De la idea a la acción. El desarrollo procesual en la obra de Gema Rupérez.

Sergio Sevilla 29 mayo, 2014
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Trans Social Express: el proceso creativo en la obra «Pan para hoy«.

Muchas veces me pregunto cómo es el proceso de creación de obras que veo ya finalizadas y en el caso de intervenciones en espacios urbanos el interés es aún mayor. Los procesos creativos, desde la idea a la acción, forman parte de la obra de arte y son su esencia. En una entrada anterior conocimos la obra de Gema Rupérez y, en concreto, la intervención «Pan para hoy» realizada en Córner MIZ, pero ¿cómo ha sido su desarrollo creativo?

En líneas generales, la obra de Gema Rupérez ha derivado hacia lo conceptual tanto en su desarrollo plástico como en su significado y, en muchas de sus obras, el desarrollo procesual es inherente al significado de la propia obra. Esta pieza es una de esas obras en las que lo procesual da sentido a la obra.

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Como nos explicó la propia artista en los Diálogos Trans Social Express en la presentación de su obra, «Pan para hoy» surge de los restos materiales de otra obra suya, de la obra «Indice de flotación» realizada con miga de pan. Las cortezas sobrantes de la creación de esta pieza fueron lo que generó la idea de una nueva instalación.

Esta obra es una intervención efímera, creada para desaparecer -como la propia vida y como el presente, conceptos muy presentes en la obra de Gema Rupérez. Esa fue la idea en origen y ese ha sido el planteamiento en la acción de la artista al realizarla. El arte efímero es perecedero y transitorio, es un arte del momento y cuando desaparece no queda sino la documentación realizada. Así es en «Pan para hoy».

Como ya comentamos, «Pan para hoy» es concebida en un primer momento para realizarse al aire libre, en un solar abandonado, para quedarse expuesta a factores externos que actúan sobre ella. Posteriormente, la obra se reproduce en el interior, en Córner MIZ, en forma de instalación escultórica realizada con cortezas de pan junto con la documentación fotográfica de la instalación exterior y una cartografía conceptual. Son por tanto tres partes las que conforman la obra: instalación, mapa y documentación.

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La parte central es la escultura a modo de bajo relieve realizada con las cortezas de pan que da título a la intervención. Las cortezas sobrantes de la obra «Indice de flotación» las utilizó para la realización de la obra en el exterior y para la reproducción de la obra en Córner MIZ utilizó nuevas cortezas de pan. Merece la pena hacer énfasis en esta parte del proceso ya que, a pesar de que Gema no lo concibe como tal, tiene un profundo carácter performativo.

Gema trabaja en directo en el espacio de tránsito, en el espacio expositivo, expuesta al público que pasa por allí y que tiene la oportunidad de ver a la artista recortando cortezas de pan. Esta parte del proceso podría funcionar muy bien como pieza exenta, como performance, en la línea de las acciones realizadas por artistas de los años 70 y 80 (Esther Ferrer, Marina Abramovic o Yoko Ono por citar algunas vinculaciones performativas). El conocer el desarrollo procesual de las obras nos permite esto, el observar como partes de ese proceso son auténticas obras de arte por sí solas.

 

Una vez recortadas las cortezas de pan, Gema las coloca en la pared creando esa especie de bajo relieve escultórico clavado con alfileres a la pared. En realidad, la artista dibuja y escribe con pan las letras que dan título a la obra. Letras que escriben la palabra pan con pan, pura poesía objetual.

La segunda parte de la obra es una cartografía conceptual en la que Gema dibuja el espacio urbano en el que realizó la intervención al aire libre. Es la vinculación física y conceptual entre una obra y otra, entre dos obras que nunca han convivido en tiempo y espacio. Este mapa lo dibuja directamente sobre la pared y en él ofrece muy poca información sobre la ubicación donde realizó la instalación; apenas unos rasgos poco definidos nos ayudan a adivinar dónde está situado.

La tercera parte de la obra la forma toda la documentación fotográfica que Gema Rupérez realizó cuando intervino en el solar abandonado y los objetos y restos que recogió durante el proceso. Estos restos son pequeños documentos materiales que intuyo vinculados emocionalmente con la artista y con la obra. Ella los presenta en Córner MIZ como una especie de catalogación entomológica, metidos en bolsas, casi catalogados y siglados. Es una labor muy precisa, podríamos decir que es casi científica.

Tres partes que conforman una obra de gran significación conceptual y cuyo proceso creativo hemos podido observar en directo, en un espacio de tránsito, en el Córner Made in Zaragoza. Todo quedó grabado y fotografíado por Beatriz Orduña de Imgenio. Aquí os dejamos el vídeo del proceso creativo de Gema Rupérez.

Fotografías: Beatriz Orduña y zarayorkers

Autor: Sergio Sevilla

Gestión e Innovación cultural (I+C) Búsqueda de conexiones culturales en espacios de tránsito. Take a walk on the Art side.

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