Zaragoza, ciudad piloto para el alquiler de patinetes eléctricos sin estación de carga

En plena polémica sobre la regulación de los patinetes eléctricos en la vía pública, se presenta KOKO Kicksharing en Zaragoza, la primera startup española de movilidad sostenible dedicada al alquiler de patinetes eléctricos por minutos y sin estaciones de carga, porque cada noche se retiran y se recargan para devolverlos a las calles a la mañana siguiente.

 

 

Desde el 11 de septiembre, el equipo local contratado por la empresa distribuirá por el centro urbano unos 200 patinetes que podrás geolocalizar  a través de la app Koko Kicksharing una vez te la descargues en Google Play y App Store. Cuando encuentres el más cercano a tu zona, lo desbloqueas, haces tu recorrido y lo vuelves a bloquear al llegar a tu destino. Pagas por el tiempo que lo usas, sin fianza previa ni tarifas de desbloqueos, a razón de 15 céntimos por minuto (0,15€/min).

 

No hay fianza ni estaciones de carga, confiando mucho en la bondad de los usuarios y de los que no lo sean y tengan tendencias, llamémosles, poco cívicas y respetuosas con la propiedad ajena. Baste decir que, en EEUU, donde estos patinetes de movilidad compartida llevan mucho más tiempo en alquiler, más de uno ha acabado en un contenedor de basura porque a algún vándalo le ha dado un siroco. Eso sí, si la multa puede ser de 36.000€  o prisión por utilizarlo de manera inapropiada, como puedes comprobar en la foto y te advierten en el propio mástil del vehículo.

 

 

En cualquier caso, los tres cofundadores del proyecto, a saber, Teo Ortega, Oriana Circelli y Javier Coronel, han confiado en Zaragoza como ciudad piloto para probar su lanzamiento porque, como siempre si ha dicho en Marketing, si funciona aquí, funciona en cualquier sitio. Y, sobre todo, porque es plana, por sus infraestructuras, porque tiene más de 130 km de carril bici, que es el recomendado para circular con los patinetes;  y porque han podido contar con todos los agentes del ecosistema urbano, incluidos  los transportes públicos y vehículos privados para que los ciudadanos tengan el mayor número de opciones posible.

 

El equipo local de KOKO en Zaragoza. 

 

También han contado con el interés del Ayuntamiento, cuya concejalía de Medio Ambiente y Movilidad ha demostrado sobradamente su disponibilidad para apoyar el transporte sostenible, así que los emprendedores de KOKO han querido aportar su granito de arena a la sostenibilidad, a la movilidad citadina sin emisión de gases, a la creación de empleo y a la reducción del tráfico y la polución.

 

Según resulte el experimento aquí, planificarán su lanzamiento en otras ciudades del Estado. Así que vamos a intentar portarnos bien con los patinetes y con los viandantes para que no haya conflictos, ¿no? Por portarnos bien entiéndase no ir por las aceras a toda velocidad, lo suyo sería ir por el carril bici y, si no queda más remedio que ir por la acera, adaptar el ritmo al de los peatones, que para eso tienen una velocidad regulable de 0 a 25km/h. Frenan estupendamente, por cierto, es fácil evitar atropellamientos.

 

 

También se pueden aparcar en cualquier sitio, pero lo lógico sería dejarlos en sitios visibles y anchos donde no estorben, idealmente, al lado de los aparcabicis o de los aparcamientos de motos eléctricas de alquiler, donde no interrumpan el paso ni la salida o entrada de vehículos, ni puedan sufrir un accidente.

 

De izquierda a derecha, los co-fundadores y CEO Teo Ortega, Oriana Circelli y Javier Coronel.

 

Los tres fundadores apuestan por la reeducación y acoplamiento paulatino de todos, usuarios y viandantes, para respetarse mutuamente sus respectivos espacios. Si los peatones no fueran por el carril bici ni los que van en bici o patinete fueran por las aceras, la convivencia sería pacífica y, probablemente, perfecta.

Otra cosa que no es obligatoria, según la Ordenanza municipal que regula las bicicletas y a la que se atienen también los patinetes, es el uso del casco. Pero desde KOKO lo recomiendan para evitar descalabros, que el ser humano es muy frágil y, el cerebro es lo más útil que tenemos.

 

 

El cerebro seguramente te dirá que ir en patinete es lo más cómodo que hay, lo que menos esfuerzo requiere, con lo cual, puedes llegar al trabajo sin correr ni sudar, a un precio muy económico y con la posibilidad de dejar el patinete en la mismísima puerta. Puedes hacer hasta 25 km en autonomía sin necesidad de recargar, por eso se pueden ahorrar las estaciones de recarga, o sea que casi que podrías ir a Utebo y volver, para que te hagas una idea. Además, llevan luces delanteras y traseras, suspensiones en ambas ruedas y una patita para estabilizarlo.

 

 

La verdad es que el uso es intuitivo, pero si no te acabas de atrever y sólo quieres probarlo antes de cargar dinero en el monedero de la aplicación desde tu tarjeta de débito o de crédito, tienes un viaje gratis metiendo el Código HOLA ZGZ en la app. ¡Si he sobrevivido yo sin rasguños, que soy una patosa, tú también puedes!

2 opiniones en “Zaragoza, ciudad piloto para el alquiler de patinetes eléctricos sin estación de carga”

  1. Esto es una vergüenza he recargado con 10 €
    5 € desde cada tarjeta porque no te envían un código de verificación y desde la Plaza San Francisco hasta Vadorrey he visto tres Patines dos de los cuales me ha sido imposible coger y el tercero lo he cogido pero estaba sin batería con lo cual lo he dejado más os valdría cobrar el euro y dar buen servicio

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