Cris Aznar «La vida es más fácil si no tienes esa conciencia social y la gente vive más cómodamente así. No apetece conocer problemas reales y verlos»

Maria de Rada 15 octubre, 2019

Conocí a Cris Aznar en un foro en la Casa de la Mujer. Recuerdo perfectamente el momento en que Cris tomó la palabra porque me impactó su presencia y su manera de comunicar. Una palabra sincera, viva, llena de energía y sobretodo sacada desde lo más profundo de las entrañas.

Me viene a la memoria su frase de aquel día dicha con verdad : “yo estoy aquí porque quiero cambiar el mundo con lo que hago”. Esa frase que lo dice todo de alguien. Esa frase que conlleva mucha vida, mucha conciencia y mucha lucha detrás. Esa frase que merece mucho respeto. Cuando alguien me dice esa frase, yo callo y escucho. Porque querer cambiar el mundo, como todo el mundo sabe, no es un proceso fácil y te lleva a mundos complicados.
Cris es fotógrafa, fotoperiodista y lleva años dedicándose a ello, pero en realidad, ella no lo sabe, es comunicadora. Da gusto oírla hablar y contar las historias que le han pasado por medio mundo y buena cuenta de todo ello fue nuestra conversación de cuatro horas, que tuvimos en una noche veraniega y que voy a tratar de resumir en esta entrevista. A ver si puedo.

 

¿Quién es Cris Aznar?
( risas) Empezamos por la fácil ¿no?

Pues es una mujer joven, normal, que intenta hacer del mundo un lugar más justo, simplemente, con las herramientas que tengo para comunicar, mi cámara y mi pasión.

 

– ¿En qué momento empezaste a pensar que el mundo estaba así de jodido y que necesitabas comunicarlo?
Empecé hace tiempo… siempre he conocido otras realidades, siempre he tenido empatía por otros problemas y mi entorno también ha tenido realidades que me han enseñado mucho. Al final es una mezcla de educación, de valores aprendidos, de la propia experiencia y de lo que decides hacer con todo esto. Al final son decisiones y la mía la tomé en mi primer viaje como voluntaria con la ong Estrella de la mañana en India, donde mis inquietudes a nivel social y a nivel artístico se unen para dar un nuevo significado a todo y un objetivo vital claro. Documenté los proyectos allí que transformaron por completo la teoría aprendida y experimenté desde la propia vivencia todo lo que se podía hacer contando y mostrando estos proyectos y estas vidas.

Cuando volví, viví que realmente esto de la fotografía tenia sentido…Vi el poder de la sensibilización mediante las exposiciones con fotografías y textos, con charlas para comunicar lo aprendido y compartirlo, también la utilidad del refuerzo que aportan las imágenes en el desarrollo de un proyecto, y sí que eso fue un punto de partida de un nuevo comienzo y quise aportar más.

 

Si, conocí la realidad de las personas refugiadas tibetanas, de su problemática y del silencio que envuelve esta situación y supe que era mi proyecto de largo recorrido, mi proyecto vital.

 

Retrato de mujer tibetana tomada durante la segunda jornada de voluntariado en los campos refugiados. FOTO: CRIS AZNAR

 

– ¿Y por qué, de todas las realidades que existen, que pasó, qué es lo que te llevó a que el Tíbet fuera tan importante?

Pues realmente fue darme cuenta de que es una cultura que se pierde, de que esas personas que yo había conocido y fotografiado, las personas más mayores, algunas habían nacido en Tíbet y huído de muy pequeñas a través de las montañas a India, y que aprendieron su cultura ya viviendo en el exilio. Refugiados y refugiadas, ven cómo día tras día, pasan más de 60 años y sus tradiciones se pierden junto con la posibilidad de volver a su tierra, de tener su nacionalidad, de volver a ver a su familia, de que alguien haga algo. Y me pareció tan injusto, tan grave, tan indignante que siendo víctimas del primer genocidio declarado por las naciones unidas no haya más que silencio por parte de la comunidad internacional, que decidí no ser pare de esa pasividad y de ese silencio comprado por China.
Hoy en día la cultura tibetana es perseguida en Tíbet, controlada, limitada, no hay libertad de expresión ni de credo ni de nada. Así que los restos de esta cultura se pierden en el exilio puesto que las nuevas generaciones no pueden permanecer en los campos si pretenden tener algún tipo de trabajo, algún tipo de futuro, y eso implica alejarse de sus raíces y adentrarse en otra cultura, aprender otro idioma y tratar de seguir adelante, muchas veces sin ser conscientes de todo lo que esto implica.

Al final allí la gente mayor está viendo pasar el tiempo y viendo como una cultura de respeto y no-violencia se pierde, y no deja de ser, para mí, un reflejo del mundo en general y de cómo un sistema y un poder económico pueden con un valor humano, es la representación del capitalismo frente al humanismo, a la cultura.Al final el dinero lo puede y el poder lo puede todo.

 

FOTO: CRIS AZNAR

 

– Bueno todavía queda gente que no cree en esto, ¿no? quiero decir, tú podrías ser una excepción…

Si… pero en general el mundo funciona así, aunque obviamente hay gente que no está conforme, que tiene que buscar otros medios, otras salidas, otras formas de expresar y de comunicar y allí es donde entramos un poco las personas que con nuestras posibilidades intentamos dar a conocer otras realidades con otros medios más libres. Pero aun así, sabemos el drama y la problemática que hay con los refugiados en Europa, eso se sabe, y no aprendemos del error, de todas las comunidades refugiadas que existen a lo largo de la historia y que siguen refugiadas, tibetanas, saharauis, sirios, rohingya, palestinos… Es un error tras otro y no aprendemos.
Y entonces entras en la dicotomía de si es útil lo que haces, yo me lo pregunto constantemente.

 

-Pues te lo voy a preguntar ¿tú crees que es útil o que haces?

No lo sé… Hay una canción de Calle 13 que dice: Levanto mi pancata y la difundo, con solo una persona que la lea ya empieza a cambiar el mundo.
Pero al final parece que nunca es suficiente y es una lucha y es un desgaste todo lo que te lleva y eso tampoco se ve, y es tu día a día, tu tiempo para tu familia, para ti misma, tu tiempo para trabajar y tener un beneficio económico que te permita tener una más fácil, más sencilla. Es una preocupación. Yo viviría mucho más tranquila sin esto y sin esta lucha, pero al final si nadie hace nada todo sigue igual y al final terminaremos a lo que nos enfocan, a no pensar, a no sentir, a no luchar, a no avanzar de forma libre, a no respetar los derechos humanos, a no respetar otras culturas, otras realidades, que son realmente nuestra riqueza como especie. Al final nos crean unas fronteras a todos los niveles que no son más que cosas creadas que nos separan, porque separados somos más fáciles de manejar.

 

Protestas organizadas en torno al Tibetan Uprising Day, conmemorando 60 años de resistencia en Nueva Delhi, India, 2019. FOTO: CRIS AZNAR

 

– Te planteo una pregunta un poco complicada… ¿Crees que si todos tomáramos un poco de conciencia ante todo lo que pasa en el mundo…Todos, absolutamente todos, las cosas cambiarían o depende más de los gobiernos y de los intereses económicos?

Yo creo que depende de los gobiernos y de los intereses económicos, porque la vida es más fácil si no tienes esa conciencia social, y la gente vive más cómodamente así, y no apetece conocer problemas reales y verlos. Las situaciones duras, hacen que los pequeños problemas pierdan su importancia y podemos ver que son problemas que nos crean con necesidades que nos despiertan. Pero yo creo y tengo que creer que al final si tú a una persona le enseñas de forma directa a otra persona, mirándola a los ojos, no se puede no tener esa conciencia social. No es lo mismo tampoco tomar decisiones sobre la vida de otras personas en la lejanía y la comodidad de un despacho que en el mar, en un barco donde ves ahogarse a alguien y allí no hay duda posible porque lo estás viviendo. Si esa personas con poder político o económico que decide estuviese en ese barco, su conciencia decidiría de una forma totalmente distinta, exceptuando el porcentaje de población que estadísticamente carece de empatía y por tanto le es imposible comprender esa situación. Al final yo tengo que creer en la humanidad porque si no no hay esperanza, pero creo que todo es una cuestión de poder, y que en un momento determinado aunque crees conciencia, el poder puede anular esos sentimientos que crean las conciencias.

 

– Ha habido una historia, de las miles que te habrán pasado, supongo que te ha impactado más que las demás que es con la que estas luchando y vi una publicación tuya en facebook y dije tengo que preguntarle por esta historia… cuéntamela

Es la historia de una joven tibetana y su familia, Kalsang yangchen
la conocí en 2016 en los campos de personas refugiadas tibetanas en mi primer viaje a india. Me llamó la atención fotográficamente, percibí como una necesidad de interacción que finalmente se produjo, porque ella buscaba ayuda por un problema de salud, y así empezó esta historia. Hablé con la enfermera que vino también de voluntaria y así empezó todo y se estableció una relación personal con toda la familia que me ha dado la posibilidad de conocer como nunca antes se había dado, la realidad de una familia tibetana nacida refugiada, 3 generaciones nacidas en el exilio, que se dice pronto, y me impliqué en su día a día.

Este año, 2019 volví a documentar el 60 aniversario del levantamiento tibetano en un programa de 3 dias de protestas en Delhi contra la invasión China y el genocidio que acabó con la vida de más de 1.200.000 personas tibetanas, y la llevé para que pudiera hacer de enlace y traducir del ingles al tibetano, y formar parte también de algo más allá de los campos. Y al volver me pareció un tema muy importante a todos los niveles y comencé un proceso para intentar traerla de turista 3 meses y que pueda explicar su historia en primera persona, y ayudara sensibilizar sobre la situación de su pueblo y ayudar también a su familia. El problema es que es una refugiada y no tiene pasaporte indio sino yellow book, y nos ponen muchísimos problemas día tras día y yo no doy más de sí, pero no quiero rendirme y no quiero que una vez más puedan con la ilusión de la gente, con la voluntad de hacer algo útil y noble, con el derecho de la libertad de movimiento, y que después de haber conseguido aquí la carta de invitación, se nos pase el tiempo de que pueda venir por no poder afrontar los gastos económicos que estas trabas conllevan y que son un mecanismo para impedir ejercer esa libertad…

 

Y para eso, ¿ qué necesitas?
Apoyo económico, básicamente. No sabía cómo hacerlo, no sabía como pedir ayuda. Me parece una virtud y yo no la tengo, así que decidí con su permiso vender una fotografía de forma solidaria, me parecía lo más lícito, y la aportación voluntaria va destinada a cubrir esos gastos, descontando solo la impresión, puesto que el obrador de imágenes Mooses Bildwerk también ha decidido colaborar en esto para que vaya el máximo dinero posible para ayudarla. De esta manera también esas fotografías estarán en distintos espacios que recordaran que se pueden cambiar las cosas y ayudará a que su historia se conozca y crear un poquito de conciencia.

 

-¿Tu idea es que venga aquí 3 meses o que pueda quedarse aqui?
No creo que pueda quedarse aquí, si traerla 3 meses con visado turista es tan complicado, que se quedara de forma permanente y legal lo veo casi imposible, pero sería un sueño para ella y su familia y se cambiarían muchas vidas con algo así… Ojalá pudiéramos ofrecerle un lugar donde vivir libre y un trabajo… Si alguien sabe la manera, que me lo diga.

 

Kalsang rezando en el Templo del Dalai Lama en Dharamshla, sede del gobierno tibetano en el exilio. India, 2019. FOTO : CRIS AZNAR

 

-¿Cómo podemos ayudarte y ayudarla?

El visado esta siendo muy complicado, tenemos solo desde el 8 de octubre hasta el 6 de enero para que venga. Se puede aportar, con donaciones totalmente altruistas, o comprando algún tipo de fotografia. Yo he elegido una en concreto que es importante para ella. La lleve a   Dharamshla,  sede del gobierno tibetano en el exilio Templo del Dalai Lama porque para ella era muy importante, es lo mas parecido al Tibet que tienen, y a mi me pareció muy emotivo. (Foto más arriba)

 

Para tener una fotografía son 20 euros, o dependiendo del tamaño, como se quiera la foto, son más, pero desde 20 euros podríamos tener una y así quien la tenga también puede contar su historia.

 

Simplemente, necesitamos conseguir el visado y el billete de avión, son unos 2000 euros, pero nos gustaría también traer algo de la cultura tibetana, y así poder ayudar también a la familia.

Y si sacamos mas dinero, seguir apoyando a la ONG Estrella de la mañana en sus proyectos.

 

Si alguien quiere contactar con Cris y ayudar en  su historia puede contactar con ella en: info@crisaznar.com 

Autor: Maria de Rada

Comunicadora, inquieta, curiosa y un pelín hiperactiva, se dedica profesionalmente desde hace más de quince años a dos campos profesionales. Por un lado en el ámbito de la comunicación es periodista-guionista de audiovisuales, radio y televisión, y por otro lado, se dedica al mundo del teatro y de la interpretación, es actriz, o como le gusta decir a ella "teatrera". En el campo de la comunicación y prensa ha trabajado durante más de quince años como periodista- guionista y reportera de programas para radio y televisión en diferentes cadenas: La Sexta, Cuatro, Telecinco, Movistar0, Aragontv, Eitb, Punto Radio, en diferentes tipos de programas nacionales y autonómicos y documentales. Y en el campo de la interpretación como actriz ha actuado en más de una decena de compañías, ha sido ayudante de dirección de Andres Lima y ha trabajado en diferentes producciones audiovisuales a nivel local y nacional. Además de estudiar en diferentes escuelas, y un Master oficial en artes escénicas. Además es locutora de anuncios de publicidad, vídeos, transportes...quizá si escuchas bien la puedes oír en más de un sitio de tu ciudad;) y del mundo. También da clases, cuando se atreven y le dejan, de todo lo anterior. Le gustan y tiene especial debilidad por las historias humanas y sociales, las historias de la calle, de la gente valiente que hace y lucha por un mundo mejor, por ello es la encargada de escribir la sección Miziudadanxs, donde nos traerá las historias más humanas a este blog.

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