Isometric Gallery, obras de arte en la piel

El casco antiguo de Zaragoza se está llenando cada vez más de propuestas creativas. Entre ellas destaca Isometric Gallery, un pequeño estudio de tatuaje que va mucho más allá para convertirse en un espacio de arte donde pintura, grabado, ilustración y joyería se combinan con el tatuaje para darle una nueva dimensión artística.

 

 

Desde que abrieron hace casi dos años, Isometric Gallery se ha consagrado como uno de los estudios de tatuajes más codiciados de la ciudad y uno de los escenarios de arte alternativo más comentados. Hemos hablado con los culpables de todo esto, Daniel Berdiel, Pili Gutiérrez y Patricia San Martín, para que nos expliquen un poco más acerca de esta singular galería.

 

De derecha a izda: Patricia, Pilar y Daniel.

 

Isometric se caracteriza por hacer combinaciones maestras, empezando por sus dos alma máter, un madrileño y una granadina que se conocieron en Zaragoza. Contadme un poco más como se formó esta union.

 

Dani: Yo vivía en Madrid, pero acabé aquí en Zaragoza con la familia y empecé a estudiar el bachiller artístico en la Escuela de Artes. Allí fue donde conocí a Pili.

 

Pili: Yo nací en Granada, pero como parte de mi familia es de Zaragoza, decidimos mudarnos aquí cuando acabé el colegio. Aquí empezó todo, por eso cuando decidimos montar la galería, quisimos hacerlo en Zaragoza. Sabíamos que era una plaza difícil, pero ¡nos gustan los retos!

 

 

Vuestro nombre viene del dibujo técnico, la proyección isométrica es una manera de representar objetos 3d en 2 dimensiones utilizando 3 ejes que se cruzan creando ángulos de 120º. No hay que ser un lince para ver que la geometría es una de vuestras señas de identidad. ¿De dónde viene ese amor por la líneas rectas? ¿Alguien soñaba con ser arquitecto?

 

Dani: ¡Culpable! Sí, lo reconozco, me encantaba la arquitectura hasta que descubrí en qué consistía realmente. Números y más números. A mi lo que me emocionaba era dibujar y diseñar edificios, pero construirlos era otro tema. Así que decidí dedicarme a lo que realmente me gustaba, y entré a estudiar Bellas Artes. Todo iba bien hasta que en el proyecto final de carrera probé a hacer un tattoo, y entonces supe cual era mi vocación.

 

 

 

 

Y ese primer tatuaje, ¿es cierto que te lo hiciste a ti mismo?

Dani: Sí, sí, es cierto, me lo hice en la rodilla. Tenía que ver si dolía mucho, si lo hacía bien… y probé conmigo. Pensaba que sería más difícil tatuarse a uno mismo, que inconscientemente se me movería la pierna, pero no fue así. Te concentras en la línea, y te olvidas de que duele… Eso sí, no lo hice yo sólo, también fue el primer tatto de Pili, ella también metió mano en mi rodilla. (risas)

 

A simple vista no se os ve llenos de tatuajes, no sois el típico esterotipo de tatuador que no tiene ni un centímetro de piel libre ¿los lleváis ocultos?

 

Patricia: La verdad es que no llevamos muchos, y eso sorprende. Me han dicho varias veces “no llevas muchos tattoos para se tatuadora”.  Pero sinceramente, no hace falta estar lleno de tatuajes para hacer un buen trabajo. De hecho, he conocido gente buenísima que no lleva ni uno, pero es cierto que eso mismo a veces les ha cerrado puertas por el simple prejuicio. Es una lástima.

 

 

Hay dos técnicas que domináis a la perfección, combinar figuras orgánicas y geométricas en un mismo dibujo y los tatuajes acuarela. Algunos lo llaman tatuaje poético. ¿Son estas las señas de identidad de vuestro trabajo?

 
Dani: En realidad, nuestro trabajo se identifica por no tener un estilo definido. Nuestros tatuajes beben mucho de la formación en Bellas Artes. Todas las técnicas que aprendimos allí, como grabados o pinturas, las aplicamos a los tattoos. Siempre estamos probando nuevas formas de arte dentro de los tatuajes. Esa es nuestra seña de identidad.

 

En Zaragoza hay mucha cultura del tattoo desde hace tiempo, pero vosotros habéis conseguido diferenciaros muy rápido, tanto que hasta tenéis lista de espera. ¿Dónde creéis que está la clave?

 

Pili: Justamente esa diferencia en los diseños, ese paso más allá del tatuaje tradicional. Uno de los motivos por los que también escogimos quedarnos en Zaragoza fue que había mucha gente que se iba a Barcelona o Madrid buscando el tipo de tattoos que nosotros hacemos.  Así que decidimos montar aquí el estudio y dar otra opción a todas esas personas que buscaban algo distinto. Lo mismo está pasando con otros muchos sectores como la moda o la decoración. Zaragoza poco a poco se está llenando de diversidad.

 

 

¿Cuál es vuestro mejor canal de publicidad para daros a conocer?

Patricia: El boca a boca o los propios tatuajes. Porque cuando haces un buen trabajo, ese buen trabajo te trae otros tres buenos. Por supuesto, Instagram también ayuda, es nuestro mejor escaparate, allí ponemos casi todos nuestros trabajos.

 

Dani, alguna vez te he oído decir que en este estudio los tattoos van por oleadas, este mes va de bosques, este de lobos, este de acuarelas… ¿a que crees que se debe? ¿Son modas pasajeras o sois vosotros los que creáis esas modas?

 

Dani: Es un poco de todo. A veces, alguien ve un tattoo en nuestro Instagram y dice “¡ostras! Eso es lo que quería” y vienen buscando algo en ese estilo. Si además le sumas que lo comparte con sus amigos y uno le sigue, luego otro… alguna vez hemos tenido tatuajes de todo un grupo. ¿Eso es generar tendencia? Puede que sí. Aunque también se dan las típicas casualidades: en invierno todo el mundo sube al Pirineo y vuelve con ganas de tatuarse montañas, árboles, copos de nieve… ¡o en verano pasa lo mismo con las palmeras! Digamos que siempre ha existido el tatuaje de temporada (risas)

 

 

¿Cómo veis el panorama del tatuaje en España? ¿Y en Zaragoza?

 

Dani: Tanto en ámbito nacional como en Zaragoza hay mucho nivel. Existen muchos estudios potentes, en diferentes estilos pero con muy buenos trabajos. Zaragoza es, entre otros, uno de los referentes a nivel nacional, aquí hay tatuadores muy bestias en algunos estilos concretos.

 

A pesar de ser un estudio tan joven, por aquí han pasado un montón de grandes artistas del tattoo. ¿Es Isometric Gallery una lanzadera para nuevos talentos de la aguja?

 

Pili: Nunca lo hemos planteado como una lanzadera, sino que siempre hemos estado abiertos a colaborar con otros tatuadores, a compartir conocimientos y enriquecer nuestro trabajo. Y gracias a eso conocimos a Patricia, que ya es oficialmente parte de Isometric. ¡No la vamos a lanzar, se queda con nosotros!

 

 

En este local pasan muchas cosas, no solo tatuajes. Tenéis un pequeño estudio de joyas y una sala de exposiciones por donde han pasado muestras de pintura, escultura, dibujo… ¿Es el tattoo una nueva forma de arte?

 

Pili: ¡Has dado en el clavo! La idea desde el principio fue mezclar el arte con el tattoo y hacerlo todo en un mismo lugar, crear un punto de encuentro entre artistas, por eso se llama Isometric Gallery. Las exposiciones, la joyeria, las láminas, los cuadros… todo complementa y se fusiona con el tattoo, y le hace cobrar una nueva dimensión artística. De hecho, aquí ninguno nos consideramos tatuadores, sino artistas multidisciplinares (que suena mucho mejor jajaja).

 

Os movéis con artistas de primer nivel como Alejandro Monge, ¿ha llegado a exponer algo en vuestra galería? ¿Qué tipo de artistas exponen en ella?


Pili:
Sí, cuando inauguramos tuvimos una pieza suya. Luego hemos ido exponiendo de todo, pero sobre todo jóvenes artistas, emergentes. En esos primeros momentos cuando estás empezando, es muy díficil encontrar espacios expositivos donde mostrar tu obra, las opciones son limitadas: algún bar, alguna peluquería moderna… y queríamos darles la oportunidad.

 

 

¿Y qué tipo de público viene a ver estas exposiciones? ¿Son los propios clientes que vienen a hacerse tatuajes, o al revés, es gente que viene exclusivamente a ver la exposición?


Dani:
Lo interesante es que hay una mezcla de todo. Desde gente joven cultureta, hasta familias con niños y personas mayores. Mola esa mezcla porque muchos nunca se hubieran planteado entrar a un estudio de tattoos, y sin embargo cuando vienen por las exposiciones, se llevan una sorpresa.
Pili: Parece que hay un miedo a entrar en un estudio de tatuajes, pero justamente nosotros queríamos quitar todos esos prejuicios. Si no quieres un tattoo no pasa nada, puedes llevarte una ilustración, un cuadro, una joya, una escultura, lo que quieras. O simplemente ver la exposición.

 

Hay una cosa que habéis implementado hace un tiempo y que me fascina: los tatuajes temporales en calcamonias. Una idea sencillamente genial. ¿Cómo se os ocurrió utilizar un recurso que siempre ha estado asociado a los niños, y darle otra dimensión más seria y artística?
Pili: La idea surgió de una necesidad: cuando nos ofrecían ir a mercadillos creativos, además de llevar las ilustraciones o los cuadros, somos un estudio de tatuaje y queríamos poder llevar los tattoos a esos entornos. Pero no todo el mundo está dispuesto a hacerse un tattoo ahí en directo, de manera impulsiva. Así que se nos ocurrió el tema de las calco. Por un lado son una primera toma de contacto para los que está inseguros, mucha gente ha venido diciendo, “oye que me encanta como queda, quiero hacerme el de verdad”. Y por otro, es genial para los niños que siempre quieren llevar los tattoos de sus padres, ¡son adorables! Es importante pensar también en ellos. Cuando vienen al estudio con sus padres hay que entretenerlos y hacerles participar de la experiencia, y qué mejor que poder marcharse con su propio tattoo igual que sus padres…

 

 

Después de este reportaje, puede que haya gente que se plantee hacerse un tatuaje por primera vez, ¿qué consejos le darías a esas personas?