Comercios centenarios: Pastelería Lalmolda, repostería y bollería desde 1920 en Zaragoza

Carolina Lacruz 1 marzo, 2023
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dueñas de la pastelería Lalmolda

Uno de los detalles que más llama la atención de la calle Méndez Núñez es el escaparate de la Pastelería Lalmolda. Croissants, brevas, cristinas, pastas de té… es difícil no llevarse toda esa repostería que lleva con nosotros desde 1920. Y además, enfrente de esa pastelería hay una cafetería con el mismo nombre.

Al frente de la Pastelería Lalmolda están Reyes Lalmolda y Elisa Lorda Lalmolda, madre e hija, tercera y cuarta generación. Elisa responde a mis preguntas para conocer mejor este comercio centenario.

Historia de la Pastelería Lalmolda

¿Cuál es la historia de este comercio?

Todo empezó con mi bisabuelo, que fue el que abrió la pastelería. Luego la cogió mi abuelo, que es principalmente quien la ha llevado todo este tiempo.

Se abrió alrededor de 1920. Tenemos esa fecha orientativa aunque no se sabe exactamente, desde luego es un comercio centenario que lleva mucho tiempo. Cuando falleció mi abuelo cogió la pastelería mi madre.

Primero era un horno de panadería, luego fue panadería y pastelería y ahora sobre todo nos dedicamos a la pastelería. Siempre hemos trabajado con recetas tradicionales, que son las que tenía mi abuelo. El primer horno, que solo era horno de pan, empezó en la calle San Blas. Después, ya hacia 1930, se cambió a la calle Méndez Núñez y ha estado siempre aquí. En esos años ya estaba aquí mi abuelo.

Más adelante se abrió la chocolatería, que tiene 35 años.

chocolateria Lalmolda

Además este negocio se ha expandido porque aquí está la pastelería, la cafetería y hay otra en la calle Fernando el Católico.

La pastelería de Fernando el Católico es de mí tío. En cambio, la pastelería y la cafetería de la calle Méndez Núñez son de mi madre. Son distintos obradores y distintos negocios. Hacemos la distinción porque, aunque son hermanos, cada uno lleva su negocio de distinta forma. Por ejemplo, los productos son distintos. Se parecen porque evidentemente todas las recetas vienen del mismo sitio pero cada uno hace las innovaciones que quiere y lo lleva como quiere.

La expansión que hemos tenido últimamente ha sido a través de la web.

Pastelería Lalmolda te lleva el desayuno a casa

¿Cómo están funcionando los desayunos online?

Está yendo muy bien. Todo surgió a raíz de la pandemia, porque claro, la tienda física iba mal ya que estábamos todos encerrados y no se podía salir a la calle. Y luego, cuando ya se pudo salir, aunque estábamos como comercio esencial, la gente salía lo justo.

A mí, por mi edad, me apetecía aprovechar el tema de la web y las redes sociales y entonces pensamos en empezar a repartir a domicilio.

Empezamos con los desayunos a domicilio en mayo de 2020, cuando aún estábamos encerrados pero ya a punto de salir. Ha estado teniendo muy buena acogida. Hemos ido potenciando esa parte porque además de la venta en tienda es importante tener otro canal de venta.

Puedes llegar a más gente y a otros barrios. Aquí estamos en el centro y la gente viene de paso. Pero, ¿cómo llegas a sitios como Valdespartera o Puerto Venecia? Está claro que esas personas no te van a comprar a menos que se lo lleves a casa.

La verdad es que los desayunos a domicilio están funcionando muy bien y llegan a representar hasta el 25% de las ventas muchas veces.

Nuestra principal ventaja frente a otros que reparten es que todo llega recién hecho. Todo, tanto la bollería como el chocolate, que llega caliente. Esto lo puede decir poca gente porque no todo el mundo tiene chocolatería y pastelería, entonces normalmente los que incluyen chocolate lo sirven de estos preparados que ya llevan vasito prefabricado.

Nuestro chocolate llega caliente, recién hecho y caliente, y esto le gusta mucho a la gente. Llega caliente porque lo ponemos en vasos térmicos. A lo mejor el chocolate está hecho hace una hora pero aguanta bien. Entonces es de una hora, no es de hace dos días o incluso más.

La clave de un éxito centenario

¿Cuál crees que ha sido la clave para que este comercio haya estado abierto tantos años?

Para mí es el producto. Tenemos gente que viene, personas mayores diciendo que ya sus abuelas las traían aquí y comían las brevas de crema, las conchas de merengue, todo tradicional, un producto bueno, bien elaborado, con recetas buenas, productos de calidad, que se ha mantenido a lo largo del tiempo. Sobre todo es esa la clave. Hacerlo bien y que a la gente le guste. También está la tradición familiar.

¿Por qué destaca esta pastelería? ¿Qué crees que la diferencia de otras?

Esta pastelería se puede parecer a otras que también utilizan recetas tradicionales o que llevan mucho tiempo. Cada una tiene sus propios productos,  evidentemente, sus propias recetas y su forma de hacer las cosas.

Principalmente, nosotros seguimos manteniendo lo de antes. ¿Qué quiere decir? Que ahora está muy moda o es muy fácil recurrir, por ejemplo, a polvos. Hacer la crema pastelera con polvos directamente. Entonces la haces en un minuto en vez de en diez minutos o en veinte. Eso te ahorra tiempo pero no está igual de buena. También se hacen ahora muchos preparados para bizcochos. Las tiendas que trabajan así son más baratas pero la calidad del producto no es la misma.

Nosotros siempre optamos porque todo sea lo más natural posible. Que los productos no lleven ni conservantes, ni colorantes, ni nada por el estilo, porque creo que, primero, es lo más bueno y, segundo, si ofreces calidad ofreces calidad.

Uno de los productos que destaca de Lalmolda es el roscón…

Todos nuestros productos son artesanos. La fruta de Aragón la compramos a Jaysso y dos cosas más compramos fuera, pero lo demás es artesano, todo hecho por nosotros. El turrón, el mazapán, del roscón también hacemos la masa nosotros.

Hay sitios donde van comprando lo que les interesa, entonces, por ejemplo, se compra el mazapán ya hecho. O el roscón, a lo mejor lo compran a otra empresa que se dedica a hacer roscones. Que está recién hecho pero es de otra empresa.

Nosotros hacemos todo en nuestro obrador. El roscón en concreto es un producto muy rico. La nata que compramos para él es de la mejor. Los postres especiales también tienen muy buena acogida. Los turrones también, las reliquias de Santa Águeda…

No es que tengamos un producto más típico, pero algo que se vende muchísimo y gusta mucho son las rosquillas de anís, ya que hay poca gente que las hace. A lo mejor las venden embolsadas pero no las hacen ellos mismos. Nosotros las vendemos emborrachadas de azúcar y normales. Todos los días se acaban kilos y kilos de rosquillas. La verdad es que tienen muy buena aceptación, aparte de la repostería en general.

rosquillas Lalmolda

Las guardias de pan en la Pastelería Lalmolda

Siempre nos gusta saber anécdotas curiosas de los comercios centenarios. Con Elisa recordamos las guardias de pan, acontecimientos que su madre vivió durante su niñez en los años 60 y principios de los 70.

En ese momento había pocas pastelerías, no es como ahora que hay muchísimas. Entonces los domingos abrían dos o tres en toda Zaragoza, y todo el que quería comprar tenía que ir allí. Cuando tocaba abrir en Lalmolda, se hacían colas que recorrían toda la calle Méndez Núñez. Esto ahora no se ve.

Lo que sí vamos a seguir viendo y saboreando es todo el producto de esta pastelería. Y si no pasas por delante, te lo llevan a casa.

Autor: Carolina Lacruz

Copywriter zaragozana y antigua expatriada. Me encargo de que tu negocio tenga los textos que transmitan tu valía profesional y atraigan clientes.

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