Juan Monzón: Hacer Algo que Cambie el Mundo

Juan Monzón

 

Mi Zaragoza
Mi Zaragoza

 

 

 

 

 

 

 

 

Inconformismo, altruismo y una infinita sed por saber son algunos de los dones que nos caracteriza a los aragoneses, y que llevaron a algunos de nuestros ilustres antecesores, como Ramón y Cajal y Miguel Servet, a dedicar su vida para mejorar la nuestra, demostrando al mundo que sus ideas no eran locuras.

 

Juan Monzón es el fundador de Exovite, empresa biotecnológica 100% zaragozana, primera start-up española seleccionada por Microsoft para su programa de aceleración. Este auto didacta fue seleccionado entre los mejores científicos e ingenieros del mundo para participar en la Global Solutions Program de la Singularity University, una convivencia de dos meses en un centro de la NASA en Silicon Valley, en la que se buscaron soluciones a algunos de los mayores problemas que amenazan a nuestro planeta. Allí, 80 hombres y mujeres aprendieron lo último sobre nuevas tecnologías, el espacio o la edición genética.

 

En el presente, Juan y su equipo se están expandiendo por 3 países, con 10 clínicas médicas, y más de 12 premios internacionales. Su gran proyecto es una férula tridimensional (exovita) que se imprime en pocos minutos, y que permite una curación y rehabilitación mucho más rápida y cómoda de los huesos rotos, sustituyendo las escayolas de toda la vida. Además, están desarrollando una técnica para que los cirujanos ortopédicos puedan utilizar la técnica de la realidad mixta a la hora de realizar intervenciones, de manera que tenga toda la información tridimensional encima del paciente.

 

Juan creando una “exovita” el reemplazo a la escayola

 

 

Háblame de ti.
He vivido toda mi vida en la ciudad. Siempre he sido muy inquieto. A los 14 años empecé a ayudar en el negocio familiar, en el sector de la publicidad y la tecnología. Después fui webmaster para el Real Zaragoza. Mi infancia ha sido jugar al fútbol, estar delante de un ordenador jugando a juegos, aprendiendo diseño, a programar… Con inquietud por ver cómo funcionaban las cosas

 

¿Cuáles son tus primeros recuerdos de la ciudad?
Ir al Pilar con mi madre a pedir que mi hermano Fernando aprobase los exámenes, y comprar tallas de la Virgen para enviárselas a sus amigas de fuera de Zaragoza.

 

¿Qué tiendas recuerdas con más cariño y cuales te gustaría volver a ver?
Vivía en Las Fuentes, y tenía una tienda enfrente de casa, bastante oscura, que vendía lápices y gomas de borrar. Era una librería muy angosta, con todo muy apretado. El dueño nunca se levantaba de la silla, y tardé 5 años en verlo sonreír. Me encontré a su hijo años después y me dio mucha alegría.
Lo chulo de Zaragoza eran las pequeñas tiendas de barrio, mini bazares con muchas cosas diversas, las tiendas de prensa con un montón de caramelos, etc.

 

Ahora hay un movimiento que vuelve a valorar lo personalizado y el trato personal. Se puede usar la tecnología digital para devolverle a los negocios la humanidad, que cuando entres en una tienda no te traten como a un robot, que te saluden por tu nombre y sepan lo que te gusta.

 

Mejor sitio para una primera cita.
El Parque Grande es un sitio perfecto para pasear. Para una cena romántica, tenemos muchos sitios magníficos en la ciudad.

 

¿Dónde irías a tomar una copa con tus amigos?
El Museo de la Cerveza, que lo lleva mi amigo Carlos y te tratan de una manera inmejorable. También me gusta mucho Torreluna, y en general todas las terrazas que están en sitios verdes en Zaragoza, como la que está enfrente de Delicias. Hay muchos sitios en el centro que tratan a sus clientes de forma Premium, como las de Francisco Vitoria.

 

Mejor sitio para desconectar.
Un paseo por la nueva ribera del Ebro, desde la zona del rio Gállego que han reformado.

 

¿En qué edificio de Zaragoza te gustaría quedarte atrapado de noche?
En uno de nuestros edificios más emblemáticos y que más recuerdos me traen: el cine Elíseos, es un lugar precioso. Más contemporáneo, me parece una barbaridad el edificio que se hizo para Aragón en la Expo, en forma de cesta de mimbre.

 

¿Qué harías si fueras alcalde un día?
Nombraría a Raúl Oliván alcalde de Zaragoza. Como segunda opción, algo muy polémico: peatonalizar todo el centro.

 

¿Qué es lo más curioso que te ha pasado en un taxi?
Una vez me di cuenta de que el taxista, un chico muy joven, estaba con una expresión de felicidad absoluta. Le pregunté qué le pasaba y me contó que había llevada a una chica de un lado a otro de la ciudad, y que en cuanto me dejase en mi destino, se iba a ir a cenar con ella, “porque creo que nos hemos enamorado”. Le pregunté si la conocía de antes, y me dijo que no, “que era un flechazo”.

 

Caprichos, curiosidades, coleccionismos…
Objetos de Star Wars, también tengo una colección de camisetas divertidas, más de 100.

 

¿Dónde compras música y cine?
Me gustaría decir Linacero, pero hoy en día uso Spotify.

 

Mejor comida de tu vida.
Las judías con almejas que hace mi madre, y si no, el conejo con piñones, que también lo hace muy bien.

 

¿A quién llamas cuando quieres pasarlo bien?
A Carlos, el del Museo de la Cerveza, y a tres o cuatro amigos que tengo. Y por supuesto, a mi pareja, que es genial.

 

Mejor consejo que te han dado.
No esperes nada (Risas). En serio, lo mejor que me han dicho es “vive cada día como si fuera el último, porque alguna vez tendrás razón”

 

Personaje favorito de Zaragoza.
Agustina de Aragón. Aunque no naciera en Zaragoza, es nuestra al 100%.

 

Última exposición de ciencia que hayas visto.
En San José, en California.

 

¿Qué película o espectáculo has visto últimamente?
Blade Runner 2049, en los Palafox.

 

Sitio ideal para vivir para vivir si no vivieses en Zaragoza.
En un pueblo pequeño del pre Pirineo, donde pudiese cultivar mis propias hortalizas.

 

Acabamos de hablar y se nos hace corto. Juan, viajero incansable, acostumbrado a visitar los centros tecnológicos del planeta, es una persona de ingenio y sinceridad adictivos. De Estados Unidos a Israel, derrocha pasión por nuestra ciudad “les enseño las cosas tan bonitas que tenemos y a poner a Zaragoza en el mapa”. Espero que en el futuro haya más gente como él, que siga preguntándose el porqué de las cosas, que busquen soluciones y cómo mejorar lo que tenemos, y poniendo por delante a las personas.

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