publicará en la colección CEDES Innova y que recogerá todo lo que ha supuesto este proyecto de creación artística, junto a la trayectoria y las obras más representativas de sus 30 protagonistas.

 

Cuando hablas con Cristina, se nota que es una mujer joven pero muy curtida, que sabe de lo que habla y contagia su entusiasmo . Quedamos en una terraza maravillosa al sol, lleva sus manos llenas de pintura de colores porque viene de trabajar y habla pausada y segura de sí misma.

 

 

Cristina, tu eres artista a nivel profesional y de pronto te metes en un tema más social a través del arte precisamente, pero ¿cómo surgió esta idea de trabajar con la Fundación Cedes que trabaja con personas con discapacidad intelectual y autismo?

Bueno, estando en Berlín tuve la oportunidad de conocer un centro dedicado solo para actividades enfocadas al arte contemporáneo con personas con discapacidad intelectual, y me gustó mucho la idea.

 

Todo este planteamiento surge de un momento particular de mi trayectoria vital en la que me enfrento a la necesidad de tomar una decisión: continuar en Berlín, algo que posiblemente se asocie a mayores oportunidades para desarrollar mi carrera artística- pero todo tiene su fecha de caducidad-, o regresar a Zaragoza. Zaragoza significaba también el reencuentro con la infancia, una especie de vuelta atrás que implicaba una introspección: Aunque estuve pensando en volver o no a Zaragoza, estaba muy dividida. Yo hasta ese momento siempre había mirado fuera. No me importaba nada a mí misma, nunca me había considerado un motivo de trabajo. Siempre me ha interesado mirar hacia afuera, como manera de unirte al mundo. En este momento, debido al dilema, mi mirada se volvió hacia adentro por primera vez.

Entonces, también decidí enfocar mi vida trabajando en un plano más social, con otro tipo de realidades, algo un poco más cercano. Y justamente, conocí en ese momento a la Fundación Cedes, entidad comprometida con las personas con discapacidad intelectual o Autismo, donde acogió de manera cálida el proyecto “SOMOS ARTE”. Esto me permitió la oportunidad de trabajar con el concepto “ser humano” en su forma más psíquica, anímica y espiritual. Quiero decir que sólo el ser humano que se reconoce a sí mismo como ser espiritual en un contexto más elevado es apto para resolver tareas sociales. Que sólo él puede llegar a reconocer que no es más que una estación terrena, de paso hacia algo mucho mayor.

 

 

El proyecto entonces se comenzó a llevar acabo y llevas trabajando desde el 2016 con ellos, ¿con cuántos?

 

Con 30 participantes, en diferentes grupos. Normalmente cada semana vienen diferentes usuarios, siempre es así pero en grupos de 6 personas.

 

¿Y cómo ha sido trabajar con estas personas “especiales “el arte?

 

Yo he estado trabajando con cada uno de los usuarios sin saber nada de ellos, para mí eso es hasta mejor, porque así yo no juzgo ni prejuzgo. y voy a mi aire. Yo los trato con total ¡Normalidad!

 

¿Y qué cambios has visto en ellos, crees que ha funcionado?

 

La verdad es que los veo más abiertos, al principio tenían más miedo a expresarse. Miedo a que les salga mal lo que están pintando, miedo a dibujar mal…. Miedo a dibujar mal no porque todos dibujamos bien. Ya que el dibujo que has trazado, es lo que has querido expresar en ese momento y de esa forma con su esencia más verdadera. Yo veo que han mejorado mucho en eso mismo, en superar miedos, en la forma de comunicarse, de relacionarse con el resto de su entorno, y lo más importante: les aporta bienestar y felicidad. Teniendo una función curativa, al tocar en heridas de la sociedad el arte puede ayudarles porque es libre, y no sigue esquemas preestablecidos, sino conceptos más emocionales.

 

¿Y cómo es trabajar con ellos, para ti?

 

A mí me ha cambiado a nivel personal, he superado y he reconocido muchas cosas de mi misma que estaban muy adentro. Me ha permitido acceder a ver áreas de mi misma que también desconocía. Cada uno de ellos ha sido un espejo en donde yo me he visto reflejada, no he huido. Me he colocado ante ellos, y he visto las cosas que también podía trabajar conmigo misma para mejorar. Sabiendo que debo ser muy rigurosa con nuestra propia vida, en el sentido de que debo encararme con ella con todas las consecuencias: aceptando las tinieblas de nuestro mundo interior y también la dulzura que brota de mi emotividad, trato de trasladarla con cada uno de los usuarios para compartirla juntos. Respeto la sencillez, la inocencia y sensibilidad que brota de cada uno de ellos. Para mí es muy fácil trabajar con ellos, son personas que se expresan sin filtros, tanto en lo bueno como en lo malo. Lo que no les gusta lo rechazan. Que de eso deberíamos aprender de ellos, porque a nosotros no se nos enseña a decir no. Ellos son más naturales, más espontáneos. Son personas además, que te dan mucho cariño. Son amor.

 

 

Lo que tú comentabas antes ¿no? Que tú en realidad aprendes de ellos, quizá son personas, me aventuro a decir, que para las tareas artísticas tienen un instinto especial.

Sí, no tienen discapacidad, sólo tienen otras capacidades que la gente no sabe ver.

 

¿Y vais a seguir más tiempo, el proyecto va a tener continuidad?

 

Yo espero que sí. Estamos haciendo un gran esfuerzo para sacar el proyecto adelante.

 

En el Centro de Historias habéis hecho una intervención, ¿no? ¿Cómo ha sido el proceso?

 

Ha sido un proceso muy intenso y súper emocionante durante dos semanas de intervención en el Espacio Tránsito. Me ha encantado la experiencia de estar con ellos trabajando en el mismo espacio, y de ver cómo han sido capaces de encarar el reto. Nos hemos visto retados por el espacio, y eso, ha sido muy bonito. Esta acción podría ser para los propios participantes una metáfora de la capacidad para afrontar las adversidades ante la vida, y que mejor que utilizar las herramientas adecuadas para que ellos lo descubran.

 

La acción ha sido completamente espontánea. El espacio iba cambiando conforme pasaban los días al ser sometido a diferentes materiales, creando una serie de planos de color transparente con telas, hilos de colores, cartones y pintura. Podríamos decir, que los propios participantes han diseñado una obra de arte de libre acceso, que implica, desafía, y tiene en cuenta la opinión el público para quien ha sido realizado, respetando la comunidad y al medio.

 

Y tú como artista, tienes una gran trayectoria para lo joven que eres. Ya has expuesto en Arco justo este año, en el Pablo Serrano, ¿cómo ves tu futura carrera como artista de aquí a unos años?

 

Quiero dedicarme a seguir gestando nuevas obras que es con lo que yo me siento más viva, y hacer exposiciones cuando tenga proyectos que considere que son de calidad para presentar en público. He estado casi de parón un año desde la última exposición en el IAACC para saber hacia dónde quiero ir en mi trayectoria profesional. Me había vaciado después de un ciclo de casi cinco años de cierre. Y he tenido mucho bajón hasta asentar y asimilar todo el flujo de emociones. Durante esta pausa he aprovechado, y me he dedicado a la parte más comercial de venta para sacar recursos y auto financiarme un nuevo proyecto que no es nada fácil, pues si no tengo recursos no puedo seguir creando…

 

Ahora necesito conectar con otra parte mía más luminosa, y así, aportar otras cosas al público. Mi anterior trabajo era más crudo y oscuro pero sin este trabajo que hice personal no sería la persona que soy ahora. Dentro de muy poco me vuelvo a encerrar para trabajar en otro nuevo proyecto artístico personal, y siempre con miras hacia el exterior desde luego.

 

Autor: Maria de Rada

Comunicadora, inquieta, curiosa y un pelín hiperactiva, se dedica profesionalmente desde hace más de quince años a dos campos profesionales. Por un lado en el ámbito de la comunicación es periodista-guionista de audiovisuales, radio y televisión, y por otro lado, se dedica al mundo del teatro y de la interpretación, es actriz, o como le gusta decir a ella "teatrera". En el campo de la comunicación y prensa ha trabajado durante más de quince años como periodista- guionista y reportera de programas para radio y televisión en diferentes cadenas: La Sexta, Cuatro, Telecinco, Movistar0, Aragontv, Eitb, Punto Radio, en diferentes tipos de programas nacionales y autonómicos y documentales. Y en el campo de la interpretación como actriz ha actuado en más de una decena de compañías, ha sido ayudante de dirección de Andres Lima y ha trabajado en diferentes producciones audiovisuales a nivel local y nacional. Además de estudiar en diferentes escuelas, y un Master oficial en artes escénicas. Además es locutora de anuncios de publicidad, vídeos, transportes...quizá si escuchas bien la puedes oír en más de un sitio de tu ciudad;) y del mundo. También da clases, cuando se atreven y le dejan, de todo lo anterior. Le gustan y tiene especial debilidad por las historias humanas y sociales, las historias de la calle, de la gente valiente que hace y lucha por un mundo mejor, por ello es la encargada de escribir la sección Miziudadanxs, donde nos traerá las historias más humanas a este blog.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *