G Gardens estrena nueva casa

Marta Diez 26 octubre, 2026
Etiquetas: ,

Hay prendas que simplemente forman parte de un armario y otras que parecen haber llegado hasta él después de un largo viaje. Piezas que alguien buscó y escogió entre muchas otras; prendas que ya tenían una historia antes de que nosotros las descubriéramos.

Creo que ahí está parte del encanto del vintage: en la búsqueda, en la selección y en la posibilidad de encontrar algo que nadie más tendrá. Una manera de entender la moda que Virginia Dólera conocía mucho antes de que G Gardens entrara en su vida. De hecho, visitar tiendas vintage durante sus viajes era una de esas pequeñas aficiones que alimentaban su curiosidad por este mundo.

En 2023, esa afición se convirtió en proyecto cuando Virginia tomó el traspaso de G Gardens, una de las primeras tiendas vintage de Zaragoza, que ya llevaba más de una década de recorrido. 

Decidió mantener incluso su nombre, ( tomado del documental ‘Grey Gardens’ de 1975 sobre dos mujeres de la alta sociedad estadounidense que terminaron viviendo en condiciones de extrema decadencia) porque continuar con G Gardens también significaba continuar una historia que ya había comenzado mucho antes.

Un año después, en 2024, el proyecto creció. Óscar Manzanares, marido de Virginia, se incorporó a la aventura y juntos abrieron un segundo espacio en la calle San Félix, 2. 

Desde entonces, cada uno está al frente de una de las dos tiendas, compartiendo proyecto.

Ahora, en 2026, G Gardens vuelve a escribir una nueva página de su historia. El pasado 7 de septiembre, Virginia trasladó el local original a la calle Méndez Núñez, 26, a pocos minutos del espacio de San Félix. Una mudanza que, más que cerrar una etapa, habla de evolución y de estrechar distancias para seguir construyendo un universo propio alrededor del vintage.

Entrar al nuevo local es como entrar en un pequeño salón de té inglés. El mobiliario, el color verde de sus paredes, el papel pintado y la decoración hacen que te sientas como en casa. 

Todo ello rodeado de piezas vintage especiales, escogidas una a una bajo la mirada de Virginia y Óscar. Dos miradas que se complementan y dan forma a la identidad de G Gardens.

Entre las prendas que llenan sus percheros conviven auténtico vintage del mundo del motor, sastrería italiana e incluso prendas de archivo de grandes firmas de lujo.

Llegar a este tipo de prendas no es cuestión de azar. Detrás de cada una de ellas hay un proceso de búsqueda y selección que suele llevarles días, viajes y muchas horas en sus lugares de referencia. Virginia me cuenta que ellos tienen sus propios flechazos en este proceso de búsqueda.

Ese momento en el que encuentras esa pieza especial, ese tesoro es, para ellos, parte de la magia de este modelo de negocio.

Y eso es lo que esperan cuando entras en G Gardens. Que tú también sientas ese flechazo cuando encuentras una pieza. En un momento en el que la moda va tan rápido que casi asusta, saber que solo existe una unidad de aquello que te ha enamorado, cambia por completo la experiencia de compra, le aporta un valor añadido que no encuentras fuera del vintage. 

Ese es uno de los encantos de este mundo que más valoran: la posibilidad de diferenciarse con piezas que difícilmente volverás a encontrar. 

«No se para de aprender nunca. Cuanto más te metes en este mundo y más investigas es mejor. Todo eso lo acabas transmitiendo también a los clientes. Nunca se sabe lo suficiente, es una formación constante.» Me comenta Virginia en nuestra charla.

Dos tiendas , dos miradas y una misma forma de entender el vintage. ¿Pero qué ocurre cuando además de compartir proyecto también compartes vida?

Cuando les pregunté qué habían aprendido de trabajar juntos su respuesta fue muy sencilla: A complementarse. A encontrar su equilibrio. A sostenerse el uno al otro.

Quién sabe, quizá tu próximo flechazo está esperando entre sus perchas. Para descubrirlo puedes seguir el universo G Gardens en su cuenta de instagram  y en su web. 

Autor: Marta Diez

Mi nombre es Marta Díez Abad y llevo más de 10 años haciendo de la moda mi forma de crear, comunicar y conectar con las personas. Fundadora de Serendipia, un espacio en Zaragoza que apuesta por pequeños diseñadores españoles, y creadora de Estilismo Vibracional, un método que propone mirar la ropa desde una perspectiva más personal y consciente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *