Socio.Studio®, diseño que se mueve, emociona y conecta

Placido Manzanares 29 junio, 2026

Contar con una buena imagen corporativa es clave para que cualquier producto o marca destaque y conecte con las personas. Ya no basta con que algo sea visualmente atractivo: una identidad bien trabajada genera confianza, transmite personalidad y ayuda a posicionarse en un mercado altamente competitivo. Es lo que marca la diferencia entre pasar desapercibido o lograr que el público piense: “este es el mío”.

En Zaragoza, Socio.Studio (Calle Poeta León Felipe, 14) lo entiende a la perfección. Este estudio creativo se ha especializado en una combinación singular: diseño gráfico y animación.

Uno de sus proyectos más recientes, el packaging CELDA para Mazmorra, ha sido galardonado en los prestigiosos Premios ARCA, consolidando el trabajo del estudio en el ámbito del diseño de packaging de alta calidad.

Hemos hablado con uno de sus fundadores, Mario Velilla, sobre este reconocimiento y sobre las claves del éxito de una marca, así como su visión del diseño actual.

¿Qué es Socio.Studio?

Socio.Studio es un estudio creativo de Zaragoza especializado en diseño gráfico, packaging, animación y diseño web. Somos un equipo pequeño de cuatro personas y nos hemos posicionado como referente local en la intersección entre diseño gráfico y animación.

Decidimos especializarnos en esta fusión porque detectamos un nicho claro en Zaragoza: queríamos ser el estudio que introdujera animación de calidad en el diseño gráfico, y viceversa.

¿Cómo nació Socio.Studio?

Carlos y yo fuimos compañeros de clase. El nombre “Socio” surge de una anécdota muy nuestra durante el proyecto final de carrera. Teníamos que simular que montábamos una empresa y empezamos a llamarnos “socio” en broma durante todo el día: “¿Qué pasa, socio?”, “Oye, socio, mira esto…”. La coletilla se quedó con nosotros.

Años después, tras varios proyectos importantes juntos (uno con el Gobierno de Aragón y otro con una empresa privada), decidimos unir fuerzas y formalizar el estudio. Nos constituimos como socios en 2016 y, justo ahora, cumplimos 10 años.

Mario lleva la dirección de arte y Carlos la dirección creativa. ¿Cómo repartís el trabajo dentro del equipo?

Nos pusimos esos títulos para diferenciarnos, pero al ser un equipo tan pequeño funcionamos casi como una familia y revisamos constantemente los roles.

Yo estoy más enfocado en la ejecución de proyectos y en la relación con los clientes, mientras que Carlos gestiona más la parte interna y la organización del equipo. Paula Martín, diseñadora gráfica, y Kuma completan el equipo.

Kuma se incorporó hace tres años, justo cuando decidimos dar un salto importante hacia la animación. Nos escribió un correo y vimos claramente su potencial desde el primer momento.

Sois un estudio “dog friendly”…

Totalmente. Coco y Bimbo son parte del equipo y están aquí todos los días. Al no contar con una sala de reuniones cerrada, sino con un espacio abierto y familiar, suelen llamar mucho la atención. Hay visitas que pasan una hora en reunión y, al final, se dan cuenta de que había dos perros tumbados en la sala. Son tan tranquilos que casi pasan desapercibidos.

Definís vuestro trabajo como “diseño que responde, que se mueve y que conecta”. ¿Cómo conseguís que una marca conecte de verdad?

Diferenciamos claramente entre un simple logotipo y una identidad corporativa con propósito. Defendemos el branding desde el principio hasta el final del proceso. Desde la primera reunión, dejamos claro al cliente que somos un estudio profesional.

La clave está en el concepto. Trabajamos a partir de un briefing muy detallado en el que el cliente define sus valores, su público objetivo y su propósito.

Un logotipo bonito es solo una pequeña parte del trabajo: una identidad corporativa debe ser única, reflejar valores y contar con un concepto sólido detrás que inspire, impacte y la diferencie. Es necesario construir un sistema visual completo: lenguaje gráfico, recursos, estrategia y recorrido.

Habéis ganado recientemente el premio ARCAPACK por el proyecto de Celda, Vermut de Autor. ¿Cómo surgió este proyecto?

David Sariñena, del restaurante Mazmorra, tenía un vermut excelente, de los mejores de Zaragoza, pero la botella no transmitía el nivel premium y artesanal del producto.

Partimos del concepto de “hecho a mano”. Diseñamos tres etiquetas que se pegan manualmente, con un texto escrito por el propio David y una numeración hecha a mano en cada botella. El naming “Celda” conecta con la estética de Mazmorra: la entrada, el encierro y la liberación. Además, aplicamos stamping en brillo y texturas que evocan las paredes de una celda, reforzando la presencia del producto en el lineal.

¿Os sorprendió ganar el premio?

Sí, nos hizo mucha ilusión. Hace relativamente poco que empezamos a presentarnos a concursos y este proyecto lo teníamos con mucha confianza. Queríamos que el sector conociera el trabajo que había detrás. Además, hemos ganado un Anuaria de Oro y recientemente un Laus In Book en los Premios ADG Laus. Son reconocimientos que premian el esfuerzo de todo el equipo (perretes incluidos).

¿Quiénes son vuestros clientes habituales?

Trabajamos con todo tipo de clientes, pero donde más cómodos nos sentimos es con empresas medianas del sector privado que ya cuentan con departamento de marketing. En esos casos funcionamos muy bien como su brazo creativo externo.

También hemos tenido muy buena experiencia con el Gobierno de Aragón, donde nos han dado mucha libertad creativa. En el ámbito público la parte más compleja suele ser la de las licitaciones, pero una vez dentro, normalmente se valora mucho el trabajo.

¿Cuál es el proyecto más curioso que os han encargado?

Uno al que le tenemos mucho cariño es la rotulación completa de un coche de rally. Somos muy aficionados al motor, así que fue un encargo especialmente significativo para nosotros.

Para el diseño utilizamos el videojuego Assetto Corsa, lo que nos permitió visualizar los gráficos en tiempo real antes de aplicar el vinilado al coche completo. Esto nos ayudó a prever cómo funcionaría el diseño en un entorno real de competición y a ajustar los detalles con mayor precisión.

Tenéis un apartado en la web llamado “LAB”. ¿En qué consiste?

Es nuestro laboratorio creativo. Allí subimos proyectos personales, casi siempre enfocados en la animación, donde experimentamos sin límites. Es nuestro escaparate más puro de creatividad.

A veces, algunos clientes nos escriben diciendo que les encanta un proyecto “que hicimos para tal marca”, y resulta que era un trabajo propio del LAB. Un ejemplo fue el cartel para las Fiestas del Pilar que hicimos con Kuma: no ganó, pero tuvo muy buena acogida en redes.

Valoráis mucho la experimentación. ¿Cuál es vuestro proyecto soñado?

Nos gustaría desarrollar proyectos a nivel local con músicos de Zaragoza. Nos apasiona la música y nos encantaría realizar una colaboración con Kase.O a través de alguna pieza de animación.

El diseño está cambiando muy rápido con la inteligencia artificial y las automatizaciones. ¿Lo veis como oportunidad, amenaza o una herramienta más?

Lo hemos debatido mucho dentro del sector. Estamos a favor de la tecnología, pero somos críticos con el uso de la inteligencia artificial como herramienta creativa dentro de nuestro flujo de trabajo.

Podemos utilizarla para automatizar tareas del día a día, pero no para conceptualizar o formalizar un diseño. Una IA puede interpretar un briefing, pero no interpreta las emociones de un cliente ni las de su público objetivo. Y es precisamente en esos matices humanos donde surge la idea diferenciadora de una campaña.

Para nosotros, el diseño gráfico está profundamente ligado a las emociones. A medio o largo plazo, no vemos a una IA sustituyendo a Kuma, a Paula ni a ningún miembro del equipo.

¿Cómo ves la salud del diseño en Aragón?

En Zaragoza la formación es buena, pero falta que empresas e instituciones valoren más la inversión en diseño, como ocurre en otras ciudades donde hemos trabajado o estudiado, donde el cuidado del aspecto visual está mucho más integrado.

¿Crees que el futuro del sector pasa por perfiles ultraespecializados o por diseñadores todoterreno?

Defendemos la especialización. Hoy en día se tiende a exigir perfiles “hombre orquesta”, pero creemos que, para construir una carrera sólida, es mejor ser muy bueno en algo concreto. Cuando haces un poco de todo, se diluyen los matices y se pierden detalles importantes.

¿Cómo os gustaría ver a Socio.Studio en el futuro?

Nos gustaría consolidarnos como el referente en Aragón en la unión entre diseño gráfico y animación.

Nos hace mucha ilusión ver piezas nuestras en la ciudad y ojalá cada vez haya más: más carteles, más pantallas y más trabajos de calidad en el espacio público. Zaragoza se merece una presencia visual mucho más potente.

Si quieres conocer más sobre su trabajo, puedes descubrir sus proyectos en su página web, instagram y LinkedIn.

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