Llegamos al final de esta décima edición de MIZ-Lab y, tras semanas compartiendo mesa de trabajo con Elena y Ana terminamos el proceso con la satisfacción de haber compartido muchas ideas y evolucionado desde la gestión intuitiva a una estrategia más alineada con su propósito.
Como artesanas no necesitaban que nadie les enseñara su oficio, su técnica es impecable, pero como en muchos negocios vocacionales, el día a día a veces empuja a trabajar por inercia. El objetivo de este MIZ-Lab ha sido levantar la vista de la mesa de corte para organizar el taller de una forma más eficiente y dar a conocer Cuericos.
Claves estratégicas
– Profesionalizar el sistema de encargos, con el objetivo de organizar el calendario del taller y dignificar el trabajo a medida.
– Poner foco en la especialización en ornitología y naturaleza.
– Establecer el marco de la formación como línea de negocio. Cuericos se reafirma como un espacio de referencia en Zaragoza para quien quiere aprender el oficio artesano y disfrutar de crear con sus manos.

Cambio de chip
Lo más gratificante de este proceso ha sido ver cómo han ajustado la mirada sobre su propio trabajo. Ver a Elena, pincel fino en mano, dando vida a sus aves con una paciencia infinita, te recuerda que la artesanía de autor no se puede medir solo en metros de cuero.
En el proceso de acompañamiento ha sido importante lograr que ellas mismas reconozcan que su tiempo y maestría son su recurso más valioso, y que darle una valoración adecuada está directamente conectado con garantizar el futuro del taller.
Tres reflexiones
Para cerrar mi paso por este laboratorio, me gustaría compartir tres reflexiones que pueden servir a cualquier proyecto creativo:
- Ordena tu trastienda: No esperes a estar al límite para revisar tus procesos. Unas horas de gestión a la semana te devuelven mucha paz mental a largo plazo.
- Pon precio a tu maestría, no solo al material: Tu hora de trabajo tiene un valor real. Si los números no salen, busca al cliente que valore tu técnica, pero no devalúes nunca tu oficio.
- Crea una política de encargos: Poner reglas claras (presupuestos, adelantos y citas) no aleja al cliente. Al revés, le da la seguridad de que está trabajando con profesionales serios y comprometidos.
Ha sido un auténtico placer ayudar a Elena y Ana a levantar la vista para que Cuericos siga volando alto.
¿Quieres ver el resultado de este proceso de cerca? Pásate por la calle Las Armas. Allí descubrirás que, más allá de la piel y el color, Cuericos es un espacio con alma que acaba de empezar su mejor etapa.




