Resulta difícil moldear con maestría, creando obras puras y enigmáticas con fuerza expresiva interior, que deslumbren con luz intensa, relaten historias y transmitan vida propia. Carmen C. ha conseguido dotar de una belleza asombrosa las piezas creadas a partir de un material triste, serio, tosco y aburrido: el mortero.
Nos acercamos, junto con la galerista Olga Julián, al estudio de Carmen, una brillante mujer que ha sabido transformar el mortero en fascinantes obras con vida intensa.
A través de este encuentro, la artista se sincera y nos muestra su amor por este material y sus impactantes piezas.

¿Quién es Carmen C.?
Hablar acerca de mí o de mi vida, no me resulta fácil, no es por poco interés en hacerlo, sino más bien porque cuando uno tiene una edad asume lo hecho y ya está. Pienso que queda mucho por hacer, pero sale el pudor sobre las propias vivencias y sientes que tienes una parte privada que te gusta y quieres mantenerla así.

¿Cómo supiste que querías dedicarte al arte?
Cuando era pequeña no recuerdo si tenía sueños de ser artista y ahora de mayor tampoco sé si parte de lo que vivo lo he soñado. Pero en estos momentos el arte está siendo importante en mi vida, dedicando tiempo y esfuerzo.

A través de tus impactantes obras, emites sentimientos y sensaciones que nos evocan seguridad, pero a la vez fragilidad, con las esferas en equilibrio o ternura y afecto, en el caso de los bustos, nadadoras, peces… ¿cómo logras transmitir tanta emoción?
Soy autodidacta, lo que por un lado me hace sentir el vacío de una formación formal, ya que creo que me aportaría más conocimiento, confianza y seguridad, entre otras cosas. Por otro lado, también es cierto que, al no tener reglas estrictas ni aprendidas, puedo trabajar con mayor libertad. Aun así, estoy abierta a seguir adquiriendo más conocimientos.
He estado más de veinte años pintando en el estudio de Conchita De La Cueva, nunca me he considerado una alumna aventajada, pero hace algo más de ocho años comencé haciendo escultura y me sorprende gratamente la destreza. Aprendí haciendo esculturas verticales, estas las tomé al principio como referencia y me encantaron, me siento cómoda cuando trabajo este formato. Hoy en día, todavía utilizo en ocasiones este referente buscando diferentes abstracciones.
También me gusta mucho trabajar la figura, exaltar de manera simbólica expresiones divertidas y estéticas, mezclándolas con peces, pájaros, mariquitas, cabezas cuadradas…siempre explorando nuevas relaciones visuales, con un equilibrio dentro de la imperfección.





Trabajas de manera asombrosa el mortero, dando lugar a creaciones con alma propia: bustos que brillan por su fuerza interior o figuras en un equilibrio imposible. ¿Por qué el mortero? ¿Qué tiene de especial este material y qué te impulsó a trabajar con él?
Los materiales que he ido utilizando han sido desde arcillas, arenas, maché… pero esto cambió cuando en una galería en Barcelona que tenía jardín, su galerista me comentó que eran unas piezas que le gustaban y que destacarían mucho si fueran de exterior. Desde ese momento trabajé la idea de encontrar algo apropiado. Así, experimentando con diferentes materiales, llegué al mortero.
Puedo decir que trabajar con el mortero es lento, no se define adecuadamente porque no es un material flexible. Hay que trabajarlo con guantes y se pierde tacto y sensibilidad, pero el resultado es bastante original. Trabajar con mortero me permite transmitir expresión sensorial, visualmente su terminación es diferente a otros materiales, su textura invita a tocar a sentir su rugosidad, su aspereza, su fuerza e incluso a coger las esculturas para sentir su peso.




Completar la obra con color es un aporte necesario para darle mayor expresión y contundencia. La pintura que utilizo también es apta para exteriores, con lo cual estas piezas pueden exponerse en terrazas o jardines sin problema.





¿Qué es lo que te mueve interiormente para moldear con tanta creatividad? ¿De dónde te viene la inspiración?
Cuando trabajo una escultura, la creo con todo el corazón, la pasión, el esfuerzo y la destreza de los que dispongo. Una escultura no es solo un objeto ni una actividad técnica, sino una expresión profunda de querer contar algo. Lograr plasmar esa idea es, para mí, el verdadero objetivo.
Lo que más me agrada es que mis esculturas resulten accesibles, sin que por ello sean superficiales. También me gusta que se vean, pero, sobre todo, que se miren.


En la última exposición “Un mar de dudas” de Rosa Balaguer, exhibida en la Galería Olga Julián, colaboraste como artista invitada. ¿Cómo surgió la idea? y ¿qué supuso para ti esta oportunidad?
A Olga Julián la he conocido a través de las exposiciones que organiza en su galería. A nuestro grupo de amigos nos gustó su profesionalidad, su criterio sobre arte y que primen los artistas aragoneses.
Llegamos a intimar un poco más a raíz de los cursos sobre arte que se imparten en su galería y hablando de trabajo, planes e ideas que estaba poniendo en marcha, hubo una frase que dijo» haciendo comunidad en la galería “, que me abrió el alma y me entraron unas ganas tremendas de formar parte de esa comunidad.
Sentí un espacio donde podía encajar. Más tarde, ella conoció mi obra y pude exponer como artista invitada en la exposición «Un mar de dudas » junto a Rosa Balaguer. Fue un acontecimiento porque era la primera vez que yo exponía en Zaragoza y, además, la exposición fue estupenda por la acogida y aceptación que tuvo.
Es lo mejor que me ha pasado este año y estoy agradecida a Olga por promocionar el arte aragonés sin importar sexo ni edad.





¿Dónde podemos disfrutar de tus obras?
En estos momentos mi obra puede visitarse en la exposición Miradas al Arte, que organiza la galería Olga Julián en colaboración con Écija Abogados en el propio despacho de Écija ubicado en Paseo Independencia, 23 de Zaragoza, donde se organizan visitas guiadas previa inscripción.
Además, tengo exposición y obra permanente en la propia galería que se puede visitar en horario de jueves y viernes de 17:30 a 20:30 y sábados de 11 a 13:30 y de 17:30 a 20:30 h o con cita previa.

¿Cuáles son los trabajos y exposiciones de los que más orgullosa te sientes?
El resto de exposiciones que he tenido han estado estos años de atrás en Cataluña, principalmente en Barcelona. Y desde el 2022, todos los años expongo en ferias de París, Burdeos, y Nantes. En mayo de este año también tuve obra con la galería Michel Menéndez de Pamplona en la feria de Bruselas.

Más información: A través de Instagram y en la Galería Olga Julián, en Calle Rufas 16, Zaragoza.





Me gustan mucho las esculturas de Carmen C.. Sus colecciones, son ingeniosas, hacen reflexionar sobre lo que somos , memoria de pez, cabezas locas…. Esas otras composiciones escultoricas verticales de bolas y cubos de distintas formas y color pero en equilibrio,, que hacen reflexionar sobre nuestras diversas capacidades, que combinan perfectamente en nuestro persona , haciendo que seamos un ser único. Además de verdad ingenio en su obra , veo que es alternativa , que rompe con esquemas tradicionales, me hacen pensar y ellos me ayuda a redescubrirme. Dejar espacios para la introspección personal ,cuando las estás contemplando , ello hace que vaya teniendo amplitud de miras, sobre mi misma.