Santiaga Art Vintage no es solo una tienda. Es un refugio creativo. Un espacio íntimo, sensible, en constante movimiento, donde conviven la moda vintage, el arte y la emoción. Es, en muchos sentidos, una extensión de Rebeca, su fundadora. Aquí, cada prenda cuenta algo. Cada objeto tiene un pasado, una historia, una transformación. Hay piezas con alma, detalles que emocionan, objetos que han sido tocados por la creatividad y el tiempo. En Santiaga Art Vintage no hay nada al azar: todo ha sido elegido o intervenido con mimo, con propósito, con sentido.

Santiaga Art Vintage (C/ San Lorenzo, 35-37) nació en un momento muy personal, de búsqueda y transformación. “Fue mi forma de reconstruirme, de entenderme y expresarme. Este proyecto ha sido mi refugio, mi motor, mi espejo. Es lo más íntimo que he creado y, a la vez, lo más compartido. Me ha permitido aprender, conocer, reencontrarme”, nos contaba Rebeca.
Aquí, la moda no sigue tendencias: sigue emociones. Nos inspira la autenticidad, la conciencia, la historia que cada prenda arrastra. Ropa vintage, de segunda mano, reinventada. Prendas con un toque artístico que hablan de quien las lleva y de quien las ha transformado.

La creatividad como lenguaje
Rebeca explica que “He crecido rodeada de arte. En mi familia, todos crean. Pintan, cosen, transforman. La creatividad es parte de nuestra forma de estar en el mundo. Yo me encargo de la parte más pictórica: intervengo prendas, les doy una nueva vida desde la pintura y la emoción. Pero no estoy sola”.
Colaboro con artistas locales como maMIMA, una pieza fundamental del proyecto. Ella transforma prendas con una sensibilidad única, conectando directamente con la esencia de Santiaga. También con otras creadoras como Laura Farlete, que aportan su mirada, su estilo, su forma de sentir el arte.

Moda con sentido
El corazón de Santiaga Art Vintage late fuerte gracias a las personas que lo visitan: curiosas, sensibles, que valoran la historia detrás de cada prenda. Personas que se visten desde la emoción, que buscan conexión, no solo estilo.
Emprender desde lo emocional, desde lo artístico, no siempre es fácil. “El mayor reto ha sido confiar en mí y sostenerme en los momentos de incertidumbre. Pero cuando trabajas desde el alma, todo cobra sentido. Merece la pena”.
“Sueño con que Santiaga siga creciendo como un espacio de encuentro, de creación, de transformación. Que sea un lugar donde pasen cosas: talleres, colaboraciones, intercambios. Que esté en constante movimiento, sin perder nunca su esencia”.
Santiaga Art Vintage es eso: un hogar para quienes buscan más que ropa. Para quienes buscan sentido. Es refugio porque es un lugar donde sentir calma y conexión.







