PimpiÑaque: teatro musical para niños y mucho más

Placido Manzanares 5 agosto, 2022
Etiquetas: , ,

Una de las mejores iniciativas que han surgido en Zaragoza después del confinamiento es pimpiÑaque, compañía multidisciplinar que promueve el teatro musical y la ópera entre los más pequeños, además de otras muchas actividades, como talleres, conciertos y charlas, y en la que tienen cabida alumnos de todas las edades.

Sus responsables Carolina y Ana Cristina Vicente Pimpinela han dedicado toda su vida a la música, al teatro y a la pedagogía. Desde Harinera, en pleno Barrio de san José, han sorprendido por sus originales propuestas para promover las artes escénicas, y el resultado ha sido un éxito rotundo. Hablar con ellas es asomarse a un torrente de creatividad y pasión por transmitir a los más jóvenes su amor por la cultura.

 

Carolina y Ana Cristina Vicente Pimpinela, las dos mitades de pimpiÑaque.


¿Qué es Pimpiñaque y cómo nació?    

Es la unión de dos hermanas cuyo segundo apellido es Pimpinela. La parte artística nos viene sobre todo de nuestra madre, que de manera aficionada ha pintado, ha cantado jota, ha bailado claqué, por lo que adoptamos como artistas su apellido.

Cuando empezamos este proyecto juntas, unimos la primera parte de nuestro apellido con “ñaque” que es la compañía de teatro más pequeña que hay.   

Durante la pandemia, se nos ocurrió juntar nuestras pasiones que son varias: la música clásica y la moderna, el teatro, la pedagogía, el folklore, que fue con lo que empezamos. Hicimos una especie de batiburrillo y empezamos a soñar con varios proyectos que podríamos hacer con niños cuando acabase el confinamiento.

Fue un momento de sembrar, especialmente de cara a la convocatoria en Harinera, un centro de cultura comunitaria que potencia proyectos distintos. Tuvimos la suerte de conseguir una residencia en la segunda planta, con una oficina para nosotras y liderando proyectos con los que podemos llegar a la gente. 

Nuestra propuesta es crear proyectos artísticos para que la infancia y la juventud se diviertan y tengan la oportunidad de subirse a un escenario.

Aunque también hemos abarcado a todos los miembros de las familias, gracias al proyecto Panaderas, o el de música tradicional para nietas, madres y abuelas.

  

El Taller Panaderas en tiempo de PANdemia, con la colaboración de Ecomonegros.

¿Qué proyectos ofrecéis?

Son proyectos familiares donde los peques desarrollan su creatividad con el arte performativo, no sólo musical, trabajando emociones en el escenario.

Acercamos a los niños a actividades cotidianas, como una abuelita que hace pan en el pueblo, o una niña que se calza las puntas en una clase de ballet. Todo eso es arte: desde un niño que se sube a un escenario para contar un chiste, o que interprete a un árbol en la función de fin de curso. 

Cualquier excusa que permita que se sientan protagonistas, y que puedan participar de un proceso creativo y artístico es una maravilla, ya sea participando en óperas adaptadas, panaderas o danzas orientales. 

Taller Wabi-sabi, concepto oriental sobre las cosas bellas inacabadas.

Vuestros proyectos son realmente originales y muy variados… 

Hacemos sainetes musicales. Lo que más nos importa es que la gente que participa salga más feliz, y muchas veces esto hace que el producto final sea mucho mejor. 

Este año adaptamos una ópera barroca francesa, Las Indias Galantes. Teníamos dos niñas que estudian ballet, una canto y otra claqué, así que amoldamos el material para que todo el mundo participase haciendo lo que más les gusta.  

En el caso de nuestra primera obra El Bosque Mágico, escribimos el guion con los niños a medida que los íbamos conociendo.

Por curiosidad, ¿cuál es vuestro músico favorito? 

Omara Portuondo. Hicimos un viaje a Cuba cuando éramos adolescentes para hacer unos conciertos, y nos marcó la música cubana. 

Tari Saman, Danza de las 1000 Manos, espectáculo de danza y poesía, Patrimonio de la Humanidad.

¿Lleváis los espectáculos de gira?  

Hay proyectos que se han grabado para las familias y se han subido a Youtube, donde los ve mucha gente que se interesa por ellos. Un centro educativo vio la Danza de las Mil Manos, y les gustó tanto que nos pidió que hiciéramos un taller intensivo allí. Otro proyecto que va a viajar es Panaderas, que se va a poder ver en Zuara.  

Canto para personas con diferentes discapacidades y el Taller de Performance han gustado muchísimo y seguramente los vamos a repetir por su gran acogida.  

Para nosotras es más fácil repetir, ya que tenemos todo el espectáculo ideado y planificado, sólo hay que hacer algunas adaptaciones, pero todo es exportable, y se puede rentabilizar todo el trabajo de preparación. 

Este es un proyecto hecho con cariño por 2 hermanas que se lo pasan bien y puede ser eterno, Los momentos que tenemos libres ya estamos pensando en nuevas aventuras.  

Laura, una de las alumnas de pimpiÑaque cantando City of Stars de La La Land.

¿Cómo es trabajar con niños? 

Duro, pero hay tantas gratificaciones… Hay días que voy a trabajar con dolores o agotada, y de repente te das cuenta de que te han metido un chute de energía. Los niños son así, especialmente los pequeños: te hacen reír, o te sorprenden con su imaginación. Te hacen ver el mundo con sus ojos, que está lleno de posibilidades. Son muy creativos.  

Nos gusta dejar huella. Hay niños que son incondicionales y repiten con los talleres, potenciando sus habilidades para el futuro, como la creatividad. 

Las jornadas rePensando la Música en la Escuela reunieron a varios profesionales del sector.

¿Cómo veis la oferta educativa de artes escénicas? 

Creo que hay empresas que se dedican a ofrecer a los colegios estas actividades, pero no tratan con cariño el producto que venden: las condiciones laborales no son buenas, algunos proyectos no llegan a  fin de curso. Los proyectos no se hacen pensando en el centro educativo al que van dirigidos, pero los centros suelen seleccionar los proyectos más baratos.   

Detrás de cada proyecto de pimpiÑaque hay mucho trabajo, mimo y cariño. Hay que preparar el guion saber con quién cuentas, las reuniones de cada semana, etc.

Hay colegios que, por evitar perder tiempo en coordinar muchos proyectos artísticos dentro del centro, subcontrata a una empresa y, a veces sale bien por la creatividad del profesor.

El recital poético Palabra al Viento fue uno de los actos del Día de la Mujer. Este año, habrá un acto muy esoecial.

¿Os encargáis de todos los aspectos de las actividades? 

Sí, hacemos todos nosotras, aunque hay ciertos aspectos a los que no llegamos, como la edición de las grabaciones.  

PimpiÑaque es un proyecto social y la mayoría de los talleres son gratuitos ya que recibimos financiación a través del Ayuntamiento de Zaragoza y Harinera. En el caso de Las Indias Galantes, tuvimos que añadir una cuota de inscripción, por lo ajustado de la financiación.

Sólo en algunas ocasiones hemos podido ayuda, aunque tenemos gente que ha colaborado con nosotras de forma desinteresada. 

El Bosque Mágico fue la primera actividad que organizó pimpiÑaque tras su inauguración.

En septiembre cumplís dos años ¿cómo fue abrir durante la Pandemia?  

A mí me salvó: fue una vía de escape durante el tiempo que estuvimos encerrados.

Dejamos prácticamente montado lo que era el ideario de pimpiÑaque, y en verano ya preparábamos nuestra primera obra (El bosque mágico).

Cuando empezamos tuvimos que cumplir con los protocolos COVID. Tuvimos que idear danzas renacentistas y barrocas para que los niños pudieran bailar respetando la distancia de seguridad. Fue un poco caótico pero los niños tenían una ilusión tremenda y fue muy bonito.  

Yolanda Barrero coreógrafa de la ópera Las Indias Galantes.

¿Cuál es vuestro proyecto soñado? 

Las dos óperas que hemos hecho adaptadas para peques, pero hacerlas con un presupuesto. 

En la segunda, Las Indias Galantes, contamos con Yolanda Barrero, una coreógrafa de Madrid especialista en danza barroca, una de las grandes cracks de las mejores compañías, pero también nos hubiese gustado contar con un director de escena externo, que hubiera una pequeña orquesta barroca, y tener un escenario. 

Canciones de Amor y Vida de Bet Ajayot abrirá en septiembre la próxima temporada.

¿Qué tenéis preparado para la próxima temporada? 

Empezamos el 15 de septiembre con un concierto de Bet Ajayot en Harinera. Pimpiñaque hará un pequeño espectáculo de música sefardí y música contemporánea performativa muy variada. 

Tenemos una cosa muy bonita para este el próximo 8 de Marzo y que creo que puede remover sentimientos. Se trata de unir todas estas partes performativas con compositoras españolas. Vamos a intentar programar un acto en el que puedan ser intérpretes de una obra contemporánea, que tiene su parte de actuación y su parte vocal.  

Queremos repetir Panaderas, que nos gusta y nos la piden mucho, así como la danza de las manos, Wabi Sabi, que pasará a ser semestral para trabajar vocalmente con los niños.

En octubre queremos empezar un proyecto muy especial. Queremos recuperar los grupos amateur de flauta dulce, que es una actividad muy popular en otros países. En Zaragoza hubo varios grupos, no fueron muy grandes pero era una actividad muy enriquecedora.

Finalmente, habrá ópera, pero aun estamos barajando varios títulos. 

Para más información, os dejamos los siguientes links: web de pimpiÑaque, Facebook e Instagram.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.