MIZ-Lab no es un programa que prometa fórmulas mágicas. Más bien es un espacio para parar, mirar con perspectiva y hacerse las preguntas correctas. La décima edición, del laboratorio de innovación de Made in Zaragoza ya está en marcha y lo hace acompañado a Cuericos.
El proceso se encuentra ahora mismo en su ecuador, ese punto clave en el que las ideas empiezan a tomar forma y las decisiones dejan de ser abstractas para convertirse en acciones concretas. Un momento especialmente interesante para observar cómo un negocio local se analiza, se cuestiona y se prepara para evolucionar sin perder su esencia.
Cuero con identidad propia
Cuericos es uno de esos comercios locales con una identidad propia muy fuerte. Especializadas en artículos de piel y cuero, Elena y Ana combinan oficio artesanal, calidad de materiales y personalización de productos.
Detrás de este taller, hay una historia ligada al trabajo hecho a mano y a un producto que se compra para durar. Bolsos, carteras y complementos para ornitólogos con diseños inspirados en la naturaleza forman parte de un catálogo que huye de las modas rápidas y apuesta por la funcionalidad y la resistencia.

La historia de Cuericos comienza desde un lugar muy genuino: la curiosidad. Fue Elena quien, justo antes de la pandemia, empezó a acercarse al trabajo con el cuero casi por intuición. Un amigo suyo, apasionado de la ornitología, realizaba piezas inspiradas en aves y ese universo despertó en ella una inquietud que pronto se transformó en vocación.
A partir de ahí, Elena empezó a investigar, a formarse y a experimentar. Realizó cursos especializados en Madrid y profundizó en las diferentes técnicas de trabajo del cuero.
Poco a poco, fue dando forma a un proyecto propio en el que cada pieza se trabaja con tiempo, mimo y atención al detalle, creando complementos pensados especialmente para personas amantes de lo artesanal.
Un tiempo después se sumó al taller su compañera Ana, que comenzó a colaborar en el trabajo diario, reforzando la parte artesanal.
Hoy, Cuericos es un taller de artesanía en cuero curtido en vegetal, situado en la C/ Las Armas, Nº70, donde se crean piezas originales con volumen y carácter, utilizando técnicas como el labrado, el repujado, el calado o la decoración con tintes al agua y pinturas acrílicas.
Además, han ampliado su actividad con talleres y monográficos, acercando el oficio del cuero a todo el mundo. ¡Pregunta por sus talleres anuales o mensuales!


Precisamente por eso, su participación en MIZ-Lab resulta especialmente interesante. ¿Cómo se adapta su imagen y su discurso a nuevos públicos sin traicionar su ADN? ¿Qué papel juegan el escaparate, las redes sociales o la estrategia de marca en un negocio de estas características?
Primeros pasos del laboratorio: mirar el negocio con otros ojos
En esta décima edición del MIZ-Lab, la red de comercio creativo Made in Zaragoza continúa con su compromiso de visibilizar y acompañar proyectos y emprendedores de la ciudad.
Tras un proceso de selección conjunto entre Zaragoza Activa y profesionales especializados en estrategia, comunicación e imagen de marca, Cuericos fue el proyecto elegido, destacando por su originalidad y su defensa del valor del trabajo artesanal.

El laboratorio se estructura en torno a tres grandes ámbitos: estrategia de negocio, imagen de marca y comunicación, con el acompañamiento de profesionales como Miriam Almazán de Afiris Asesoría, Recreando Estudio Creativo y Fernando Cebolla.
En estas primeras fases del proceso, el trabajo se ha centrado en analizar el proyecto en profundidad, entender su recorrido, su identidad y su potencial de crecimiento.


Más que aplicar recetas cerradas, el MIZ-Lab propone abrir conversaciones, ordenar ideas y repensar el negocio desde una mirada estratégica, siempre respetando la esencia de Cuericos.
Este acompañamiento busca reforzar aquello que ya hace especial al proyecto, ayudando a definir mejor su relato, su posicionamiento y sus próximos pasos, tanto a nivel creativo como empresarial.




