MIZ entrevista a la joven cantautora zaragozana, que publicó su primer disco con solo 20 años
La vida cambia cuando encontramos nuestra voz, sintiéndonos a gusto con ella. María Bonilla la halló por medio de la música, lo que la llevó a aprender a tocar la guitarra y a escribir canciones. A finales de 2025, con solo 20 años, publicó Masterplan, su primer disco, con diez temas compuestos por ella. Compagina sus estudios en Historia del Arte con las actuaciones y los conciertos, en los que la joven cantautora zaragozana transmite sentido emocional y estilo.
¿Qué se siente al haber publicado un disco con tan solo 20 años?
Es algo muy importante y que me pone muy contenta. Desde que empecé a tocar la guitarra y a componer había querido grabar canciones y un disco.

Tu precocidad, manifestada también en que empezaras a escribir canciones con 15 años, la sensibilidad que guía tu estilo, el coro al que sigues vinculada… La música siempre ha sido especial para ti.
Desde pequeña mi madre me ponía mucha música, y eso ha influido mucho en mí. También fue importante que, cuando tenía 3 ó 4 años, mis abuelos me regalaran unos libros de una colección de compositores de música clásica.
En esa conexión con la música se percibe además el fuerte sentido personal.
Sí, porque muchas veces veo que los acordes tienen que ver con algo, me evocan una situación y a raíz de eso creo una historia que cuadre. Y otras veces, simplemente escribo sobre cosas que me han sucedido en algún momento de la vida.

¿Cómo surgió la decisión de grabar Masterplan y cómo fue la experiencia en el estudio?
Al principio no mostraba las canciones que escribía. No obstante, pasado bastante tiempo se las empecé a enseñar a mi madre. Le gustaron mucho, y vi claro que quería hacer un concierto. Después de ese debut ya grabé mi primera canción, Sunday Promises, la que más gustaba a la gente. Luego llegaría el disco. Grabar en La Cafetera Atómica, en Las Fuentes, fue una experiencia muy divertida. Primero grabé las demos de las canciones y después el compañero del estudio me iba diciendo por dónde veía que podían salir las canciones e iba poniendo arreglos.
¿Qué estilo has querido plasmar y qué tipo de música te gusta?
El estilo es resultado de lo que ha ido surgiendo. Tampoco lo pondría en una categoría concreta. Como digo siempre de broma cuando me preguntan, es mi propio estilo. Sobre gustos, me encantan Status Quo, Robbie Williams, Green Day, Frank Sinatra…

¿Qué canción tiene mayor significado para ti?
Sin duda, Love Letter to Shawn. A veces pienso que mis canciones no son tan buenas y que otra persona podría hacerlas mejor, pero eso no me ocurre con esta. Me gusta especialmente e intento que sea el eje del disco. Está inspirada en Shawn, uno de los personajes de Yo y el mundo, la serie juvenil de los 90. A pesar de no ser el protagonista, tiene mucho más desarrollo y va cambiando por las cosas que le van pasando, casi siempre malas. La canción está escrita como si la hiciera una joven ficticia y fuera su admiradora secreta.
Poco a poco vas sumando conciertos.
Me encanta, y por suerte casi nunca me pongo nerviosa. Disfruto en los conciertos porque además me gusta hablar entre canción y canción.
¿Cuáles son las siguientes paradas de Masterplan?

El 25 de abril estaré en el Cocodrilo Rock Bar, que será mi primer concierto en Madrid. Mientras sigo escribiendo y con los conciertos, estoy mirando para otros músicos me acompañen en directo.



