Emprendo y te lo cuento: ¿sabes contar tu historia?

Cristina Castejon 23 septiembre, 2019

Emprender es saber contar tu historia

Habría que inventar un artilugio que recogiera y acumulara la energía de los emprendedores cuando hablan de sus proyectos.

Porque con esa energía encenderíamos todas las bombillas de Las Vegas un invierno entero. Las luces de los casinos parpadearían como locas con la cascada de ventajas que tiene nuestro producto, la decena de necesidades que cubre, la multitud que va a hacer fila para comprarlo…

 

Puede que al principio nos cueste a los emprendedores hablar pero cuando nos lanzamos… ¡Lo hacemos a conciencia!

 

Al principio disparamos al tun tun, sin orden ni concierto, todos son nuestros futuros clientes y nos encanta explicar nuestro proyecto.

 

Pero si contamos nuestra historia a diferentes tipos de personas, no solo a emprendedores comprensivos, sino a cuñados escépticos, compañeros de gimnasio que presumen de ser sinceros, y sobre todo, sobre todo, a empresarios curtidos… Nos daremos cuenta de que hay un momento que su mirada no sigue la nuestra, que fruncen el ceño y acaban preguntando, “pero… esto que haces… ¿para qué sirve?”

 

Emprender y saber contarlo
Emprender y saber contarlo

Nuestro entusiasmo se desinflará como un soufflé recién salido del horno. En el fondo, y cuesta verlo así, nos están haciendo un favor.

 

Nos están pidiendo una nueva argumentación, un nuevo relato, una nueva historia que dé sentido a lo que contamos.

 

Solemos contar siempre a qué nos dedicamos de la misma forma. No hablo del titular o la etiqueta que nos ponemos, sino de la explicación breve que damos a continuación.

Deberíamos cambiar el relato dependiendo del oyente y el medio.

 

Parece sencillo pero es algo que hay que hacer con mimo para que resulte natural y parezca casi improvisado. Y ya sabéis que Winston Churchill decía que las improvisaciones hay que prepararlas.

Así que… ¿tienes tu storytelling para emprender?

Mis recomendaciones

 

Como siempre, os dejo mis recomendaciones, en este caso para adaptar tu historia al medio y los oyentes y hacerla más efectiva.

 

Primera recomendación: habla de distintos valores según sean tus oyentes o lectores.

Cuando doy una formación a emprendedores me gusta explicar porqué estoy allí. Es lo que llamo “contar mi historia”.

 

Hablo de mis trabajos anteriores y de como he evolucionado hasta llegar donde estoy. Hablo de mis dudas pero también de lo genial qué es trabajar en lo que te gusta y como sientes que así ayudas a la gente de una forma que antes no hacías. Es un relato con el que empatizan porque muchos han pasado por allí.

 

Contar tu historia y emprender
Cuenta tu historia según tu sea público

En todas las formaciones cuando cuentan a continuación su historia, siempre hay como mínimo una persona que explica que ella pasó por algo parecido, se sintió igual que yo y lo entiende. Se ha creado una conexión. Ya no hay solo atención, quieren saber más.

Seguro que me habéis oído hablar del “camino del héroe” de Joseph Campbell, y sino, os lo contaré otro día. Los héroes que nos llegan al corazón han tenido que luchar contra su kryptonita y de alguna forma, la han superado.

 

Y es que nos fiamos más de los que han superado una dificultad y vuelven para contarlo.

 

Ya lo decía alguien tan autorizado en crear historias con gancho como el llorado Stan Lee: los héroes deben sufrir para que empaticemos con ellos.

 

LEmprender y ser héroes de nuestra historia
Emprender y ser héroes de nuestra historia

 

Mi segunda recomendación: si cuento mi historia a empresarios o profesionales para ofrecer servicios, mis valores están más conectados con mi experiencia previa para demostrar solvencia en resolución de problemas.

 

Para este tipo de historias os recomiendo utilizar el método Star. Se utiliza para preparar entrevistas y demostrar competencias. A nosotros nos sirve para explicar de forma fiable porque somos buenos en lo que hacemos. Porque en este método cuantificamos la solución que dimos en su momento. La consecuencia lógica es que si ya lo hicimos bien una vez volveremos a hacerlo, y esta vez, para ellos.

 

En Zaragoza Activa Las Armas, taller de storytelling
En Zaragoza Activa Las Armas, taller de storytelling

 

Además la historia puede estar conectada con los valores de la organización, lo que va a hacer que estén más receptivos a escucharnos. ¿Cómo vamos a averiguar sus valores? Googleemos a conciencia antes de crear nuestro relato, siempre.

Nadie dijo que fuera fácil pero como dijo un tal Guber :

¡No salgas de casa sin tu historia! Porque si no… alguien la contará por ti.

¡Nos vemos por el camino emprendedores!

 

 

Fotos de Clem Onojeghuo, Priscilla Du Preez &  S O C I A L . C U T on Unsplash

Autor: Cristina Castejon

De letras hasta la médula, siempre he pensado que la narrativa es el pastel, no la guinda. Da igual que sea en un libro o una peli, las buenas historias siempre nos enganchan. Escribo para mi blog www.cdecontar.com y para todo aquel que necesite poner alma a su marca o servicio. Me encanta mirar escaparates, contemplar fachadas y descubrir rincones escondidos. Creo que Zaragoza está plagada de buenas historias: ziudadanos curiosos, ¡callejeemos para darles caza!

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