Rebeca Zarza es una diseñadora, artista e ilustradora que destila magia en cada una de sus obras. Con una mirada que irradia paz y serenidad, plasma su esencia en creaciones únicas. Su dominio de técnicas muy cuidadas le permite aportar a cada pieza de una expresividad vibrante y una luz especial que atrapa y hechiza.
Rebeca Zarza Estudio. C/Sixto Celorrio 26, local izquierda. Zaragoza.

¿Quién se esconde detrás de Rebeca Zarza, la artista?
Soy una persona curiosa por naturaleza, con una pasión que abarca muchos campos. El arte y el trabajo artesano son, sin duda, dos de mis grandes debilidades, pero también me atraen profundamente la psicología, la neurociencia, la física cuántica y la naturaleza. Disfruto leyendo y aprendiendo, y hoy en día tenemos la fortuna de acceder a formaciones de gran calidad con solo un clic, lo que nos permite crecer tanto a nivel personal como profesional. El aprendizaje continuo es una de mis mayores inquietudes y pasiones.
Mi formación inicial fue el grado en Diseño Gráfico porque no podía salir fuera a estudiar Bellas Artes, pero siempre he estado formándome en ilustración y arte. Después, pude estudiar Grabado y también he realizado un diplomado interdisciplinar de investigación y creación artística y distintas formaciones en Creatividad.
Una de la experiencias que más cambió mi vida fue en Tailandia. Tras años trabajando en agencias de diseño en España, me embarqué en un viaje profesional. Llegué sin saber tailandés y con un inglés muy básico. Me mudé a Bangkok gracias a TNOP Design, uno de los estudios más reconocidos del país, que entendió que el arte es un lenguaje universal.
Esta experiencia me transformó a muchos niveles, me dio una nueva perspectiva del diseño, enseñándome a valorar el trabajo artesanal, el tiempo y cada línea y cada trazo para comunicar.
A finales de 2014, regresé a España con una nueva perspectiva y el deseo de compartir lo aprendido, decidida a trabajar de una manera distinta.
Hace más de una década fundé mi estudio y he trabajado como directora creativa y diseñadora para clientes, tanto a nivel nacional como internacional, creando proyectos muy diversos.
En la actualidad, combino mi trabajo de diseño y docencia en el grado de Diseño de Hacer Creativo, con la creación e investigación artística, algo a lo que le he dado mucho espacio desde hace un año y disfruto profundamente.

¿Desde cuándo sientes ese impulso de colorear tus sueños, vivencias y anhelos?
Desde siempre he sentido una gran curiosidad por los procesos artesanales, la ilustración y el arte. De pequeña, hacía ropa para mis muñecas y recuerdo un mural que pinté en mi habitación mientras mis padres estaban fuera un fin semana y yo me quedaba con mi hermana mayor. Cuando volvieron, lejos de enfadarse, les gustó tanto que decidieron dejarlo. Tal vez su aprobación plantó la semilla de lo que soy hoy.

¿En qué estilo podemos enmarcar tus obras?
Mi estilo podría describirse como semiabstracto. No intento representar la realidad tal cual, pero sí se pueden identificar elementos de la naturaleza en mis trabajos. Me interesa difuminar las líneas entre lo digital y lo artesano, abordando lo digital desde una mentalidad artesanal donde el detalle y la presencia son esenciales. El color es un elemento fundamental en mi obra, jugando siempre un papel crucial. También me gusta jugar con distintos materiales, que la obra se salga del lienzo y crear una nueva realidad que se pueda ver y casi tocar, que palpite, que se muestre viva de cara al espectador.
Me encanta utilizar la tecnología y hacer trabajo nativo-digital. Pero también me parece muy importante equilibrar con los procesos manuales, experimentando con técnicas y materiales.

¿Qué temáticas abordas?
El paisaje suele ser un tema recurrente en mi obra, pero todo depende del proyecto y del concepto en el que esté trabajando. Esa fase inicial de desarrollo de la idea es la que más disfruto.
Eres una artista multidisciplinar y diseñas láminas, ilustras libros o cartelería, decoras murales, escaparates, espacios singulares…¿Puedes ampliarnos y comentarnos cuáles son tus obras más destacadas y de las que más orgullosa te sientes?
Disfruto de cada proyecto, y actualmente elijo cuidadosamente en qué me involucro.
Te mencionaré dos proyectos que recuerdo con especial cariño: primero, la intervención para Melia Innside, en la que creé dos obras site-specific comisariadas por Asalto. Fue un proyecto enriquecedor, no solo por la propuesta, sino por el ambiente de colaboración con artistas como Harsa y Maiki y el resto del equipo.

También estoy orgullosa del rediseño para Jalea de Luz, una empresa familiar de Monegros, donde he trabajado en la identidad y packaging de sus 25 variedades de miel cruda artesanal. Es gratificante ver cómo el diseño puede ayudar a un producto de calidad a expandirse, y Jalea de Luz ha logrado exportar a países como Alemania, Francia y Asia.

¿Qué intentas transmitir con tu pintura?
Mi obra en parte busca transportarte a otros lugares. Siempre hay un concepto detrás pero más que explicarla hay que sentirla para que puedas conectar con ella.

¿En qué te inspiras a la hora de crear?
En muchas cosas. Depende del proyecto, pero mi mente de diseñadora tiende a ordenar las ideas y trabajar en un concepto. La naturaleza es una fuente recurrente e inagotable de inspiración, hasta para combinar colores si no sabes como hacerlo solo tienes que observarla.
Además de todo esto, has fundado «Creatividad Consciente«. ¿Qué puedes contarnos sobre este proyecto?
La creatividad siempre me ha fascinado, y también me interesa la neurociencia relacionada con ella, un campo en el que sigo formándome. Existe la creencia de que la creatividad es un don para unos pocos, pero la realidad es que se entrena, como un músculo. «Creatividad Consciente» es un espacio que busca fomentar la creatividad, el autoconocimiento, superar bloqueos y generar innovación de forma colaborativa con otros profesionales para hacerla accesible a quien sienta curiosidad por el tema.
¿Dónde se han podido y se pueden contemplar tus obras?
He participado en varios festivales y exposiciones. Algunos ejemplos son el Festival Asalto, donde se pueden ver mis murales en Valdefierro y Alfamén, o exposiciones como «Here is ZINE» en Bangkok, «Pertegaz Arte y Moda» en el Pablo Serrano, y «D-espacio y tiempo» en el Córner Miz, Palacio de Sástago o “Now here, Nowhere” en el centro Joaquín Roncal entre otras.




Actualmente y hasta el 13 de octubre, participo en una colectiva en el Proyecto Rabalarte en Zaragoza. Y también tengo mi estudio, un local en el Arrabal (C/Sixto Celorrio 26, local izquierda. Zaragoza) donde creo muchas de mis obras.

¿Qué premios y reconocimientos has obtenido?
He recibido premios de ilustración y diseño tanto a nivel nacional como internacional, como los Anuaria e Igdea. Este año fui finalista en el Premio Isabel de Portugal, lo que me hizo mucha ilusión, ya que era la primera vez que me presentaba.

¿Con qué nos va a sorprender Rebeca Zarza en el futuro?
¡Jaja, ni yo misma lo sé! Pero estoy segura de que seguiré formándome, desarrollando proyectos de arte y diseño y, probablemente, dedicando más tiempo a la formación de «Creatividad Consciente«.
¿Podrías dar una pequeña pincelada acerca de próximos proyectos, exposiciones en mente?
Sigo desarrollando obra y tengo varias colaboraciones junto a otros artistas. Tengo en mente una nueva colección de obras en formatos que todavía no he trabajado y experimentar a través de los materiales y el color.

¿Cómo podemos adquirir tus obras y seguir tu trayectoria?
A través de mis redes sociales: Instagram: @rebeca_zarzaestudio, mi página web: zarzaestudio.es / rebecazarza.com y en mi estudio C/Sixto Celorrio 26, local izquierda. Zaragoza.




