‘Dos segundos de silencio’: Felipe Sanz y su inquietud narrativa

Felipe Sanz, con el actor Jorge Clemente en el rodaje de ‘Dos segundos de silencio’

El joven zaragozano expone en su nuevo cortometraje el reto y la pérdida que afronta un pianista

En la vida surgen momentos de inmersión personal en los que uno afronta retos, sueños y dramas, dimensión emocional que refleja Felipe Sanz en Dos segundos de silencio a través de los cambios sonoros y la música en el contexto de un concurso de piano. En su cortometraje, estrenado en una proyección especial del 21 Festival de Zaragoza realizada en los Cines Palafox, el joven reafirma su inquietud por aplicar una narrativa que se aleja de la estructura lineal y que comprende el cuidado por los detalles y el aspecto formal. Su interés por contar historias se manifiesta en cómo las modula para mostrar la manera en la que los protagonistas perciben la realidad y a partir de ahí suscitar ideas y sensaciones al público.

Nemo (2015), ‘thriller’ psicológico que jugaba con la percepción de lo real y el concepto de identidad, fue su primera aproximación al audiovisual y tuvo un intenso recorrido por festivales. Dentro del cambio temático, ambos trabajos comparten aspectos expositivos y la vocación de articular un estilo propio. El segundo corto denota una evolución que el zaragozano, de 24 años, admite, si bien indica que se volcó en los respectivos procesos creativos con la misma ilusión y dedicación. En la nueva obra se ha encargado del guion, la dirección, la producción, el montaje y el color, un blanco y negro que solo desaparece en el significativo desenlace.

Cartel del corto ‘Dos segundos de silencio’ (diseño: Beatriz Pitarch)

El título se refiere al breve lapso de tiempo en el que un pianista posa sus manos sobre el teclado y de fondo evoca el proceso interior del protagonista, ante su gran oportunidad y a la vez sumido en el impacto por la pérdida. Los miedos y limitaciones del personaje se expresan en el marco de la música, su gran pasión. Sanz buscaba que, en consonancia con la evolución del concursante, “cada momento de silencio se entendiera de una manera diferente”. En la plasmación de la atmósfera influyen también los problemas auditivos del aspirante.

Sanz entiende que la forma es una parte importante del contenido de una historia al determinar “cómo la vamos a sentir”, motivo por el que cuida el apartado técnico, de factura cinematográfica gracias al trabajo de los profesionales que colaboran con él. En Dos segundos de silencio participan el compositor Iván M. Lacámara (suyo es el tema principal), el responsable de fotografía Sergio de Uña o el sonidista Joaquín Rebollo. La música se grabó en directo en el rodaje y corrió a cargo de Miguel Ángel Tapia.

Jorge Clemente encarna al personaje y está acompañado por Nadia de Santiago, en un luminoso registro. Dos actores emergentes del ámbito nacional hacia los que el realizador solo tiene buenas palabras por su “cercanía, ternura y generosidad”. En el reparto figuran las aragonesas Marissa Nolla y María José Moreno, presentes asimismo en un rodaje que incluyó dos intensas jornadas en la Sala Mozart del Auditorio de Zaragoza. Sanz señala que lo más complicado fue el plano secuencia de la resolución debido a los elementos que había que considerar.

El estreno, una experiencia de cine

Eva Magaña, María José Moreno, Marissa Nolla, Jorge Clemente y Felipe Sanz, en el coloquio durante el estreno

El director tenía claro que quería mostrar Dos segundos de silencio “de la manera más pura posible” y por ello lo filmó en formato 4K (y en sonido 5.1) con la intención exhibirlo en pantalla grande, en este caso la de la icónica sala 4 de los Cines Palafox. Casi un millar de personas (toda una cifra, y más al tratarse de un cortometraje) asistieron al estreno, un pase especial dentro del Festival de Zaragoza, en el que Sanz ganó en 2015 un Premio Augusto por ‘Nemo’. Felipe y el reparto mantuvieron un coloquio posterior con el público en un acto emotivo y de celebración por lo que suponía de reconocimiento para el equipo.

Con la agradable sensación que le deja Dos segundos de silencio, Sanz inicia una nueva etapa, ya que pasará un año en Vancouver (Canadá) con objeto de completar su formación con un curso de efectos visuales. Un paso más hacia su objetivo personal y profesional.

Autor: Enrique Abenia

Periodista autónomo que ha hecho del cine su forma de vida y su especialización profesional. Su interés por escribir y comunicar también incluye la creación de contenidos digitales y la gestión de redes sociales. Desde hace cinco años es crítico cinematográfico de ‘Heraldo de Aragón’, donde antes trabajó como redactor.

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