Gaizka Urresti mira al País Vasco y documenta el cooperativismo

El director residente en Zaragoza se aproxima en ‘Arizmendiarrieta. El hombre cooperativo’ a la figura y al legado del sacerdote impulsor de la red empresarial radicada en Mondragón

Aragón define en los últimos años la trayectoria vital y profesional de Gaizka Urresti. Cómodo y feliz en esta etapa, como expresaba el guiño a su tierra de acogida articulado en la comedia ‘Bendita calamidad’, al director, guionista y productor le apetecía no obstante volver a su País Vasco natal para rodar una historia de allí. En ‘Arizmendiarrieta. El hombre cooperativo’ se aproxima a la figura y al legado del sacerdote impulsor del movimiento cooperativista en Mondragón, raíz de una destacada red empresarial. Tras exhibirlo en Euskadi, Navarra, Madrid y Barcelona, Urresti estrenó el documental el pasado 27 de septiembre en Zaragoza en una sesión en los Cines Palafox a la que asistieron representantes del emprendimiento y la economía social aragonesa.

 

Urresti, ganador del Goya en 2014 por su cortometraje ‘Abstenerse agencias’, señala que el proyecto le ha supuesto una “experiencia gratificante y enriquecedora” al remitirle a momentos de su infancia, evocados a través de los característicos paisajes verdes, y ayudarle a entender mejor el Euskadi de sus abuelos debido al contexto histórico que abarca la narración.

 

La idea de reivindicar el relieve humano y la concepción empresarial de José María Arizmendiarrieta (1915-1976), con lo comunitario siempre en primer término, surgió en 2013, si bien la filmación comenzó en 2015. Esta se prolongó durante el año siguiente y en 2017 se llevaron a cabo el montaje y la posproducción, periodo en el que Urresti ha desarrollado en paralelo otras propuestas, como atestiguan el drama ‘Incierta gloria’, en el que ejerció de productor, y los cortos ‘El trastero’ y ‘Mi querido balón’.

 

Los numerosos testimonios recogidos establecen una descripción del religioso en la que destaca su intención de ubicarse en la medida de lo posible al margen de lo político, consciente de la división que provoca. Una posición más que difícil en el marco de la posguerra y de la dictadura franquista, sobre todo en un territorio de preponderancia nacionalista. Como señala uno de los entrevistados, era “sacerdote y solo sacerdote”.

 

Gaizka Urresti y Carmen Sánchez, delegada del Gobierno, en el ‘photocall’ del estreno en Zaragoza de ‘Arizmendiarrieta. El hombre cooperativo’

El documental suscita interés por lo expuesto y por el trabajo que denota. Los aspectos abordados, con sus correspondientes vertientes temáticas, subrayan la complejidad que ha entrañado su realización. Gaizka Urresti partió de una exhaustiva biografía sobre Arizmendiarrieta y resalta que ha procurado ser riguroso y ofrecer un amplio espectro de hechos y detalles (de ahí por ejemplo las preguntas finales acerca de cómo encaja aquel cooperativismo en el presente) sin perder de vista al público.

 

Urresti indica que el tratamiento lo ha efectuado con total libertad. La cuestión se vislumbra en su decisión de iniciar el relato con el concurso de acreedores de Fagor Electrodomésticos (el recordatorio de aquella crisis contextualiza la dimensión alcanzada por el conglomerado empresarial) así como en la breve referencia a las suspicacias existentes en el pasado acerca de los supuestos vínculos del grupo con los terroristas de ETA. Los entrevistados preguntados al respecto niegan que hubiera relación alguna con la violencia.

 

José María Arizmendiarrieta, en uno de los momentos de animación del documental de Gaizka Urresti

‘Arizmendiarrieta. El hombre cooperativo’ incluye sencillos y cuidados momentos de animación, obra de Juanfer Briones y Carlos Alonso, que aportan identidad formal dentro de su función complementaria. Gaizka Urresti aposto por esta vía estilística frente al recurso clásico de las dramatizaciones.

 

Gaizka Urresti presentó el documental al público en el estreno en los Cines Palafox

El pase especial del filme, precedido de un ‘photocall’, reunió en la sala 3 de los Cines Palafox a más de 200 personas. Entre ellas se encontraban Carmen Sánchez, delegada del Gobierno en Aragón; Fermín Serrano, comisionado para la Economía del Conocimiento e Innovación del Ejecutivo autonómico; Felipe Gómez, de CEPES Aragón; y Fernando Giménez, director de zona de Laboral Kutxa.

Autor: Enrique Abenia

Periodista autónomo que ha hecho del cine su forma de vida y su especialización profesional. Su interés por escribir y comunicar también incluye la creación de contenidos digitales y la gestión de redes sociales. Desde hace seis años es crítico cinematográfico de ‘Heraldo de Aragón’, donde antes trabajó como redactor.

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