Con ese sugerente nombre, estaba claro que tenía que esconderse algo muy interesante detrás. Algo exótico, misterioso, pero también lleno de color… Así es Azul Bereber. Un lugar en el que puedes comprar piezas artesanas de nuestro vecino del sur, pero también planear una experiencia en Marruecos.

Como en todas las empresas, tras el nombre, se esconde una persona que pone todo su empeño e ilusión en sacar adelante su idea. En este caso, se trata de Anabel. Una emprendedora que ha unido sus dos grandes pasiones en un solo proyecto: su amor por Marruecos y por la decoración.

Anabel nos cuenta que desde pequeña, cosía botones y daba puntadas de colores en un trapo. Una pasión por los textiles y por la deco que se ha mantenido en la etapa adulta, y que explica en parte su decisión de lanzar Azul Bereber. Como tanta gente que no encontraba su lugar en nuestra sociedad, Anabel decidió en un momento dado emprender un viaje en solitario a Marruecos. Un viaje que sin duda le cambió la vida y que le hizo reorientar sus pasos gracias a este país que la atrapó por completo.

Hoy, Anabel nos trae hasta Zaragoza la magia que la sedujo en aquel país. Y lo hace preparando experiencias para que podamos ir a Marruecos y conocerlo de una forma diferente viviendo una auténtica experiencia, pero también trayendo piezas decorativas artesanas de aquel país. Objetos que nos ayudan a transformar nuestros hogares para convertirlos en casas slow.

Para traer sus alfombras, tejidos y el resto de piezas decorativas de la cultura bereber, Ana se va hasta Marruecos para seleccionarlas personalmente y encontrar a los maestros artesanos que las elaboran con calma. Un proceso de producción que permite que cada pieza sea única al poseer esa belleza imperfecta de lo hecho a mano y que transmite la paz de aquellas tierras.

Si tú también quieres dejarte atrapar por el espíritu de Azul Bereber, no dudes en visitar su web ¡Ah! ¡Y también podéis encontrarla en el Mercado de Las Armas!



