‘La marca’, la liberación y la denuncia de la actriz Natalia Gomara

La actriz y directora Natalia Gomara, en una imagen del corto 'La marca'

La intérprete debuta como directora con ‘La marca’, corto en el que critica las situaciones incómodas que se afrontan en los ‘castings’

 

En la vida surgen momentos en los que uno se decide a expresar las frustraciones y el malestar que ha afrontado, un ejercicio de liberación y de denuncia que la actriz zaragozana Natalia Gomara canaliza desde lo creativo en ‘La marca’, su debut en la dirección. El cortometraje exhibe las situaciones, actitudes, comentarios y peticiones incómodas que por desgracia enturbian algunos procesos de ‘casting’ y que en especial sufren las mujeres, para lo que la intérprete se basa en sus experiencias personales en pruebas a las que se presentó en Aragón y Madrid. Un delicado tema que Gomara plasma acompañado de elementos fantásticos con objeto de reforzar el tono y aludir a los sueños que se truncan frente a la realidad que emerge. La obra despliega una carga crítica y pesimista, pero bajo esta también recalca la pureza de las ilusiones por las que se lucha en la profesión y defiende la fidelidad a los principios.

 

 

Natalia Gomara, con estudios de piano y formación interpretativa, ha trabajado en el teatro, con colaboraciones con grupos de calle y en galas (destaca su aportación en actos de clausura del Festival de Cine de Zaragoza), y sobre todo en el terreno audiovisual. Su actividad abarca publicidad, vídeos corporativos, videoclips, cortos, participaciones episódicas en series televisivas (‘Águila Roja’, ‘Amar en tiempos revueltos’, ‘Grupo 2 Homicidios’) y películas, con un papel secundario en ‘Vigilo el camino’ y una pequeña aparición en ‘Justi & Cía’. El desempeño en el escenario y delante de la cámara seguirá en el eje de su trayectoria, ya que la dirección solo la concibe como un complemento ocasional.

 

‘La marca’, título no exento de sentido metafórico y que hace referencia a la posición en la que se debe colocar la protagonista para la audición, nació fruto “de la desesperación y las piedras en el camino”, impedimentos que le han impulsado a exponerlos por sí misma. La historia recoge frases textuales que le han dicho en ‘castings’ o de las que ha sido testigo. Da por sentado que habrá gente del sector a la que le molestará lo narrado, si bien no le guía la simple provocación, sino el deseo de mostrar su verdad y de sacar algo positivo de aquellas vivencias.

El complemento de lo fantástico

La propuesta, cuidada en lo formal, denota carácter personal en lo relativo al discurso e inspiración en los aspectos conjugados. El componente fantástico, con reminiscencias de ‘Alicia en el país de las maravillas’, responde a la afición de Natalia Gomara por el género, por ejemplo por clásicos como el citado y ‘El mago de Oz’ así como por el universo cinematográfico de Tim Burton. El factor resulta nítido en la llegada de la joven aspirante al ‘casting’, en la peculiar caracterización de las personas que se encuentra en la sala de espera y en lo que ocurre al finalizar la tensa prueba, momento envuelto en simbolismo.

 

Natalia Gomara y Emilio Larruga, en un fotograma del cortometraje 'La marca'
Natalia Gomara y Emilio Larruga, en un fotograma del cortometraje ‘La marca’

 

El relato transmite aspereza, pero en este también late el humor, favorecido por la complicidad del reparto, en especial de Emilio Larruga, quien encarna al antagonista, Jota Cazatalentos, hombre sonriente de fondo siniestro. La idea de ‘La marca’ surgió también del deseo de Natalia Gomara y del músico y actor de trabajar juntos tras un proyecto frustrado, si bien al final este solo pudo involucrarse en el apartado interpretativo. Ella dirige el corto, lo produce, lo protagoniza y firma el guión, en el que contó con la ayuda de Jesús Quintana. Por su parte, Santi Gracia, su pareja, se encargó de la dirección técnica.

 

‘La marca’ se filmó durante tres intensas jornadas, y entre sus localizaciones figuran la calle Peromarta, el restaurante Mandanga de la buena, El jardín del temple y la antigua azucarera de Alagón. Natalia Gomara quiso remunerar al equipo (una decena de actores y 33 técnicos) al menos con una pequeña cantidad, hecho que por la falta de medios suele ser poco habitual en el ámbito del cortometraje. A este respecto, la realizadora apunta que le han llegado a pagar con cajas de bombones y cafés.

 

Natalia Gomara, con Santi Gracia en un momento del rodaje de 'La marca'
Natalia Gomara, con Santi Gracia en un momento del rodaje de ‘La marca’

 

El estreno tuvo lugar en la sala 6 de los Cines Palafox, a los que ya iba de pequeña con su hermana y donde nunca hubiera imaginado que podría ver un trabajo suyo. Compartió el placer de exhibir una obra personal junto a amigos y rostros de la profesión.

Autor: Enrique Abenia

Periodista autónomo que ha hecho del cine su forma de vida y su especialización profesional. Su interés por escribir y comunicar también incluye la creación de contenidos digitales y la gestión de redes sociales. Desde hace seis años es crítico cinematográfico de ‘Heraldo de Aragón’, donde antes trabajó como redactor.

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