Emprendo y te lo cuento: en busca de tu océano azul

Cristina Castejon 21 agosto, 2019

Emprendedor, ¿conoces tu océano azul?

Las teorías de negocios y emprendimiento suelen tener nombres aburridos que recuerdan a gafapastas de Harvard haciendo cálculos interminables encerrados en despachos mal ventilados.

 

Pero resulta que existe una estrategia con el sorprendente nombre de “los Océanos Azules y Océanos Rojos”.

 

No solamente es sugerente y refrescante ese nombre, y más en las fechas en las que estamos, es que es pura innovación y sentido común. De ese que nos falta a veces a los emprendedores, empeñados en conquistar cimas de negocio demasiado concurridas…

 

Ya sé que me he puesto un poco metafórica pero seguro que entendéis a qué me refiero. Quizá, en vez de escalar el Everest de los negocios, donde dentro de nada colgarán un chiringuito de polos, los emprendedores tendríamos que escalar otras cumbres con menos competencia…

 

En el post de hoy os contaré en que consiste esta estrategia de los Océanos Azules y porqué nos puede ser tan útil conocerla.

 

Emprendedor, huye de los océanos rojos
Emprendedor, huye de los océanos rojos

¿Qué es un Océano Rojo?

 

Como siempre, vayamos primero a las fuentes: la estrategia de los Océanos azules fue creada por W. Chan Kim y Renée Mauborgne, y plasmada en el libro del mismo nombre, publicado en 2005.

El Océano Rojo es el conjunto de empresas que existen en la actualidad. Todas tienen los límites de negocio claramente marcados. Su objetivo es superar al rival y ganar una posición de superioridad en el mercado. Estas empresas están siempre amenazadas por la aparición de nuevos competidores, su encarnizada competencia tiñe de sangre el océano o mercado, de ahí el término “océano rojo”.

 

Las características de las empresas del océano rojo son:

Compiten en el espacio conocido del mercado, con servicios o productos que ya existen, ideados por otros competidores.
Las reglas del juego son conocidas por todos, es muy difícil cambiarlas salvo que aportes algo nuevo.
La demanda es la existente, otros competidores ya la están explotando, hay que arañar tu cuota de clientes.
– Parte de la estrategia es competir en el coste.

 

Consejo de emprendo y te lo cuento para reconocer tu océano rojo: Hazte esta pregunta, ¿cual de tus servicios tiene las barreras de entrada más bajas? ¿Cual podría realizar alguien sin formarse apenas, solamente bajando el precio?

Ahí lo tienes, ese es tu océano rojo, atestado de tiburones. Más adelante te cuento el mío.

 

¿Qué es el Océano Azul para un emprendedor?

 

Lo forman todas aquellas empresas aún no existentes en la actualidad, ese mercado desconocido, repleto de posibilidades inexploradas y que no ha tocado la competencia.

 

Al igual que el océano azul, nos hacemos a la idea de que es vasto, profundo y rico en crecimiento y oportunidades.

Las características de las empresas del Océano Azul son:

– Crean un espacio sin competencia, bien porque no existe o es irrelevante.
– Crean y captan una demanda nueva, nuevos clientes que no tenían.
– Rompen con la lucha por el precio.
– Generan una oportunidad para el crecimiento sostenido y rentable.

 

¿Como encontramos nuestro océano azul?

Los cuatro principios de todo océano azul son:

  1. Crear nuevos espacios para la venta y el consumo.
  2. Centrarse en la idea, no en el precio o los márgenes.
  3. Conocer más allá de la demanda que ya existe en el mercado
  4. Asegurarte que tu estrategia es viable.

 

Resulta que la red está lleno de ejemplos de océanos azules, el de manual es el Circo del Sol, -como reinventar el circo sin animales-, pero la idea es que pensemos es algo más cercano, algo que puede estar haciendo algún otro profesional como nosotros y que nadie más hace…

 

No es cuestión de inspiración, la estrategia de Océano Azul tiene unos pasos bien marcados que debemos seguir e implementar.

Mi océano rojo

 

Nadie dice que sea fácil encontrar tu océano azul, pero puedes empezar reconociendo tu océano rojo.

 

Yo lo tengo claro: escribir para redes es mi océano rojo.

 

Te cuento porqué.

 

Uno de mis primeros trabajos como redactora fue escribir textos para publicaciones de Instagram. En concreto a uno de mis clientes le encantaba el enfoque y el tono que le daba al contenido. En unos meses comenzó a hacer sus pinitos, imitando el estilo que yo había marcado y acabó encargándose él a ratos muertos o delegando en el “sobrino que controla”.

 

Las empresas y profesionales tienen claro que tienen que estar y respirar en redes sociales, pero es un océano en el que para atrapar clientes-peces la competencia es muy alta, porque se ofrece más barato o incluso lo hace el propio cliente, por ejemplo.

 

¿A qué os suena? Pues si, un ejemplo básico de océano rojo.

 

Emprendedor en busca de tu océano azul jakob-owens
Emprendedor, explora para encontrar tu océano azul

¿Donde está mi océano azul? Mis recomendaciones

 

Encontrar nuestro Océano Azul es un desafío. Yo reconozco que estoy explorando con mi snorkel para averiguarlo… ¡El fin último de todo emprendedor es encontrarlo!

 

Así que como siempre para terminar os dejo mis recomendaciones basadas en mi experiencia.

 

Mis 3 recomendaciones personales para encontrar tu océano azul, además de seguir la estrategia que expone el libro:

 

– Habla con gente más experimentada que tú, aunque no sea del mismo sector, que haya pasado por donde tu estás y pueda darte pistas de caminos aún no trazados. Este punto puede conectarse con el tema de mentores que os conté el mes pasado. Proponte un calendario con reuniones mensuales con gente que consideres interesante, por su visión del negocio o cercanía contigo.

Habla con tus clientes, tírales de la lengua para averiguar en que les puedes hacer falta y no sé les ocurre pedirte, servicios que podrías estar haciendo y resolviendo para ellos. Crea o añade a tu cuestionario de valoración final alguna pregunta abierta que te dé pistas.

– Como esta estrategia de los Océanos Azules no deja de recordarme al líquido elemento, un clásico para terminar: be water my friend. Fluyamos a ver donde podemos encontrar ese océano inexplorado, no demos un no apresurado a un cliente o  desechemos un servicio sin valorarlo antes.

 

Apurad al máximo este mes emprendedores, para bucear en busca de vuestro océano azul, ¡nos vemos, caminando o buceando!

Autor: Cristina Castejon

De letras hasta la médula, siempre he pensado que la narrativa es el pastel, no la guinda. Da igual que sea en un libro o una peli, las buenas historias siempre nos enganchan. Escribo para mi blog cdecontar y para todo aquel que necesite poner alma a su marca o servicio. Me encanta mirar escaparates, contemplar fachadas y descubrir rincones escondidos. Creo que Zaragoza está plagada de buenas historias: ziudadanos curiosos, ¡callejeemos para darles caza!

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