Vivir por la música en Zaragoza: Alberto Moliner y Cuti Vericad

Alberto Moliner y Cuti Vericad

Cuando un niño o una niña, coge por primera vez un instrumento de música, forma su primera banda o compone su primera canción, sueña con hacerse una estrella del Rock and Roll, llenar estadios y ver sus vídeos musicales en la MTV, pero como bien sabemos, eso sólo lo consiguen unos pocos…

Después de la ilusión inicial, vienen los “búscate un trabajo de verdad, hijo mío” o “de la música no se puede vivir, frases con las que tienen que enfrentarse cada día aquellos que deciden hacer de éste ámbito su vida profesional. Que la música es poco más que un divertimento o algo para hacer en los ratos libres es un pensamiento tan arraigado en nuestra sociedad que no somos realmente conscientes del lugar que ocupa la música en nuestra vida diaria.

Vivir de la música en Zaragoza

La realidad después es bien diferente porque, aunque no es un camino fácil, en nuestra ciudad hay un gran número de profesionales (intérpretes, profesores, técnicos…) que se gana la vida en cualquiera de los ámbitos de la música y sí, viven de la música, aunque más apropiado sería decir que VIVEN POR LA MÚSICA, ya que este es uno de esos oficios que son más una forma de vida que un simple sustento.

Dos ejemplos claros de esto son los dos invitados que tuvimos Vickie Valero y yo en la primera de nuestras charlas radiofónicas que servirán para escribir esta serie de artículos. Dos hombres con una larga carrera a sus espaldas como son Alberto Moliner, bajista en la actualidad de “Ruta Santafe” y de “Distrito 14”, una de las bandas con más proyección internacional de la historia del rock aragonés, y Cuti Vericad autor de nueve discos que ha acompañado con su música a algunas de las mejores bandas del país.

Cuti vericad
Cuti vericad con Carlos Segarra (Rebeldes) y Los Trogloditas en su vídeo musical “Malcolm”

‘¿Qué motiva a una persona como tú a elegir esta profesión?’. Cuando hacemos esta pregunta, Cuti no tiene duda al respecto: “El romanticismo”. No se puede dedicar una vida entera a la música sin una alta dosis de romanticismo que te permita hacer frente a las dificultades que supone una profesión como ésta, en la que el éxito o el fracaso de tu trabajo, no depende tanto del esfuerzo o incluso del talento propio, sino de factores externos o de los intereses de terceros. Ese romanticismo le lleva a salir de la prisión de Folsom (no le quisimos preguntar por qué motivo había entrado), cabalgar por las praderas de Wichita o asistir a la construcción del ferrocarril, de donde trae los ritmos que caracterizan toda su carrera.

Por su parte, Alberto piensa que hay que buscar la motivación para cada momento, nos cuenta que la música le ha ayudado a sobreponerse en algunos de los momentos más duros de su vida, y que actualmente, su mayor motivación, la prueba de su éxito como profesional de la música, es ver como sus hijos dicen con orgullo haya donde les pregunten que su padre es músico.

Ruta Santafé
Ruta Santafé, la actual banda de Alberto Moliner, grabará su segundo disco en un directo acústico el próximo 19 de noviembre en las instalaciones de Bodegas Care de Cariñena.

El glamuroso mundo del Rock and Roll en Zaragoza

Vamos a imaginarnos una gira por España, o por el continente americano; Vemos hoteles de lujo y copas de champán en la limusina que nos llevan a un local abarrotado de fanáticos seguidores… Nada más lejos de la realidad. No debemos olvidar que la gente de la música es gente profesional, gente que sale a la carretera o se mete en un estudio de grabación para ganarse la vida, no buscan la juerga eterna, ni siquiera la fama.

“En este mundo te puede pasar cualquier Jaimitada” dice Cuti. Es un lugar extraño, donde llena una gran sala en Zaragoza y te sientes como Dios, al día siguiente viajas a Pamplona para encontrarte un auditorio vacío y te das cuenta de que no eres nadie. Por no hablar de las desventuras de una gira, como la que Distrito 14 hizo por las Americas en las que “intentaban engañar” al recepcionista de un hostal de Nueva York, pagando una habitación doble en las que se metían seis personas por la puerta de atrás porque los 120$ que costaba la habitación era un gasto inasumible para toda la banda. La guinda del pastel a una estancia nada cómoda de una semana, la puso el empleado del establecimiento poniendo las imágenes de las cámaras de seguridad que mostraban la “trampa” del los muchachos del barrio de la jota con una sonrisa condescendiente y pensando, imagino yo, “estúpidos españoles…”

Rozando el éxito con los dedos

Nuestros dos amigos de tertulia han estado como tantos otros, según ellos mismos cuentan,  justo en esa línea en la que una banda se convierte en un éxito de masas, una línea que se hace muy difícil de atravesar y más aún si vienes de una ciudad tan exigente como es Zaragoza. En este aspecto, recordábamos la gran movida de los 80´s y etapas posteriores donde cualquier ciudad  de un tamaño similar o inferior de España tiene una cantidad de bandas importantes que funcionaron y funcionan, mientras en nuestro pueblo más allá de Héroes del Silencio o Amaral, no contamos con más embajadores a pesar de tener una gran cantidad de bandas de calidad.

A pesar de ello, nuestros dos amigos han vivido y seguirán viviendo por la música en Zaragoza, orgullosos de su trabajo y su trayectoria y además se quedan con un montón de vivencias únicas (que lástima no hubiese teléfonos móviles en aquellas épocas), como la visita de David Bowie para dar la enhorabuena a sus teloneros al camerino de Distrito 14 ó el increible viaje en ascensor de Cuti junto a Willy Deville, aunque esas ya son otras historias….

[spreaker type=player resource=”episode_id=9549173″ theme=”dark” autoplay=”false” playlist=”false” width=”100%” height=”200px”]

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *