Reflexionando sobre Tokio y su gente

Mañana se cumplen tres meses de mi regreso a España tras haber estado realizando prácticas en el Instituto Cervantes de Tokio y no ha habido día en el que no me haya acordado de mi estancia en la capital nipona.

Durante estos meses he tenido mucho tiempo para reflexionar sobre la experiencia vivida, sensaciones y recuerdos que hoy guardo en mi cabeza. En este post voy a tratar de trasmitiros las primeras impresiones sobre Tokio y todo aquello que me llamó la atención durante mis días en la ciudad. Aunque pueda parecer raro, este periodo de adaptación se volvió a repetir a mi vuelta a España, por lo que también tengo algún que otro choque sociocultural del que hablaros.

Cuando pienso en Tokio, siento que ha pasado una eternidad. No sé si se debe a lo lejos que está o a que es un país tan diferente que parece que estás viviendo en otro planeta. Un día cualquiera puedes encontrarte con un desfile gatuno por la calle, como el que os muestro en la imagen.

 

El día a día en Tokio

Hay algo dentro de mí que se emociona cada vez que tengo que hablar de ello, como me ha ocurrido a la hora de pensar y reflexionar para escribir estos párrafos. Y es que Japón es mucho más que una enumeración de tópicos relacionados con su tipo de vida o aspectos culturales y religiosos. Las peculiaridades de su cultura y su gente son fruto de su geografía y aspectos demográficos, sin olvidarnos de las dos religiones predominantes: el sintoísmo y el budismo.

Al margen de esos tópicos que seguramente todos hemos escuchado alguna vez, lo que más me llamó la atención de Tokio y sus habitantes, fueron aspectos cotidianos y simples de su día a día. Tokio es la ciudad más poblada del mundo, sin embargo, en las calles no hay papeleras y están completamente limpias. Los vagones de metro se encuentra en silencio la mayor parte del tiempo y los coches circulan sin hacer ruido alguno. Parece complicado, pero los millones de habitantes conviven en paz y armonía en las calles de la capital nipona. Las bicicletas y los viandantes comparten acera, incluso puedes ir por la calzada sin poner tu vida en peligro, como en Zaragoza u otras ciudades españolas, ¿verdad?.

Es cierto que se trata de una sociedad cuadriculada y hermética, pero el correcto funcionamiento de su ciudad también se debe a su concepto sobre la persona y el respeto hacia los demás. Es una sociedad compuesta por personas muy individualistas y con un círculo de amistad mucho más reducido que el que podemos tener los españoles. Sin embargo, hacen todo lo posible por ayudar a los demás, a pesar de no hablar el mismo idioma en muchas ocaciones. Nunca olvidaré cuando a las pocas horas de llegar a Tokio, salí de una estación de metro y saqué el mapa en busca de mi alojamiento. No había pasado un minuto cuando se acercó un hombre japonés bastante mayor y sin cruzar más de dos palabras comenzó a guiarme hacia el punto que yo le había indicado en el mapa. Y no, él no iba hacia allí. Me di cuenta de que la comunicación no verbal era mucho más importante, aunque también me hizo reflexionar sobre lo que hubiera pasado en cualquier ciudad de España o Europa. Con esto no estoy diciendo que no seamos amables con los turistas, sino que me sorprendió mucho el que no necesitáramos hablar el mismo idioma para entendernos y que dejara su camino para ayudarme a encontrar el mío.

Otros aspecto que me impacto bastante fueron las tiendas o supermercados de la ciudad. Lo de hacer la compra fue todo una aventura. El ritmo de vida es diferente y por ello la forma de consumir cambia muchísimo. No encontraba más que porciones individuales, cantidades muy pequeñas y la mayoría de productos estaban listos para llegar y comer en el momento. Además, los supermercados eran escasos y lo que abundaba en la ciudad eran las pequeñas tiendas de alimentación, así como los puestos de comida callejera.

En definitiva, es una forma de vida diferente, a un ritmo y velocidad completamente opuestas a la vida en España. Y a pesar de vivir de forma muy acelerada, he visto muy pocos japoneses expresar en su cara agobio o disgusto, y os puedo asegurar que algunos pueden quejarse de llevar un ritmo de vida frenético. Aparentemente todo transcurre en silencio y de forma ordenada, aunque halla lugares en los que desaparezcan la calle entre la multitud de gente, como ocurre en Takeshita Street.

 

Vuelta a la realidad

Cuando regresé a España, lo primero que pensé fue: ¿por qué grita la gente?. Y es que en poco tiempo me acostumbré a la tranquilidad y el silencio general de los espacios públicos japoneses. Es cierto que en Tokio había ruido y música que provenía de las tiendas y establecimientos. Pero, salvo los dependientes que te saludaban a la entrada de las tiendas y supermercados, el resto de la población hablaba en un tono muy bajo, casi hablando al oí

Por otro lado, el hecho de vivir en un país sin hablar ni entender el idioma del mismo, me dio cierta sensación de libertad a la hora de comportarme en mi día a día. Ellos no me entendían si yo hablaba en voz alta y yo tampoco me enteraba de lo que estaba sucediendo a mi alrededor. A los pocos momentos de regresar a España, me sentí observada y un tanto cohibida, pero nada que no se arregle rodeándote de tu familia y seres queridos.

Vivir en Japón, aunque tan solo fueran unos meses, ha cambiado mi forma de ver la vida y afrontar mi día a día. He afianzado la seguridad en mí misma y he descubierto todo lo que soy capaz de hacer si me lo propongo.

Espero que os hayan entretenido mis aventuras por tierras niponas. Con este post cierro el bloque dedicado a mi experiencia en Tokio, nos vemos en el siguiente, en el que os hablaré de mis lugares favoritos que me recuerdan a Japón y que podemos encontrar en nuestra ciudad.

Fotografías: Silvia Aguerri.

1 opinión en “Reflexionando sobre Tokio y su gente”

  1. Es muy interesante y enriquecedor lo que cuentas y desmerece totalmente que tenga tantas faltas de ortografía: periodo, ocaciones, halla en lugar de haya. Ahí he parado de contar pero hay muchos más. Comento sin acritud y con el ánimo de que se revise el texto.

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